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Archivo de posts: Abríl, 2008
  • EL CUMPLIMIENTO DEL TIEMPO

    EL CUMPLIMIENTO DEL TIEMPO

    Dice el apóstol Pablo en su epístola a las iglesias de Galacia (Gálatas 4:4): “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a Su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la Ley.” Detengámos¬nos un poco en lo relativo al cumplimiento del tiempo. También Pablo escribió a la iglesia en Efeso (Efesios 1:10): “(Dios) se había propuesto en sí mismo reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.” Aquí Pablo, a diferencia de Gálatas que habla en singular “tiempo”, dice “tiempos” en Efesios. En Gálatas es “cronos”; en Efesios es “kairós”. En Gálatas se refiere, pues, al tiempo en su estructura lineal de sucesión cronológica, los años previstos para la llegada del Mesías en su primera venida, tal como profetizó Daniel. En Efesios se refiere a las diversas maduraciones, a las ocasiones oportunas de los eones o edades o períodos, o como se ha dado en llamar en los últimos siglos: dispensaciones. De hecho, la humanidad, según Dios, ha pasado por diferentes etapas. Vivió cerca de cien años en estado de inocencia en el jardín del Edén, según se desprende de la fecha del nacimento de Set. Este fue un primer “kairós”, una ocasión especial de prueba para el hombre frente al Árbol de la Vida, y frente al árbol de la ciencia del bien y del mal. Pero el hombre quebrantó el pacto, como dice el profeta Oseas ( Oseas 6:7), y entró en un segundo período a partir de su pecado y la subsiguiente expulsión del Edén. Nuevas cosas designó Dios para ellos a partir de allí, tales como la maldición de la tierra y sujeción de la creación en manos de Adam a la vanidad, el comer el pan con el sudor de la frente, los dolores en las preñeces y partos de la mujer, el volver al polvo tras la muerte, un nuevo régimen vegetariano más amplio, la cobertura provisional del sacrificio en espera de la Simiente prometida de la mujer que aplastaría la cabeza de la serpiente, el nuevo alimento de ésta que es el material con que está hecho el hombre, la autoridad delegada del hombre sobre la mujer, la condición caída de la naturaleza humana ahora vendida al poder del pecado en la carne, el conocimiento del bien y del mal; es decir, el gobierno de la conciencia, la conciencia de desnudez, la culpabilidad que se esconde de Dios, etc.. El gobierno de la conciencia en este nuevo estado fue ahora un segundo “kairós”, una nueva ocasión en circunstancias diferentes para estar delante de Dios, pero bajo la misma provisión de gracia de Dios concedida en la promesa acerca de la Simiente de la Mujer, y ejemplificada en la cobertura de túnicas de pieles de un sacrificio. La Vida Divina ofrecida al hombre en el Edén por medio del Árbol de la Vida, es ofrecida en este nuevo “kairós” al hombre en la Fe de la Simiente de la Mujer, pues ésta aplastaría la cabeza de la serpiente destruyendo su imperio que es el del pecado y la muerte. Pero así como el “kairós” de la inocencia terminó con el pecado, el “kairós” de la conciencia terminó con el Diluvio, pues el hombre llegó a ser carne estando su corazón de continuo solamente en el mal (Génesis 6:5). Dios, pues, en su infinita misericordia, no queriendo destruir del todo al hombre que le hace doler el corazón, reservó a Noé y a su familia para repoblar la tierra, y con ellos estableció el régimen del gobierno humano del hombre sobre el hombre. Este tercer “kairós” está representado en la vigencia dentro de la humanidad de las siguientes palabras de Dios a Noé y su familia: “Bendijo Dios a Noé y a sus hijos, y les dijo: Fructificad y multipli¬caos, y llenad la tierra. El temor y el miedo de vosotros estarán sobre todo animal de la tierra, y sobre toda ave de los cielos, en todo lo qe se mueva sobre la tierra, y en todos los peces del mar. Todo lo que se mueve y vive, os será para mantenimiento; así como las legumbres y plantas verdes, os lo he dado todo. Pero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis. Porque ciertamente demandaré la sangre de vuestras vidas; de todo animal la demandaré, y de mano del hombre; de mano del varón su hermano demandaré la vida del hombre. El que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre será derrama¬da; porque a imagen de Dios es hecho el hombre. Mas vosotros fructificad y multiplicaos; procread abundantemente en la tierra, y multiplicaos en ella.../...He aquí que yo establezco mi pacto con vosotros, y con vuestros descendientes después de vosotros; y con todo ser viviente que está con vosotros; aves, animales y toda bestia de la tierra que está con vosotros, desde todos los que salieron del arca hasta todo animal de la tierra. Estableceré mi pacto con vosotros, y no exterminaré ya más toda carne con aguas de Diluvio, ni habrá más Diluvio para destruir la tierra.../...Esta es la señal del pacto que Yo establezco entre mi y vosotros y todo ser viviente que está con vosotros, por siglos perpetuos: Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto entre mi y la tierra. Y sucederá que cuando haga venir nubes sobre la tierra, se dejará ver entonces mi arco en las nubes. Y me acordaré del pacto mio, que hay entre mi y vosotros y todo ser viviente de toda carne. Estará el arco en las nubes, y lo veré, y me acordaré del pacto perpetuo entre Dios y todo ser viviente, con toda carne que hay sobre la tierra.../...Esta es la señal del pacto que he establecido entre mi y toda carne que está sobre la tierra.” (Génesis 9:1-17).
    Vemos, pues, que ahora en este tercer “kairós” la dieta vegetariana se amplía a una que incluye a toda carne excepto su sangre. La pena de muerte se establece sobre el hombre y los animales para que sea aplicada por el hombre sobre quien derrame la vida humana. Esto tiene vigencia universal. Dios hace un pacto, lo señala con el arco iris, y las promesas anteriores acerca de la Simiente de la mujer se mantienen incolumnes. Entonces comienzan las primeras civilizaciones inmedia¬tamente postdiluvianas. Se levanta Nimrod y las ciudades estados sumerias. También surgen los acadios, asirios, elamitas, antiguos caldeos y otros. Se levanta la torre de Babel en oposición a Dios, y el gobierno humano se envilece dando lugar a la tiranía. Satanás engaña las etnias de la tierra. Entonces Dios llama a Abraham y le anuncia acerca de la Bendición que vendrá a las familias y naciones de la tierra, por medio de su Simiente; y un nuevo “kairós” se abre para estos elegidos, en función de la humanidad entera. Las demás naciones, agenas por lo pronto a la fe y al conocimiento de la promesa, continúan bajo el régimen noético, si bien la promesa de la Simiente de la Mujer todavía les cobija; solo que aún desconocen que vendría por Abraham y su descendencia. La promesa abrahámica es confirmada a Isaak y a Jacob, y entonces surge la nación de Israel, entre cuyas tribus, la de Judá recibe una nueva promesa; de él provendrá Silo y el Cetro de Israel.

    Con Moisés establece Dios el pacto de la Ley con Israel, para que esta nación sea ejemplo a las demás naciones y sea Su testigo en el mundo. Dios añadió la Ley, sin anular la promesa, sino para que al estar bajo el régimen de la Ley, se pudiese conocer la necesidad del Salvador, el Mesías, profetizado ahora también por Moisés, y tipificado por las instituciones, fiestas, sacrificios, ritos y jornadas de Israel. Este “kairós” añadido, no invalida aquel anterior de la promersa a Abraham y su simiente, pero prepara el “kairos” de la primera venida del Mesías en el “cronos” respectivo revelado a Daniel. Despúes viene el “kairós” de la gracia defintivamente cumplida y manifiesta, el cual es el de la Iglesia, con la plenitud de los gentiles. Entonces Dios se volverá a Israel con la segunda venida del Mesías, y el Reino de los Cielos Milenial tendrá lugar. Tras el habrá la resurrección de los demás muertos (pues los justos resucitarán antes y para el Milenio) y la liberación de Satanás del abismo en el cual será sellado por el Milenio, y tras la última rebelión de todos los réprobos, establecerá Dios Su Juicio Final. Entonces Habrá por la eternidad con Dios y Su Mesías Cielo Nuevo, Tierra Nueva, Nueva Jerusalem y las naciones que hubieren sido salvas. Dios sujetará a Cristo todas las cosas, y a su vez el Hijo le someterá todo al Padre, porque lo que es del Padre es del Hijo, y lo que es del Hijo es del Padre. Todo esto ha sido, es y será el cumplimiento de los tiempos de que habla Pablo en Efesios. Lo que ha sido y es: los tiempos, se dirigen a su cumplimiento: lo que será. Dentro de esos tiempos está el cumplimento del cronos de la primera venida del Mesías, a la que se refirió Pablo en su epístola a los Gálatas. También Jesús se refirió al cumplimiento del kairós específico de Su primera venida. Kairós específico dentro del cronograma de los demás tiempos que corren hacia su pleno cumplimiento.
    El profeta Daniel recibió de Dios por el ángel Gabriel una profecía acerca de los setenta septenarios (Daniel 9:20-27). Sesenta y nueve de ellos se pasarían desde la orden de Artajerjes en el año 20 de su reinado para restaurar y edificar Jerusalem hasta la visitación del Mesías. En el dia exacto en que se cumplían esos años, entró Jesús en un burrito a Jerusalem llorando porque no entendieron el dia de su visitación. Jesús llamaba la atención de sus contemporáneos a las señales de los tiempos. También había otras profecías acerca del orden de los imperios mundiales. Babilonia tuvo su tiempo durante el cual Israel fue corregido de su idolatría. Entonces Persia tuvo su tiempo durante el cual fue restaurada la Casa y la Ciudad de Dios y el aprecio de la Ley y los Profetas. Entonces Grecia y sus reinos sucesores tuvieron su tiempo durante el cual se consolidó el Canon de las Sagradas Escrituras y se preparó la cultura para la difusión universal del Evangelio del Mesías. También Roma tuvo su tiempo durante el cual lo anteriormente preparado encontró realización y se abrió camino hacia toda la humanidad. En los tiempos de Roma llegó el Mesías, precisamente en el cumplimiento del tiempo, cuando la profecía, la filosofía, la cultura, la política, la religión, marcaban la hora del importantísimo “kairós” respectivo en su “cronos” previa y divinamente señalado. Por eso podía decir el apóstol Pablo a los atenienses, en el mismo areópago, platafor¬ma mayor de la cultura universal: “ Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia ( y le llama ignorancia a la cúpula de la cultura humana en su capital universal), ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un dia en el cual juzgará al mundo con justicia, por Aquel Varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muer¬tos.” (Hechos 17:30, 31).

  • LINAJE MESIÁNICO

    LINAJE MESIÁNICO

    De manera que siendo el Mesías la Simiente de la Mujer que aplastaría la cabeza de la serpiente, según prometió Yahveh Elohim delante de Adam y Eva, Adam engendró a Set en el año 130 de la humanidad, y éste a Enós en el año 235, y éste a Cainán I en el 325, y éste a Mahalaleel en el 395, y éste a Jared en el 460, en cuyo tiempo descendieron los vigilantes a la Tierra y tomaron para sí mujeres engendrando gigantes y enseñándoles diversas perversiones; Jared engendró en el año 622 desde Adam al profeta Enok setita que caminó con Dios, profetizó y fue tomado por Elohim. Enok setita engendró a Matusalem en el año 687, el hombre que mayor edad ha alcanzado en la Tierra, pues Dios era longánime, pues cuando Matusalem muriera, el Diluvio se desataría sobre toda la Tierra. Matusalem engendró a Lamek setita en el 874, y Lamek setita a Noé en el año humano 1056. Noé, con sus tres hijos: Sem, Cam y Jafet, y sus respectivas esposas: Emzara, Sedacatlebab, Nahlatmehoc y Adatnese, sobrevivie¬ron al Diluvio el 27 de Zif Iyyar del año 1657 desde Adam, cuando salieron del arca. El Bendito Dios de Sem se revelaría a esta descen¬dencia. Sem, pues, engendró a Arfaxad en el año humano 1658, y éste a Cainán II Sala en el 1693, y éste a Sala II en el 1723, y éste a Heber en el 1753, de donde vinieron los hebreos. Heber engendró a Peleg cuando se partió la Tierra Adama o Pangéa y comenzó la deriva de los continentes en el año 1787 desde Adam. Peleg engendró a Reu Ragau en el año humano 1817, y éste a Serug en el año 1849, y éste a Nacor I en el 1879, y éste, en el año 1908, a Taré, padre de los tarekitas hebreos mencionados en la ugarítica Epopeya de Keret Refaíta, y padre de Abraham, de cuya Simiente prometida llegaría la Bendición a las familias y naciones de la Tierra, y el cual nació en Ur de los Caldeos cerca al año 1978 desde Adam.

    La Simiente de la Mujer sería entonces también la Simiente de Abraham; por lo cual Abraham engendró a Isaak en el año humano 2078, y éste a Jacob I Israel en el año 2138, y éste a Judá I cerca al año 2192, cuyo cetro no sería quebrado hasta que viniera Silo, el Enviado, el Legislador de entre las piernas de Judá. Por lo cual Judá engendró a Fares en el 2256, y éste a Esrom, y éste a Aram cerca al año 2451, y éste a Aminadab, y éste a Naasón, y éste a Salmón, esposo de Rahab la ramera salvada por fe en los dias de Josué, a la caída de Jericó; y Salmón y Rahab engendran en el tiempo de los Jueces a Booz, esposo de Ruth la moabita, pasadas ya las diez generaciones moabitas que no podrían entrar en relación con la congregación de Yahveh, según Deuteronomio 23:3. Las diez genera¬ciones prohibidas a Moab fueron: (1) la de Abraham, en cuyos tiempos, de Lot y su hija mayor nació Moab; (2) la de Isaak; (3) la de Jacob I Israel; (4) la de Judá I; (5) la de Fares; (6) la de Esrom; (7) la de Aram; (8) la de Aminadab; (9) la de Naasón; (10) la de Salmón y Rahab. La generación (11) fue la de Booz, que sí pudo recibir a Ruth la moabita, nuera de Noemí, según las Cronicas de Samuel, Natán y Gad. Booz y Ruth engendraron a Obed, y éste a Isaí, mencionado en las profecías de Isaías acerca del Mesías. Isaí engendró al rey David, guarda del Cetro de Israel en el año 3200 desde Adam, y éste al rey Salomón y a Natán, según el nombre de su amigo el profeta.

    Salomón engendró al rey Roboam en el año humano 3269, y Natán a Matata, y éste a Mainán. Roboam engendró al rey Abiam Abías, y Mainán a Melea, y éste a Eliaquim. Abías engendró al rey Asa, y Eliaquim meleíta a Jonán, y éste a José I. Asa engendró al rey Josafat, y José jonanita a Judá josita, y éste a Simeón. Josafat engendró al rey Joram de Judá, y Simeón judaíta a Leví I simeonita, y éste a Matat. Joram engendró al rey Ococías de Judá que anduvo en los caminos de Acab y Jezabel, y quien fue muerto por orden de Jehú, y a quien el apóstol Leví Mateo no juzga digno de mencionar en la ascendencia del Mesías. Matat levita de la tribu de Judá engendró a Jorim, y éste a Eliezer. Ococías de Judá engendró al rey Joás de Judá en tiempos del sacerdote Joiada, y Eliezer jorimita a Josué elezierita, y éste a Elmodam. Joás engendró al rey Amasías de Judá. Tampoco Mateo juzgó digno mencionar a éstos, Joás y Amasías de Judá, en la genealogía del Mesías. Elmodam engendró a Cosam, y éste a Adi. Amasías engendró al rey Azarías Uzías de Judá, y Adi a Melqui I, y éste a Neri. Uzías engendró al rey Jotam de Judá, y éste al rey Acaz de Judá, y éste al rey Ezequías de Judá, gran restaurador, y éste al rey Manasés de Judá, malo, pero luego arrepentido, engendrado en el tiempo extra de gracia que le concedió Dios a Ezequías por el profeta Isaías haciendo retroceder la sombra diez grados. En ese tiempo de gracia nació el rey Manasés de Judá, antepasado del Mesías. Manasés engendró al rey Amón de Judá, y éste al rey Josías de Judá, también gran restaurador del imperio de la Ley; éste engendró al rey Joacaz de Judá, sustituído como rey por su hermano menor el rey Eliaquim Joacim de Judá, según maniobra política del Faraón Necao, pero al cual llevó cautivo Nabucodonosor a Babilonia. Joacim engendró al rey Joaquín. Éste Joaquín rechazó La Ley. Éste es también Jeconías, y es también Conías; diferentes nombres del mismo personaje. A éste Joaquín Jeconías Conías de Judá llevó cautivo a Babilonia Nabucodo¬nosor, y lo sustituyó como rey de Judá por su tio Matanías Sedequías rey de Judá. Entonces comenzó a profetizar el profeta Ezequiel, el cual, a pesar de la cautividad, profetizó también la futura Presencia en el Israel restaurado de Yahveh Presente. Jeremías profetizó que ninguno de los descendientes de Jeconías se sentaría en el trono de Judá, y que sería un hombre privado de su descendencia. No obstante, las Sagradas Escrituras declaran que Jeconías tuvo hermanos. Jeconías murió sin hijos, como lo profetizó Jeremías; por lo tanto, según la ley del levirato, uno de sus hermanos debía tomar a su esposa por mujer y levantarle descendencia. Neri, entonces, su hermano uterino, engendró a Salatiel, hijo de Neri, como si fuese hijo de Jeconías. Salatiel engendró a Pedaías, y éste a Zorobabel, goberna¬dor de Judá, por quien fue restaurada la Casa de Dios en Jerusalem al regresar del cautiverio babilónico. Zorobabel engendró a Abiud y a Resa; Abiud a Eliaquim , y Resa a Joana. Eliaquim a Azor, y Resa a Judá II joanaíta. Azor a Sadoc, y Judá II joanaíta a José I Judaíta, y éste a Simei. Sadoc a Aquim, y Simei a Matatías I, y éste a Maat. Aquim a Eliud, y Maat a Nagai, y éste a Esli. Eliud a Eleazar, y Esli a Nahum, y éste a Amós. Eleazar a Matán, y Amós a Matatías II, y éste a José II matatita, y éste a Jana joseíta, y éste a Melqui II, y éste a Leví I melquita, y éste a Matat Melqui III, y éste a Elí. Por su parte, Matán eliazarita engendró a Jacob II matanita. El Talmud, Guemará, Orden 2 Mo'ed, en Haghigha 77:4, dice que Elí matatita del linaje de David fue el padre de María la madre del Señor Jesús Cristo. La tradición dice de María ser hija de Joaquín y Ana. Por su parte, el historiador Julio Africano (200-245), escribió su Carta a Aristídes, donde se recoge la explicación misma dada por José III, padre putativo de Jesús, y María su esposa, acerca de sus genealogías, a la iglesia primitiva contemporánea de ellos. José y María explicaron personal¬mente a los primeros cristianos que ellos poseían tablas genealógicas privadas, los Despósinoi en el Libro de los Dias, tomadas de visitas a las aldeas de Nazareth, Locoba y demás. La razón por la cual muchos linajes, especialmente los provenientes de David, tenían tablas genealógicas privadas, era porque el idumeo Herodes II llamado el grande, hijo de Antipas Antipatro, mandó quemar los registros oficiales para ocultar que él no tenía raíces israelitas; pues a la verdad, su padre Antipas Antipatro fue herido y raptado del templo de Apolo en Ascalón, Palestina, por unos bandidos idumeos, que al no poder cobrar el rescate a su padre Antipas HerodesI, sacerdote de Apolo, lo dejaron entre ellos donde fue criado en sus costumbres; después Antipatro entabló amistad con Hircano, sacerdote de Judea, y fue su embajador ante Pompeyo. Su hijo, también Herodes como su abuelo, quiso, pues, ocultar este trasfondo quemando los registros oficiales cuando fue nombrado rey de los judíos por Augusto y Antonio. El historiador Nicolás de Damasco, contemporáneo suyo, arregló la cola de paja de Herodes II, llamado el grande, pretendiendo que provenía de "una de las principales familias judías que habían venido de Babilonia". La Carta a Aristides de Julio Africano pasó a los registros históricos de Eusebio de Cesarea; también Basilio Magno, Jorge Syncellus y Gallandi conservaron escritos históricos de Julio Africano, al que también se refieren Orígenes, Dionisio Bar-Salibi, Suídas, Jerónimo y Focio.José y Maria explicaron a los primeros cristianos que Matán elezierita padre de Jacob II matanita, murió dejando viuda a su esposa de nombre Estha; entonces Estha fue desposada por Matat Melqui III engendrando a Elí. Por lo tanto Elí y Jacob II matanita son hermanos uterinos, siendo Estha madre de los dos: de Jacob II matanita del linaje de David por Salomón, y de Elí del linaje de David por Natán. Elí murió sin dejar hijos varones; entonces Jacob II matanita, que ya tenía dos hijos con su propia esposa, según la ley del levirato tomó, en nombre de su hermano uterino Elí, a la esposa de éste y engendró a José III , esposo de María, y padre putativo de Jesús de Belén y Nazareth. Por lo tanto José III, esposo de María, es hijo legal, según la ley del levirato, de Elí, como aparece en la genealogía registrada por Lucas en su Primer Tratado; pero también José III, esposo de María, es hijo, según la carne, de Jacob II matanita, como aparece en la genealo¬gía registrada por el apóstol Leví Mateo en su Evangelio. Siempre, desde el rey David, estuvo el reino en manos de sus descendientes, incluso durante la cautividad babilónica, pues Nabucodonosor entregó el trono de Joaquín a su tío Sedequías. Ciro el Persa apoyó el gobierno de Zorobabel. Lo mismo hizo Darío el Persa. Pero llegado el tiempo de la primera venida del Mesías para sufrir, según la profecía de Daniel acerca de los 70 septenarios, el trono del rey de los judíos fue usurpado por el idumeo Herodes II, llamado el grande, hijo de Antipas Antipatro, cumpliéndose la profecía de Jacob I Israel, de que no sería quebrado el cetro de Judá hasta que viniera Silo. Para esta sección genealógica mesiánica, hemos usado, pues, La Torá, los Nebiim, Los Ketubim, el Evangelio del apóstol Leví Mateo, el Primer Tratado (el Evangelio) de Lucas, las Antigüedades de los Judios, de Josefo, El Talmud: Guemará: Orden 2 Moed: Haghigha 77:4, escrito por el rabino Asi, la Carta a Aristides de Julio Africano, y a Historia Eclesiástica de Eusebio de Cesarea.

  • ANTE LAS INQUIETUDES DE ALGUNOS HERMANOS

    GINO IAFRANCESCO V.
    Relación escrita en Paraguay y Brasil.
    Agosto y Septiembre de l.994.
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    ANTE LAS INQUIETUDES DE ALGUNOS HERMANOS

    Introducción.

    Puesto que algunos hermanos en Cristo me han expresado sus propias inquietudes y las de otros, pidiéndome satisfacción por ciertos acontecimientos ocurridos entre los hermanos en Paraguay a raíz de nuestro contacto con hermanos en Cristo venidos de Taiwán, paso a darles la satisfacción de los hechos que me piden.
    Considero necesario retroceder un poco en el relato hasta sus raíces, para que las cosas sean apreciadas en su legítimo contexto.

    Leyendo a Watchman Nee en Argentina.
    Mi primer contacto con algunos libros del Hermano Watchman Nee To Sheng aconteció en la ciudad de Salta, Argentina, durante el año de 1972. Los hermanos Gutiérrez y Salica, ancianos en la ciudad, y que se inscribían en la línea del movimiento de renovación que trajo el Avivamiento de Argentina por aquellos años, ellos me prestaron los libros “La Liberación del espíritu” y “La Iglesia Normal” de Watchaman Nee; el primer editado por Logos en Buenos Aires y el segundo en una tipografía de Cuernavaca, México. Reconozco que estos dos libros revolucionaron completamente mi visión del servicio al Señor, y me marcaron profundamente.
    De regreso a Buenos Aires en el mismo año, y moviéndome en el contexto del Avivamiento de Argentina, leí varios libros más del hermano Nee editados por Ediciones Hebrón, del hermano Geofredo Rawling, con sede en San Ignacio, Misiones, Argentina.
    Creo que Dios me llevó a la Argentina en esos años (entre 1971 y 1973) en medio de aquel avivamiento y en contacto con los libros de Watchman Nee, como parte de la formación soberana de Dios sobre mí. La provisión de Dios en Cristo, la vida en el espíritu y la unidad de la Iglesia, eran en síntesis, las lecciones que debí procurar comenzar a aprender.
    Por aquella época recibí como del Señor mi primera comisión: “Ve por los caminos y por los vallados y fuérzalos a entrar”. Entonces salí evangelizando por Argentina hasta llegar al Paraguay donde por voluntad de Dios fue nítidamente renovada la misma comisión, bajo la cual comencé mis trabajos en Paraguay.

    La Crisis del Branhamismo.
    Pero también debía comenzar a aprender de Dios los sutiles vericuetos de la doctrina, y conocer los peligros de la ingenuidad romántica. Entonces, bajo la providencia de Dios, llegó la crisis del branhamismo. Ya en Paraguay, y a mediados del primer semestre del año 1973, comencé a leer los mensajes de William Marrion Branham y literatura relacionada. Al mismo tiempo seguía leyendo a Watchman Nee. Confundido con las doctrinas de Branham en mi novelez cristinana, y sin la ayuda idónea de ninguno, habiendo sido rechazado por algunas denominaciones, seguí mi trabajo de evangelización mezclando además las doctrinas de Branham y las de Nee. Esto lo hice desde el segundo semestre de 1973 y por los años ´74 y ´75.
    Visto los extremos a que había llegado el Branhamismo, y con el trasfondo de lo que entendía de Nee por la época, teniendo inquietudes en mi corazón, me aparté a un lugar solitario en Repatriación, Paraguay, y rogué a Dios que me guiara, que si el Branhamismo estaba correcto me lo confirmara; pero que si estaba errado me lo mostrara; que yo solo lo quería al Señor mismo y a Su Verdad y que a El mismo me encomendaba. A partir de entonces el Espíritu Santo comenzó a mostrarme poco a poco los errores branhamitas.
    Viajé a Bolivia a comienzos del año 1976 y allí comenzó mi apartamiento del Branhamismo. De regreso al Paraguay, y recién casado, desde el año de 1976 comenzamos en medio de dolores de parto una revisión de los aspectos doctrinales de la Fe. El trasfondo que tenía de Nee sobrevivió y prevaleció; en cambio de los errores branhamitas hube de retractarme públicamente.
    Esa revisión y retractación la hice primero verbalmente entre los hermanos, viajando por el Paraguay tratando de refutar los errores. El hermano Timoteo Almirón me acompañó en una de sus giras. Varios branhamitas fueron también libertos; pero otros se aferraron. A fines del año ´80 o comienzos del ´81 fui con los hermanos Aniceto Mario Franco y Mario Bogado a visitar al hermano Luis Perrot de la Colonia Independencia, Paraguay ; en aquella ocasión él me aconsejó que hiciera mi retractación por escrito, lo cual realicé inmediatamente. También escribí un libro refutando los errores del Branhamismo y poniendo en el apéndice tal retractación. El tal se titula “Encarando Aspectos Branhamitas”, copias del cual quedaron con algunos hermanos del Paraguay, y pueden conseguirse copias con ellos o conmigo.

    De la crisis del branhamismo comencé providencialmente a comprender la fragilidad de la prudencia humana, pero también a comprender a los hermanos en Cristo que están sinceramente errados sin dejar de ser hijos de Dios. También, con dolores de parto, aprendí de Dios mismo y Su Palabra, durante el proceso de revisión, asuntos serios de doctrina fundamental que no había tenido oportunidad de aprender de nadie en circunstancias anteriores. Además del trabajo interior realizado por Dios en mí durante la crisis del Branhamismo, de ella también surgieron dos libros: el arriba citado, y otro titulado “Opúsculo de Cristología”, los cuales escribí para ayudar a aquellos que tuvieran que enfrentar las crisis por mí enfrentadas.
    Por el año 1978, en plena salida de la crisis, fui ordenado al ministerio con la imposición de las manos del misionero James Holleman, norteamericano, recién venido de la India y que había sido enviado por el Señor a Bolivia, Paraguay y Uruguay. Poco después Dios providenció que nos conociéramos con los hermanos Eleno Frutos y Mario Bogado del Paraguay, y después con Jair Faria dos santos y Aniceto Franco del Brasil.

    Primordios de la Visión de Iglesia.
    A resultas de la crisis recién pasada del Branhamismo, estando en Ciudad Presidente Stroessner (hoy Ciudad del Este), busqué al Señor intensamente en oración rogándole encarecidamnte que me aclara lo relativo a la Iglesia. A los pocos días Dios providenció que llegaran a mis manos los libros “Qué es la Iglesia?” de Martín Lloyd- Jones, que hallé providencialmente caído entre unas tarjetas en una librería de Puerto Iguazú, Argentina, y “Pláticas Adicionales sobre la vida de la Iglesia” de Watchman Nee, que me regaló Aniceto Mario Franco en Curitiba. Dios usó estos dos libros para comenzar a responder mi oración y confirmarme en la verdad acerca del Cuerpo de Cristo, y esclarecerme mucho más lo relativo a la iglesia local, refrescando mi entendimiento de la Biblia al respecto, y con la ayuda del libro “La Iglesia Normal” de Nee.
    Fue gracias a estos esclarecimientos que además de los trabajos de evangelización en Asunción, Ciudad del Este, Caaguazú, Vaquería y otros lugares, comenzamos a fundar y establecer iglesias locales a partir del año 1980, varios años antes de conocer a los hermanos en Cristo venidos de Taiwán, y años antes de conocer las publicaciones de Witness Lee.
    Entre los años 1978 y 1985 Dios nos relacionó en la obra con los hermanos Eleno Frutos, Mario Bogado, Enrique Nicolaus, Silvio Mendoza, Pablo Espinosa y otros amados hermanos del Paraguay, entre quienes Dios comenzó un mover especial, que por gestiones de Eleno Frutos y Jair Faria dos santos, no sin altibajos, se relacionó providencialmente con otro mover especial del Señor en Brasil, llegándose a dar varios intercambios, y realizándose varias correrías y campamentos. Todo esto antes de conocer a los hermanos en Cristo venidos de Taiwán.

    Primeras Noticias.

    En distintas ocasiones llegué a saber después, o por boca de Jair Faria dos Santos, o de Aniceto Mario Franco, o de Dong Yu Lan, que ellos habían tenido alguno que otro contacto esporádico en el pasado. Que Aniceto y Jair habían visitado a Dong para tener comunión y sujetarse; pero que, según ellos, la forma estereotipada de la invocación al Señor Jesús, la insistencia en vida sin doctrina, el exclusivismo alrededor de un ministerio, y quizás algún otro detalle, hicieron con que Aniceto y Jair mantuvieran distancia de Dong Yu Lan. Aniceto y Jair tenían más comunión con Cristian Chen, el cual tampoco había podido entenderse con Dong Yu Lan. A Cristian Chen visitamos con Jair y Eleno en 1980 en Santo Amaro, SP, Brasil; en aquella ocasión Cristian Chen me obsequió dos libros de Watchman Nee y uno suyo: “Conocimiento Espiritual”, “La Iglesia Gloriosa” y “Moisés, los Números y la Biblia”, respectivamente.
    También supe por Dong Yu Lan y Angel Negro de Buenos Aires, que el equipo de renovación en el Avivamiento de Argentina, había tenido contactos esporádicos en el pasado. Angel Negro me comentó que ellos habían decidido no ser exclusivistas en la comunión; que la comunión del Cuerpo de Cristo se basaba en la redención y no en la eclesiología; que para ellos era fundamental el Cristocentrismo, la espiritualidad, la familia y el ministerio plural. Ellos, aunque apreciaban los aportes de los hermanos chinos, sin embargo no aprobaban ninguna actitud exclusivista. También me dijo Angel Negro que al leerse a Watchman Nee notábase un espíritu muy puro, casi sin aparecer el mismo; que en cambio no notaban la misma pureza en los escritos de Witness Lee. Estas son, en síntesis, las apreciaciones que yo escuché personalmente de siervos y apóstoles del Señor acerca de nuestros hermanos chinos, antes de conocerlos personalmente; yo solamente había leído a Watchman Nee; aunque en mi interior deseaba conocer por mi mismo, pero sólo cuando Dios mismo lo dispusiera, a los hermanos que de una u otra manera habían estado legados a Watchman Nee, por quien Dios tanto me hubiera bendecido. Me sentía responsable, en mi conciencia ante Dios, de hacer mi propio examen, sin por ello menospreciar la opinión de otros consiervos. Me percaté luego del reconocimiento explícito al aporte de Witness Lee y los hermanos chinos hecho por Orwille Swindoll, miembro prominente del equipo de apóstoles núcleo del avivamiento del movimiento de renovación en Argentina. También me percaté del reconocimiento, no sin reparos, hecho por John Walker, otro apóstol que ha trabajado en Brasil.

    Primeros Contactos.
    A mediados de 1984, providencialmente, el hermano Alberto Mendoza de la iglesia en Asunción, y su esposa, en un viaje a Resistencia, Argentina, contactaron a Eduardo Kaladadjian quien estaba ligado en el ministerio con Oscar Calles y Dong Yu Lan, bajo las enseñanzas de Witness Lee. Por Alberto supo Kaladadjian de las iglesias que nosotros servíamos en Paraguay. Nos visitó, y Alberto y Reiner Richter le llevaron al campamento que realizábamos en Ciudad del Este a mediados del ´84. En aquella ocasión, mientras oraba en un bosquecillo de mandarinas, el Espíritu me avisó claramente que se presentarían dificultades.
    De regreso a la Argentina Kaladadjian dio noticias de nosotros en Paraguay a Oscar Calles, el cual vino a visitarnos desde Buenos Aires y contactó a Mario Bogado y a la Iglesia en Asunción. Posteriormente me contactó a mí. El quería cerciorarse, y lo preguntaba abiertamente, si éramos la Iglesia o parte de ella en la localidad de cada uno de nosotros. Al reconocer en Asunción que éramos con todos los santos la iglesia, entonces nos avisó de un grupo de hermanos venidos de Taiwán que estaban comenzando a reunirse como la iglesia en Asunción, sin saber nada de nosotros. Pero puesto que no es bíblico ni espiritual fundar una división desconociendo a la iglesia ya existente de la localidad, era necesario que estos hermanos en Cristo venidos de Taiwán supieran de nosotros.
    Por esta razón, y para conocer y examinar responsablemente por nosotros mismo en Cristo lo relativo a estos hermanos en nuestra propia jurisdicción, fui a ellos juntamente con el hermano Asunción Rivarola. Conocimos al hermano Ann, y en el siguiente contacto a Esteban Hou Yen Pin. Le presentamos la Iglesia en Asunción para que no fuera desconocida y no se edificase una división. Entonces juzgué que lo propio era presentar a Esteban Hou también a mis compañeros Mario Bogado y Eleno Frutos para que ellos conociesen y examinasen la situación. Entonces le llevé para tal cosa a Villa Rica a casa de Mario. De qué manera hayan sido recibidos Eduardo Kaladadjian en Ciudad del Este, Esteban Hou en Villa Rica, y después otros hermanos en Paraguay, Dios juzgará.

    Por mi parte, velando por la unidad de la Iglesia en el Espíritu de Cristo, presenté también a Esteban Hou la Iglesia de Pastoreo y la Iglesia de Ciudad del Este, en sendas reuniones; igualmente visitamos a otros hermanos de las iglesias de otras localidades. Yo no actuaba como representante de un movimiento autóctono paraguayo, sino como miembro y ministro del Cuerpo de Cristo, la Iglesia universal, dentro de la responsabilidad que me era propia en la obra, y para los fines de Jesucristo. Nos examinábamos en Cristo mutuamente. Personalmente hallé en el Señor ser Estéban Hou un verdadero siervo de Cristo, prudente, abierto, y que reconoció a las iglesias de las localidades de Paraguay como tales, ante sus connacionales en el país, ante las iglesias en Taiwán, como consta en carta que de él poseo, y ante el ministerio representado en Witness Lee y los que con él estaban; razón también ésta última por la que Dios me llevó a los Estados Unidos.
    Después de un período de más o menos un semestre de mutuo reconocimiento con Estéban Hou durante la segunda mitad de 1984, conocimos entonces a Dong Yu Lan en una visita que hizo a Asunción a principios del ´85 para visitar a los hermanos de Taiwán. Allí se halló con la noticia acerca de nosotros y quiso conocernos. Visitó las reuniones de la iglesia en Asunción y aconsejó a los hermanos chinos que tomaran la cena del Señor con nosotros. Se celebraban ágapes una vez al mes. También aconsejó que se realizasen reuniones aparte con los hermanos de habla china por razón del idioma. Al mismo tiempo se nos invitó a conocer los hermanos con ellos y su trabajo en Brasil. Fuimos varios invitados, aunque hubiera preferido que no todos fueran inicialmente, sino los que teníamos responsabilidad mayor en la conducción. Pero las invitaciones se hicieron generales y entonces asistimos varios a la Conferencia de Febrero´85 en Sumaré, SP, Brasil, que trató sobre el Libro de los Hechos.
    Allí pude conocer de primera mano la situación en Brasil con estos hermanos. De todo aquello que nos inquietaba nunca fui negligente en tratarlo personal y responsablemente con Eduardo Kaladadjian, Oscar Calles, Esteban Hou, Dong Yu Lan, André Dong y Witness Lee mismo. Y así mismo respondía a los hermanos en Paraguay que me preguntaban o consultaban. Un ejemplo de mi tratamiento de la situación consta en las cartas que intercambié con los santos de Paraguay una vez hube viajado a Colombia, por voluntad de Dios, a mediados del ´85. Podrían ponerse a disposición ante cualquiera de los hermanos en Cristo que deseara examinar la situación objetiva y desapasionadamente, para gloria de Dios en el proceso de edificación de Su Iglesia.
    En Sumaré, Dong Yu Lan manifestó su deseo de tener un encuentro con los obreros y hermanos responsables por las iglesias locales de Paraguay. Era la hora para que las iglesias, los santos y el ministerio en Paraguay manifestasen lo que realmente eran. Dije a Dong que el ministerio de Watchman Nee era suficientemente conocido y apreciado en Paraguay, pero que el de Witness Lee nos era desconocido. Le pedí un video sobre la conferencia acerca de la Economía Divina dada por Witness Lee en su visita del ´84 al Brasil. Lo traje al Paraguay y lo examinamos con algunos hermanos. Recuerdo haberlo hecho personalmente con Enrique Nicolaus. Yo personalmente reconozco haber sido bendecido con el examen de tal video.
    Cerca de marzo del ´85 se organizó en casa en la ciudad de Franco, en las tres fronteras, una reunión de obreros y hermanos responsables, y pasamos unos días en contacto con Dong Yu Lan y otros hermanos del Brasil y Chile que nos visitaron. Si yo era realmente un miembro responsable del Cuerpo de Cristo, no podía estar ajeno a los desafíos de la comunión universal del Cuerpo de Cristo; no podía eludir las obligaciones morales de las coyunturas que la soberana mano de Dios pusiese en nuestras manos. Con la reunión de obreros y ancianos en casa en la ciudad de Franco, entregué la responsabilidad a los obreros y hermanos mismos de uno y otro lado de la frontera, de manifestarse por sí mismo tal cual eran. Cumplida esa parte de mi responsabilidad ante Dios en Paraguay, el Señor me llevó a Colombia en Junio de 1985. Todo quedó en manos de los obreros y hermanos responsables a partir de allí. La mayor responsabilidad de los acontecimientos posteriores entre los santos de Paraguay recayó entonces en manos de quienes lideraron el proceso posterior: Dong Yu Lan de Brasil y Mario Bogado de Paraguay. Asumo, sí, la responsabilidad de mi participación hasta mediados de 1985, y la posterior por cartas, cuya justa medida puede verse en ellas.
    Creo haber enfrentado con responsabilidad los desafíos de la comunión del Cuerpo, presentados providencialmente por Dios a nosotros en el camino para probarnos a unos y otros. Las dificultades que el Espíritu me había anunciado en el bosquecillo de mandarinas en Ciudad del Este, no tardaron en llegar. Aquella premonición del Espíritu fue también una profunda llamada a la intercesión y a la lucha espiritual.

    Traslado a Colombia.

    Respecto de mi traslado a Colombia a partir de esta fecha, era algo que el Señor ya tenía preparado antes de conocer a mis hermanos chinos. Durante 1983 Dios me hizo saber que yo regresaría a Colombia. Lo conversé privadamente con Eleno Frutos por aquella época en Oviedo. Llegado el momento, Dios providenció por medio de mi familia en Colombia todo lo necesario para el traslado de los míos. Por mi parte, yo recibí una invitación a Estados Unidos por parte de la hermana Wang para asistir a la conferencia de verano sobre La Conclusión del Nuevo Testamento dada por Witness Lee en Julio del ´85. Coincidieron, pues, mi viaje a Colombia y la invitación a los Estados Unidos.
    De allí regresé a Colombia a trabajar para el Señor, a Su cargo, y por mi propia cuenta en El, conforme a la guianza recibida dos años atrás, y habiendo sido encomendado al Señor por los santos del Paraguay en la comunión del Cuerpo de Cristo.
    Estuve trabajando para el Señor en Colombia a Su cargo todos esos años desde mediados de 1985 hasta fines de 1993, lo cual dio como resultado la evangelización de varias personas, el crecimiento de varios santos, y la fundación y edificación de varias iglesias locales en Colombia, adheridas a Cristo como cabeza y en comunión abierta pero prudente con todo el Cuerpo de Cristo, y con las cuales permanezco en estrecha comunión, lo cual puede constatarse por medio de las cartas.

    Con Witness Lee en los Estados Unidos.
    Durante Julio de 1985 estuve en los Estados Unidos asistiendo a la conferencia a la que fui invitado. Vi la mano de Dios en todo el proceso de mi viaje desde el Paraguay hasta los Estados Unidos mediante variadas señales providenciales que sería muy largo relatar aquí, pero acerca de las cuales no miento. Después de la conferencia de quince días, general e internacional, y de otra para presbiterios de la nación, fui introducido por Esteban Hou para con Witness Lee. Estuvimos los tres conversando privadamente en la casa de este último, la noche del 9 de Julio de 1985.
    Esteban Hou, que había conocido y reconocido las iglesias locales en Paraguay que yo le presenté para que su trabajo no fuera divisivo, había notificado a Witness Lee y a las iglesias de Taiwán, de nuestra existencia y estado, por lo que se alegraron. Le conté a Witness Lee nuestra historia, le expuse abierta y francamente nuestras inquietudes nacidas de nuestros primeros contactos con Kaladadjian, Calles, Dong y la Conferencia de Sumaré de Febrero´85. El nada pretendió ni exigió; por el contrario, me recibió con toda deferencia, y tuve testimonio en mi espíritu de ser Witness Lee un verdadero siervo de Dios. Cuando al final le dije que nuestro interés como Cuerpo de Cristo era el de ser enriquecidos con todas las riquezas de Cristo mediante la comunión de todo el Cuerpo de Cristo, entonces él me extendió la diestra de compañerismo y nos despedimos. Fui sincero en mis palabras y actué como representante del ministerio del Cuerpo en comunión con todos aquellos que eran uno conmigo en el propósito de Dios. Con la diestra de comunión, Witness Lee no desconocía a las iglesias de Paraguay, sino que manifestábamos la unidad del único Cuerpo de Cristo. Esteban Hou fue testigo de todo, el cual, después de ir a Taiwán regresó a Paraguay y procuró la comunión con quienes allí quedaron.

    Acontecimientos en Paraguay.
    Vuestras conciencias mejor que yo saben lo que aconteció en Paraguay y después de mi partida. Yo sólo recibía noticias por diversas cartas. Supe de desentendimientos de Mario Bogado con Dong Yu Lan y otros hermanos. Todo eso es otro capítulo en el cual no tuve control; mi parte fue mediante mis opiniones vertidas por carta ante el pedido de varios hermanos durante los conflictos de los años ´86 al ´88. Dong Yu Lan se mantuvo después entonces más distanciado de Paraguay. Pero de Taiwán llegó a Asunción en 1989 Lee Tao Thuin, a quien apenas conocí en Marzo de 1994, (aunque ya lo había visto una vez en Enero) y con quien tenemos buenas relaciones en Cristo en cuanto miembros de Su mismo Cuerpo que es la Iglesia universal. No podemos eludir el hecho de que es el gobierno soberano de Dios el que está detrás de las relaciones especiales de las Repúblicas de Paraguay y Taiwán, lo cual hace a Paraguay una puerta especial en Occidente para Oriente. El impase de Dong Yu Lan con Lee Tao, y su concierto, son también otro capítulo en el cual no he tenido parte.

    Acontecimientos en Colombia.

    Después de adelantados mis primeros trabajos en Colombia a partir del segundo semestre del ´85, nos visitó en Colombia Dong Yu Lan por primera vez al año siguiente. Una vez conocido de los hermanos e iglesias en dos o tres visitas, en una ocasión en Bogotá, en una reunión de obreros, para mi sorpresa él me pidió públicamente que no trabajáramos juntos en la obra. Yo le respondí: - Tú me lo dices a mí, pero yo no te lo digo a ti, porque el Señor es uno solo, Su Cuerpo es uno solo, y la obra suya en la tierra (en lo general) es una sola. Tú me lo dices a mí, pero yo no te lo digo a ti-.
    A partir de entonces, Enero de 1987, no he vuelto a ver a Dong hasta la fecha de hoy (IX/´94), aunque he leído algunos de sus libros. Tampoco estoy cerrado para cualquier encuentro que la providencia de Dios determine. Mis encuentros con Dong en Paraguay, Brasil, Estados Unidos y Colombia fueron siempre sinceros y con buena voluntad de mi parte. Solamente tengo que añadir que fue precisamente al día siguiente de haber orado profundamente al Señor pidiéndole y ofreciéndome para que él me ubicara donde quisiera, y sin ponerle ninguna condición, que El permitió que Dong mismo me pidiera, al día siguiente, no trabajar con él en la obra.
    Durante el primer semestre de 1987 aconteció en Bogotá una división. Edward Stanford, Alfonso Torrado y Jesús Bravo, que estaban bajo las directrices de Dong Yu Lan, se separaron de Gonzalo Martínez, Ricardo Cruz y Cosme Hernández por asuntos doctrinales respecto de la Trinidad. Los últimos acusaron a los primeros de unicistas; y los primeros exigían de los últimos acomodo y sujeción a sus doctrinas y formas para seguir con ellos. La confusión surgió de malentendidos de la lectura de un libro de Witness Lee titulado “Lecciones de la Verdad”.
    Antes de la división, siendo requerido por las dos facciones, procuré pacificar y esclarecer, advirtiéndoles además que el terreno base de la iglesia local, la autoridad del Espíritu y el límite jurisdiccional de la localidad, incluyendo a todos los santos en Cristo (lo cual garantiza y conserva la unidad) no debería perderse, pues la división acarrearía la pérdida del terreno bíblico establecido por Dios para la unidad de la iglesia en cada localidad, y acarrearía también el surgimiento de sectas ministeriales y particularistas. Nos reunimos en varias ocasiones para tratar de superar la situación. Pero, en ausencia mía, por causa de un viaje en la obra, estos seis hermanos responsables se dividieron. Al regresar del viaje encontré los hechos consumados. Los santos eran forzados a tomar partido por uno u otro bando.
    Aconsejé que la iglesia debía mantenerse en la unidad que existía antes de la división de estos seis hermanos responsables, y no permitir que la división los alcanzase a ellos; que se luchase por la reconciliación. Les escribí una carta convidándolos a la misma mesa del Señor. Pero las cosas se sucedieron de tal manera, que unos pasaron a reunirse con los que aceptaban las directrices de Dong Yu Lan, otros con el otro grupo, y algunos quedamos en el medio procurando evitar la división, redarguyendo, continuando como la iglesia que éramos antes de la división de los seis, teniendo comunión con unos y otros, visitando sus sendas reuniones y continuando con las que traíamos desde antes, aunque sin encuadrarnos del todo con ninguna de las exigencias facciosas de las partes, ni con las facciones exclusivistas, sino procurando mantener el terreno de la unidad y siguiendo con las reuniones que ya traíamos desde antes del conflicto.
    Providencialmente, en 1991, la situación jurídica y urbanística de Bogotá, cambió. Santafé de Bogotá pasó a ser un distrito capital que abarcaba varios municipios y localidades en derredor de una gran área metropolitana y rural. Y puesto que no existe precedente en la Biblia para iglesias distritales, sino apenas municipales o locales, estando ya delimitadas las localidades del distrito, entonces comencé a trabajar para establecer iglesias locales, una por cada localidad o municipio del distrito capital, pero conservando la comunión universal y espiritual de las iglesias. Comuniqué además el asunto a los líderes de las anteriores facciones. Los hermanos que se asesoraban con Dong Yu Lan siguiéronse considerando como la iglesia del distrito, y los demás, la otra facción, descuidó el asunto de jurisdicción e inclusividad y por tanto de la unidad; aunque algunos se plegaron luego a las iglesias locales del distrito capital establecidas después de la Nueva Constitución Nacional de 1991, la cual modificó el Régimen Territorial Colombiano. Las iglesias locales del distrito capital nacieron después del conflicto de 1987 y sin relación con el mismo, excepto aquellos hermanos antiguos que mantuvieron la posición del terreno base establecido por Dios en la Biblia para conservar la unidad de la iglesia local. Desde el mismo comienzo hemos estado abiertos a la comunión con todo el Cuerpo de Cristo en la base de la unidad Cristocéntrica. Tanto antes como después de la Constitución de 1991, por voluntad y gracia de Dios, fuimos los primeros en establecer en aquella región el principio de la unidad. No lo decimos para gloriarnos, sino para que las iglesias descansen en su legitimidad, y la comunión universal de las iglesias no halle reparo en el asunto. Ese principio establecido desde el comienzo, ha sido conservado por nosotros hasta hoy para testimonio de la unidad del Cuerpo de Cristo.

    Retorno al Brasil y al Paraguay.
    En Noviembre de 1993 regresé por dirección del Señor al Brasil y al Paraguay. Acabado de llegar al Paraguay a principios de Diciembre de 1993, caí hospitalizado en Areguá antes de poder saludar a la mayoría de los santos, obreros e iglesias del Paraguay. Por causa de una operación en el labio inferior hube de quedar con la boca cerrada, providencialmente, solamente escuchando, durante Diciembre y Enero siguiente, a todos los hermanos de distintas facciones que se acercaban a saludarme; en ese tiempo pude darme cuenta de las nuevas condiciones en Paraguay. Los que nos reuníamos como una sola familia antes de mi partida a Colombia, ahora estaban reagrupados en distintos grupos.
    Requerido por unos y otros para definir mi posición, he respondido, y ahora respondo: - No estoy por ninguna facción, ni deseo responder con exclusivismo a los hermanos exclusivistas. Mi posición está claramente tomada y definida por Jesucristo y por todo Su Cuerpo, a expresarse en iglesias locales Cristocéntricas, verdaderamente inclusivas de todos los hijos de Dios y abiertas a la comunión en Cristo con toda la Iglesia universal. En cuanto de mí dependa, deseo estar en comunión con todos mis hermanos según el Espíritu de Cristo y para los intereses de Dios y el Señor Jesús, su Amado Hijo.
    Como lo he hecho hasta aquí sin interrupción desde mi conversión a Cristo, procuro en Su gracia seguir trabajando por El y para El y exclusivamente a Su cargo. Este es el testimonio de mi conciencia ante todos. De la calumnia de que soy un asalariado de los chinos y que vendí a ellos las iglesias, Dios mismo se hará cargo.
    Sé que existen imperfecciones y cosas inquietantes a ser tratadas al interior de la Iglesia, además de espíritus malignos opuestos a la edificación conjunta del Cuerpo de Cristo; pero no debemos eludir el desafío, en base a la constante y viva amonestación de la Palabra; tampoco podemos encarar ese desafío enfrentándolo en la carne y con presunción. Dios se compadezca de todos nosotros sus siervos, perdone nuestros errores, trate con los impedimentos y edifique para sí y para Su gloria la casa que siempre ha querido con las medidas de Cristo. A Dios me dispongo en Cristo, sin juzgar apresuradamente a mis hermanos, cualquiera que sea, para que sus divinas y poderosas manos me edifiquen con todos los santos como morada para Su plenitud.

    E P I L O G O

    Dios no habla en los extremos. Precisamente en los extremos del propiciatorio, Dios colocó querubines guardianes. Dios habla debajo y en medio de las alas de los querubines sobre el propiciatorio. Ni el rigorismo ni la laxitud son soluciones. Necesitamos el equilibrio. Por una parte, debemos apreciar todos los tesoros en todos los miembros del Cuerpo de Cristo; pero al mismo tiempo, debemos recordar que esos tesoros están en vasos de barro, y que detrás de casi imperceptibles imperfecciones en líderes notables, pueden esconderse grandes y sutiles príncipes malignos que intenten enajenar el trabajo de la Iglesia. Necesitamos de la noble amplitud para valorar, apreciar, reconocer, y tener longanimidad; pero a la vez necesitamos del rigor fulminante de la Cruz que se hace cargo de todos los elementos extraños. Por eso Dios combina ministerios disímiles y complementarios: Pedro y Juan, Pablo y Bernabé.
    Los problemas de esta década pasada en Paraguay necesitaban quizá de querubines en los dos extremos. Por una parte, debía apreciarse y recibirse toda riqueza en el Cuerpo de Cristo y todo hijo de Dios en él. Reconozco que por mi parte esa ha sido parte de mi carga. Pero yo tan sólo tengo una parte del ministerio corporativo. También es verdad que el tesoro en vasos de barro no es lo mismo que el barro de los vasos, el cual debe ser reconocido, diferenciado, denunciado y tratado. Y para eso se necesita de un ministerio complementario más rigorista, al estilo del de nuestro muy amado en el Señor, hermano Mario Bogado. En esta década pasada hemos alternado (lo que para mí no es altercado), quizá para mayor bien y protección de la Iglesia, incluyendo por un lado, pero sin acrécimos por otro. Dios ha tratado con nosotros Su pueblo complementándonos.
    Necesitamos ahora la conciencia de Cuerpo, de equilibrio y de complemento. Quizá para esto también, entre otras cosas, el Señor me alejó del Paraguay por casi una década. Quizá para eso Dios permitió a nuestro hermano Mario Bogado liderar un fuerte movimiento. Quizá para eso Lee Tao altercó con Dong Yu Lan. Necesitamos la plenitud de Cristo en el contexto de todos los santos; laVoz de Dios sobre el propiciatorio bajo las alas de los querubines. Ruego disculpas por ponerme a la vista junto con mi hermano Mario Bogado; pero también Pablo se puso como ejemplo con Apolo, y ésto solamente para edificación.
    El Espíritu puede legítimamente inspirar una corriente, pero debido a la inmadurez de sus canales, la expresión puede llegar a ser romántica, o imprecisa, o impura; entonces también Dios suscita una resistencia, no para sofocar ni destruir, sino para purificar, madurar, refinar y precisar. Y para cada cosa hay un tiempo y un plazo de Dios. Ahora bien, lo más importante es el resultado del conjunto.
    En la historia de la Iglesia ya se dieron situaciones tales, como el ejemplo de la aparente contradicción entre Santiago y Pablo acerca de la justificación; o el de las escuelas de Alejandría y Antioquía que se purificaron mutuamente en lo cristológico; o el conflicto de la Teología del Pacto con el Dispensacionalismo, etc.
    La Iglesia está preñada para producir al Varón Perfecto, para conformarse a la plenitud de Cristo. Y los dolores de las preñeces son inevitables y necesarios. Lo importante es entender a Dios y avanzar en Su luz. No permitamos a Satanás distorsionar lo que es complementario para presentarlo a la Iglesia como opuesto y forzar la división. Como tampoco permitiremos a Satanás “pasarnos gato por liebre”. Satanás quiere aprovecharse de las diferencias que son para complemento, o de los parecidos de cosas que son completamente distintas. El diablo quiere convertir lo complementario en focos de oposición, a la vez que sutilmente se disfraza de ángel de luz y sus ministros como ministros de justicia. Pero Cristo mismo es la luz que discierne y la síntesis que coordina a todos los miembros de Su Cuerpo por más disímiles que sean.
    Por eso recibimos a todos los hijos de Dios y sus dones, ministerios, funciones y en las operaciones de Dios; pero a la vez lo sometemos todo a la prueba, al examen, a la comprobación, al juicio de la Iglesia íntegra en el Espíritu Santo.
    Es el gobierno mismo de Dios, el que por su soberana voluntad, y desde el Cristo glorificado de Su diestra, por el Espíritu de Jesús, quien ha dispuesto, dispone y dispondrá las circunstancias por las que ha de caminar Su Iglesia peregrina. El camino es Jesucristo y cada paso es Jesucristo mismo.

    Someto el testimonio de mi conciencia al juicio de la Iglesia en el Espíritu Santo, reconociendo que soy apenas un simple miembro de un grande y poderoso Cuerpo. También yo soy de Cristo, porque El es mi única confianza. Confieso que necesito ser complementado y guardado dentro de la plena comunión y la disciplina del Espíritu.

    GINO IAFRANCESCO V.
    Septiembre 21 de 1994
    Escrito en Paraguay y Brasil.

  • NUESTRO TRASFONDO HISTÓRICO (2)

    (Continuación de NUESTRO TRASFONDO HISTÓRICO).

    Como resultado de lo anterior, el hermano Eduardo Kaladadjián nos visitó en Paraguay, y luego Eduardo le llevó la noticia a otro de los apóstoles en Argentina, el hermano Oscar Calles. Este había visitado Paraguay, pero no había tenido conocimiento de que hubiera visión de Iglesia en Paraguay, pues él solamente sabía que había algunos hermanos de Taiwán y de la China en Paraguay. Pero Dios preparó providencialmente a Paraguay para que tuviera relaciones diplomáticas con China Nacionalista (Taiwán), la de Chang Kai Shek. Casi todos los países aceptan a China Continental (Comunista) como la verdadera China; pero como el gobierno paraguayo ha sido anticomunista, acepta, o reconoce a Taiwán como siendo la China. De ahí que el gobierno de Taiwán tiene relaciones con Paraguay, y por causa de esa relación, muchos chinos cristianos que tenían que ir a los Estados Unidos, no podían ir como chinos por ser de Taiwán, entonces se veían en la necesidad de venir al Paraguay, nacionalizarse paraguayos y luego poder emigrar a los Estados Unidos. Era como un trampolín que Dios puso para que los chinos entraran a Estados Unidos. Ese fue el arreglo exterior, pero el interior era para la comunión de las Iglesias. Son los maravillosos arreglos de Dios.

    El hermano Oscar Calles sabía que había algunos hermanos chinos en Asunción y puso a los hermanos de Asunción en contacto con tales hermanos chinos. De la China enviaron primero a un apóstol, el hermano Ang. Este ignoraba que hubiese visión de Iglesia en Paraguay y suponía que ellos eran los primeros quienes apenas iban a empezar, pero descubrieron que ya había iglesias locales en Paraguay y trabajos como en 17 localidades. Se asombraron y enviaron desde la China a otro apóstol llamado Esteban Hou Yen Ping. Antes de él nos había visitado otro apóstol, el hermano James Hollman, que me había ordenado al ministerio, con imposición de manos.
    Yo introduje al hermano Esteban Hou Yen Ping con las Iglesias del Paraguay. El hablaba chino e inglés y yo español e inglés, así que él predicaba en inglés y yo le traducía al español. El conoció más a fondo la situación de las Iglesias en Paraguay en esos recorridos.
    El hermano Dong Yu Lang, chino, discípulo de Witness Lee, empresario budista que se había convertido a Cristo, vino a ser en Brasil y en Latinoamérica uno de los apóstoles más conocidos; fundó con otros hermanos otro grupo de Iglesias en Brasil. Hay allí varios grupos de Iglesias formados por distintos equipos y algunos ni siquiera se conocen entre sí, pero el Señor permitió que nosotros conociéramos a varios de esos grupos.
    El hermano Dong Yu Lan vino a visitar a algunos hermanos chinos en Asunción y se encontró con la sorpresa de que en Paraguay hubiese Iglesias locales que ni siquiera habían leído nada de Dong Yu Lang ni de Witness Lee, sino, que de Watchman Nee habían leído algo y a raíz de eso habían fundado las Iglesias. Nos conocimos con Dong y lo invitamos a conocer las Iglesias en Paraguay y él me invitó a visitar las otras Iglesias del Brasil.
    Algunos de los hermanos ancianos y obreros de las Iglesias en Paraguay fuimos a conocer la obra y algunas iglesias en Brasil que estaban con el hermano Dong Yu Lang. Decidimos entablar comunión, los equipos del Paraguay y del Brasil. Aunque ya existía esa comunión con otros equipos y grupos de Iglesias. Para ese tiempo, el Señor me había dicho en Asunción que me mudara a Ciudad del Este, ciudad ubicada al otro extremo del Paraguay, donde se fundaron (en esa región) otras Iglesias. Vino el hermano Dong con otros hermanos de Brasil y Chile, y con hermanos obreros y ancianos de las localidades paraguayas tuvimos una reunión con los obreros y ancianos del Brasil y fueron tres días de comunión.
    El Espíritu Santo me avisó una cosa y esa fue una de las razones por las que vine a Colombia. El Señor me había dicho de que yo debía volver a Colombia, pero no me dijo cuándo y pasaron dos años en esa espera, y en esos dos años ocurrió la vinculación con ellos. Una vez que realizamos un campamento y estaba el hermano Kaladadjián, de Argentina, el Espíritu me llevó aparte, a un bosquecito de mandarinas y naranjos, a orar, y empecé a orar en lenguas, a interceder, tratar de interpretar, y el Espíritu me indicó que iba a haber problemas de ajuste entre los equipos de las iglesias del Paraguay y del Brasil. No con los anteriores, con los cuales había ya un ajuste, sino con los nuevos, con los de Dong Yu Lan; a veces las personas no llegan con actitud sabia, sino como a enseñorearse de las cosas y eso provoca un mal empalme de comunión, porque las personas no llegan con prudencia, con cariño, reconociendo lo que Dios ha establecido. Todo eso el Espíritu me lo avisó a solas.
    Como yo sí tenía comunión con unos y otros, no tenía problemas con ellos, iba de un equipo a otro equipo; pero los que empezaron a tener problemas con ellos, me culparon de haber hecho el contacto, pero yo lo tenía que hacer, porque la mies es una. Me vi precisado a salir del Paraguay para evitar los problemas. Cerca de dos años antes el Señor me había dicho que debía volver a Colombia.
    El Señor me llevó a los Estados Unidos, donde había una reunión mundial de obreros, en Anaheim, California. Nos reunimos hermanos de Etiopía, de Israel, de Ghana, de Africa, de la China, del Japón, de Corea, de Alemania, de España, de distintos países de América Latina, de Estados Unidos, de los cinco continentes. Ibamos a pasar casi un mes juntos. En ese tiempo fue cuando conocí personalmente al hermano Witness Lee. El hermano Hou Yen -Ping me introdujo con el hermano Lee; le comunicó sobre las iglesias que había en el Paraguay y otras cosas.

    En Estados Unidos pasó lo que sucedió con Pedro, Jacobo y Juan, que fueron visitados por Pablo, Bernabé y Tito, porque el Espíritu les había dicho que subieran a Jerusalén a conversar en privado con los que habían sido apóstoles antes, Jacobo, Cefas y Juan. Conversaron entre ellos y luego se dieron la diestra de compañerismo. Allí también estuvimos con los hermanos de los cinco continentes y luego nos fuimos con el hermano Hou Yen Ping Ping a hablar en privado con el hermano Lee, en su propia casa. Conversamos con él, estaba muy interesado en conocer la situación en el Paraguay; se lo explicamos. Tuvimos comunión, nos reconocimos como miembros del Cuerpo; él reconoció el trabajo y me dio la diestra de compañerismo. Tengo la diestra del hermano Lee. Ya antes, en Brasil, tuvimos comunión con otro hermano que es físico nuclear, quien fue contratado por los Estado Unidos, y por el Brasil; pero él es un siervo de Dios, llamado Cristian Chen; él tiene comunión con el hermano Stephen Kaung en Pensilvania. Vino al Brasil y teniene contacto con otras iglesias con las que no tiene contacto Dong Yu Lan. Por recomendación de Aniceto Mario Franco, fuimos Jair Faria dos Santos, Eleno Frutos y yo a la casa de Cristian Chen y tuvimos una buena comunión; me obsequió unos libros: “Conocimiento Espiritual”, "La Iglesia Gloriosa" y otro. Esa comunión se ha mantenido a través de la red de apóstoles del mundo entero. Es necesario que la iglesia sepa esto pues no somos gente aislada; hemos estado en comunión con gente del mundo entero y tenemos compañerismo con los que están en la vanguardia. Ese viaje a los Estados Unidos fue para tener esa comunión y no estar aislados. Se hizo ese viaje de Paraguay a los Estados Unidos vía Colombia; mi familia se quedó en Colombia y yo seguí a los Estados Unidos.

    Trabajo en Colombia.
    Al regresar a Colombia, me averigüé quién en nuestro país pudiera tener visión de Iglesia. Se me dieron dos nombres en el extranjero, tanto en Estados Unidos como en Argentina, y uno era el de el hermano Sixto López y el otro del hermano Eduard Stanford. Eduard ha sido uno de los apóstoles que fue enviado desde Texas, de la línea del hermano Lee, y fundó unas iglesias en la Costa, en Barranquilla y Turbaco, y luego en colaboración con Antonio Suárez, fundaron la iglesia en Valledupar. Personalmente tengo comunión con ellos, pero nosotros no recibimos la tradición de ellos, sino más que todo por la lectura del hermano Watchman Nee y por los contactos en Argentina. Tuvimos una tradición diferente, pero de todas maneras, uno cuando llega a un país tiene que contactar por lo menos con los más cercanos, y ellos eran los más cercanos acá.
    Un hippie que yo había evangelizado en Antofagasta, Chile, resultó casándose con la hija de Sixto López que estaba viviendo en la casa de Jorge Himitián en Argentina. A través de él pudimos tener contacto con Sixto; pero me di cuenta que Sixto, aunque tenía una comunión abierta con el Cuerpo, no tenía la claridad de la iglesia en la localidad, y otros aspectos. Uno se ve en el deber de trabajar en el nivel de como están, y empecé a colaborarles y también se me abrieron las puertas para predicar en algunas denominaciones. Eduard sí entendía lo de la iglesia en cada localidad, pero en Bogotá todavía no se habían comenzado a reunir como la iglesia en la ciudad , porque su trabajo había sido en la Costa. Fue muy bien recibido allá. Al invitarme él, estuvimos en Valledupar, Atanques y otros puntos. En los años 1985 y 1986 estuve viajando por Colombia.
    En 1985 fue el viaje a Estados Unidos. Luego en Colombia: Bogotá, la Costa, Cali, Popayán, Buenaventura, Boyacá pero todo en inicios. Estaba más adelantado en la Costa. Para que haya una iglesia hay que empezar por lo menos con uno; cuando este entiende trae a otro, y así se va aumentando. Es un proceso largo.
    En el tiempo de mi colaboración con el hermano Eduard Stanford yo no tenía conciencia de la situación del Distrito Especial de Bogotá; además no había surgido la Constitución de 1991, que clarificó lo de las localidades y el estatuto del Distrito Capital actual. En ese tiempo pensábamos en Bogotá como en una localidad. Yo le dije a Eduard sobre la iglesia en Bogotá y él me dijo que no se había comenzado. Entonces nos empezamos a reunir con Eduard, su familia, mi familia y como tres o cuatro hermanos, como la iglesia en Bogotá, en agosto de 1985.
    Luego, mientras nos reuníamos como la iglesia en Bogotá, a la vez yo tenía comunión con Sixto y había tenido comunión con denominaciones, sin participar en su organización, y empecé a predicar en denominaciones por todas partes y algunos hermanos de las denominaciones en que predicaba empezaron a entender la visión de iglesia y se fueron agregando. Los que hoy son ancianos, que están con el grupo de Eduard Stanford: Chucho Bravo, Alfonso Torrado, Ituriel Cortés, César Vera, Manolo Benitez fueron contactados en aquella época y ganados para la visión de Iglesia.
    Después de que se hizo ese trabajo y se formó un grupo con todos. Daniel, el hijo de Sixto López, había estado dirigiendo un grupito, en donde estaban el hermano Ricardo Cruz, el hermano Gonzalito (ya fallecido), el hermano Cosme, el hermano Luis Peña; pero cuando yo conversé con Daniel, le noté algunos puntos heréticos. También ellos se habían dado cuenta de esos puntos heréticos que tenía Daniel; le hablaron claramente y Daniel rompió con ellos, y ellos llegaron también a reunirse con nosotros como la iglesia en Bogotá. Empezó a crecer la Iglesia en Bogotá como la entendíamos en ese tiempo.
    Los que trabajabamos en el ministerio de la obra, éramos Eduard y yo, viajando, visitando. El que más viajaba era yo, ocupado en la obra. La iglesia en Bogotá surgió con un equipo de ancianos formado por Eduard, Chucho Bravo, Alfonso Torrado, Ricardo Cruz, Cosme, Gonzalito y yo. Eramos como el presbiterio de la iglesia en Bogotá en los años 1985 y 1986. Los que saliamos a la obra éramos Eduard y yo, pero él salía menos, debido a su trabajo secular. En mis viajes, cuando no estaba en Bogotá, surgió entre el resto del presbiterio, una tensión, pues no estaban de acuerdo en algunos puntos doctrinales que han exagerado en parte los dos bandos, y eso se debe a que a veces hay inmadureces.

    Uno de esos puntos coincide con lo que le dijo Stephen Kaung a Witness Lee en Pensilvania, de que aquí en occidente algunas cosas como las dice Lee, pueden parecer Sabelianismo. Yo he leído a fondo al hermano Lee y estudiado lo que él dice, y no es sabelianista. Pero si tú no tomas el Corpus completo de una persona, y solamente oyes una frase, te puede dar esa impresión.
    Lee tiene una obra que se llama "Entrenamiento de Ancianos", que explica con claridad el asunto de la Trinidad Esencial y la Trinidad Económica. Ese no es ni siquiera lenguaje original de Witness Lee. Berkhof en su "Teología Sistemática", de la línea de la Reforma, analiza la Trinidad Esencial y la Trinidad Económica. La Trinidad Esencial es lo que es la Trinidad ontológicamente en sí misma y para sí misma; o sea, lo que Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo es en sí en la eternidad ante sí, sin relación con la creación. Pero en su revelación y trabajo con la creación, pues uno es el trabajo del Padre, otro el trabajo del Hijo y otro el trabajo del Espíritu Santo, a eso se le llama la Trinidad Económica; o sea, la Trinidad en función de su obra para con la creación.
    y en reuniones de ancianos que tenía en las iglesias en Estados Unidos (ya se volvió a Taiwán), él les explicaba claramente eso y yo lo he leído y lo he estudiado con mucho cuidado, y sé que el hermano Lee no es sabelianista. Pero como le había advertido el hermano Kaung, algunas frases de él al referirse al aspecto de la economía de Dios con la creación, dan la impresión a algunos de que podría sonar sabelianistamente. Eso sería juzgarlo por frases aisladas, pero Dios me concedió conocer bastante del hermano Lee y no lo puedo acusar de ser hereje sabelianista. Yo no lo soy y la prueba está en las enseñanzas de la Escuela de la Obra, que están grabadas, sobre la Trinidad; y el librito "Opúsculo de Cristología"; o sea que no soy un hereje, y he leído al hermano Lee y sé que en ese sentido no es como algunos lo quisieran ver.
    El hermano Gonzalito, Ricardo Cruz y Cosme empezaron a interpretar como hereje al hermano Lee, porque los hermanos Eduard, Alfonso y Chucho, al repetir cosas del hermano Lee, sin entenderlo a fondo, también daban esa impresión, y comenzó a haber entre ellos como un mal entendimiento: unos acusando a los otros de negar la Trinidad y los otros no entendían que negaban la Trinidad sino que la explicaban bajo el aspecto económico. Comenzó ese lío entre ellos y se fueron a los extremos; yo conversaba con unos y con los otros y me daba cuenta que había solución en el asunto y que había mal entendimiento entre los dos bandos. Pero ellos no se pudieron entender entre sí.
    Unos (Ricardo, Cosme y Gonzalo) me acusaban de estar compartiendo con Eduard y los otros, y éstos me acusaban de estar con los otros. Quedé en el medio. A veces me convocaban en privado y decían que iban a tomar medidas y yo les decía que se iría a dividir la iglesia en Bogotá y se convertirían en dos sectas ministeriales de extremo y se perdería el terreno de la iglesia. Hubo muchas reuniones. Incluso venía el hermano Antonio Suárez de Valledupar. Les hablaba, les explicaba, les leía pasajes del hermano Nee en donde decía que iban a romper el terreno de la Iglesia: "Van a dividir la iglesia, hay que seguir luchando, hay que seguir manteniendo la comunión; si hay diferencia de doctrina, hay que seguir". Esa era la insistencia para evitar que la iglesia perdiera el terreno y dejara de ser la iglesia y comenzara a ser dos sectas.
    Eso se lo advertimos a ellos durante el año de 1987. Pero una vez yo estaba de viaje por la Costa. Cuando llegué de una gira como de un mes, me encontré con la sorpresa de que ellos se habían reunido los seis, en una oficina de Alfonso Torrado (en la Jiménez con la novena), se habían abrazado, habían llorado, pero se habían dividido. Ellos tomaron la decisión. Llegaron al acuerdo de que Gonzalo, Ricardo y Cosme trabajarían por un lado, y Alfonso, Chucho y Stanford por otro lado. Y dijeron : "Si ustedes reconocen que están equivocados, vienen a nosotros, y si nosotros reconocemos que estamos equivocados, vamos a ustedes; vamos a trabajar separados". Se dividieron. El presbiterio se dividió.
    Desde ese tiempo estaban Lucas, Juan Amado. Entonces unos nos decían que era con ellos, y los otros nos decían que era con ellos. Algunos se fueron con un grupo, otros se fueron con el otro grupo. Pero otros dijimos : "No. Si ellos se dividen, nosotros no tenemos por qué dividirnos. Nosotros seguimos siendo la iglesia". No perdimos el terreno. No perdimos la posición, el principio de inclusividad de la iglesia en la localidad. Aunque en ese tiempo pensábamos que Bogotá era una localidad. En esa posición nos mantuvimos tratando de tener comunión con ambos bandos; incluso los invitamos por medio de una carta circular.. Yo tengo copia de la carta donde los invitábamos a la reconciliación y al partimiento del pan, y en una ocasión lo logramos con personas de ambos bandos que asistieron a la Cena del Señor, en la casa donde yo moraba en Barrios Unidos, pero hasta hoy conservan una actitud extrema. Nosotros con Juan Amado, con Lucas y otros nos seguimos reuniendo como la iglesia y de vez en cuando los visitábamos, tanto a los unos como a los otros.

    Como yo estaba en la obra, el fruto de la obra debía ser entregado a la iglesia, porque la obra no puede tener nada para sí; la obra entrega todo a la iglesia; la iglesia en Bogotá estaba dividida pero algunos estábamos en el intermedio manteniendo el principio bíblico; entonces surge el interrogante de qué hacer en esa situación, y es cuando comienza el Espíritu a inquietarme con la palabra Distrito, y había mucha inquietud en mí sobre eso y mucha espectativa. Surge el asunto de la Constituyente; los hermanos elegidos para representar allí al cristianismo me pidieron que los asesorara en algunas cosas. El Señor permitió que estuviera cerca de los asuntos del gobierno y conociera ya los términos oficiales de lo que es Distrito, municipio, de la constitución, etc. y empecé a estudiarlos, y ahí comprendí que Bogotá es un distrito, no una localidad; eso llegó a solucionar el problema que había, el darnos cuenta de que un distrito que va inclusive hasta el Huila, no puede ser jurisdicción de un candelero. El Señor permitió que hubiera habido la división y que un grupo permaneciera neutral y que a ese grupo neutral se le aclararan las cosas respecto de la situación del Distrito. La Iglesia en la localidad de Usaquén, la iglesia en la localidad de Fontibón, etc. Quedó totalmente aclarado que Santafé de Bogotá es un Distrito y es una región. Nee hacía rato había dicho que en la Biblia no hay iglesias distritales. Buscamos en la Biblia y es verdad, no hay iglesias distritales, sólo locales.
    Ricardo o al grupo de Eduard, se definió en el sentido de que debía ser a cada localidad respectiva. Es la iglesia en Usaquén, es la iglesia en Engativá, es la iglesia en Fontibón. A partir de ese momento empezamos a compartir, y comenzó a surgir la iglesia en Usaquén con Ana María, con Orlando, con Emilita y otros; la iglesia en Teusaquillo; la iglesia en Engativá; la iglesia en Tunjuelito y otras localidades.
    Después hablamos con los hermanos, con Juan Amado, con Lucas, con Ricardo, y ellos vieron que era cierto lo del Distrito. También hablé con Eduard, para ser honesto con unos y con los otros. Así como convoqué al grupo de Ricardo, tenía que hacerlo también con el otro bando, porque para mí todos son mis hermanos. Claro que hay problemas, pero la iglesia sigue siendo la iglesia, son hijos de Dios unos y otros. Al explicarle a Eduard lo de las localidades, me dijo que él antes no había visto eso, no se había dado cuenta y dijo que analizáramos eso con el otro grupo. Pero Ricardo se molestó porque, según él, al decirle eso a Eduard, temía que el grupo de Eduard empezara a plegarse a las localidades, y como ellos tenían ese problema de antes, entonces seguía yo siendo el culpable. Pero, ¿Qué podía yo hacer? No podía ocultar la verdad y hay que enfrentar las cosas como son. Y ese ambiente se siguió viviendo en el Distrito.
    ¿Qué puede presentarse en el futuro? No sabemos; pero hay que seguir lo normal, la Palabra; con una actitud abierta, inclusiva, comprensiva con todos y a la vez sin hacer cosas demasiado apresuradas. Evitar que haya errores, evitar que haya herejías, hablándolo, pues hay que hablarlo. No se puede excluir a ningún hermano. Cuando somos exclusivos nos volvemos secta y dejamos de ser Iglesia. La Iglesia tiene como cabeza al Señor, como verdad la Palabra, como jurisdicción la localidad y como inclusividad a todos los hijos de Dios en la localidad.
    Entonces el problema que había con ellos queda solucionado. ¿Por qué? Porque Ricardo es de la localidad de Los Mártires. Ya no hay problemas con la iglesia en Tunjuelito, porque Tunjuelito es otra localidad. Cuando veíamos a Bogotá como una sola localidad, ahí sí era problema. El Señor lo solucionó mostrándonos la condición jurídica del Distrito para aplicar el principio bíblico, sin modificarlo. Por eso es muy importante que los hermanos realmente conozcan con toda claridad la situación jurídica del Distrito. Las iglesias locales surgieron de la vertiente que no aceptó la división y que se mantuvo en la posición y son las primeras en ser establecidas. Entonces si otros hermanos llegan a enterarse de que realmente la iglesia es de la localidad, ellos deben plegarse a la Iglesia.

    Si tú vas a Chipaque, la iglesia ya está en Chipaque, tú no puedes fundar otra iglesia en Chipaque, sino unirte a la iglesia en Chipaque; o sea, que uno debe plegarse a los primeros. Por eso nosotros tenemos la tranquilidad de que podemos seguir normalmente y esperar que los que lleguen a entender la visión, se unan a la iglesia, porque la iglesia ya está establecida. Si la iglesia hubiera sido establecida por otros, nuestra obligación es ir allá y unirnos a la iglesia; pero como la iglesia fue primero con nosotros, no nos estamos extralimitando; estamos en nuestro derecho de ser la iglesia, pero para serlo debemos tener al Señor como cabeza y ser inclusivos de todos los hermanos (no excluir a ningún hermano), aunque no de todos los errores y pecados; ejercer la disciplina de la iglesia en lo moral, en lo doctrinal, como iglesia. Tenemos la legitimidad de la iglesia; hemos sido fundados por el ministerio que está en comunión con la diestra de compañerismo con el hermano Lee y otros apóstoles de diferentes lugares, no algo suelto. Algo que se ha mantenido con rectitud desde el principio; los hermanos que conocen eso desde el principio, como los hermanos Juan Amado, el hermano Lucas, que fueron los que vivieron todo eso, cuando teníamos que movernos en medio de ellos, son testigos fieles de que esto es así. Todo esto se los digo, y queda constancia, para que los hermanos sepan que están en su legitimidad. Cualquier grupo que aparezca por ahí, hay que conocer cuándo empezó, cuándo comenzaron a tener visión. Porque puede suceder que de pronto alguien, de aquí a un año, tenga visión de la iglesia local, por ejemplo en la localidad de Kenedy y se olvida que en Kenedy ya está la iglesia. Lo que debe hacer es unirse a la iglesia en Kenedy y ésta acoger a todos los hijos de Dios para que sea iglesia; porque la iglesia ya está en Kenedy; ya sea pequeña la iglesia, pero es la iglesia. No porque sea grande es la iglesia y porque sea pequeña no es la iglesia. No. Es la iglesia en las buenas y en las malas, pequeña o grande, con problemas o sin problemas; siempre es la iglesia y debemos sujetarnos a la iglesia.
    Si nosotros vamos a una ciudad, nosotros no debemos ir a fundar una iglesia si ya la iglesia está fundada. Debemos ir a unirnos a la iglesia. Y eso lo digo porque es posible que puedan aparecer grupos, pero no tienen derecho a desconocer la legitimidad de las iglesias ya fundadas. Por eso les conté todo el historial, para que se vea, se constate, la legitimidad de las iglesias, y cualquier grupo que aparezca con visión, debe reconocer la iglesia establecida. Como cuando vino al paraguay el hermano Hou Yen Ping de la China. Porque en la China se tuvo primero la visión de iglesia. Al llegar al Paraguay y encontrar iglesias fundadas, ¿qué hizo? Fue conmigo a visitar las iglesias y las reconoció, dio informe a los hermanos, me llevó donde el hermano Witness Lee y me dieron la diestra de compañerismo. Fuimos reconocidos a nivel mundial por los máximos hermanos que están en autoridad. Ellos no las fundaron, las fundamos nosotros, pero nos reconocimos como hermanos, como el mismo cuerpo y nos dimos la diestra de compañerismo; me la extendió el hermano Witness Lee.
    Pero yo no recibí la visión a través de él. Pero él me reconoció y reconoció las iglesias según el informe de otro apóstol que anduvo conmigo por ellas en Paraguay. Lo mismo debe suceder acá. Si alguien viene a fundar la iglesia de Fontibón, como ya está, lo que tiene que hacer es unirse a la iglesia de Fontibón. Puede sí fundar en las localidades donde no está todavía la iglesia.
    Puede haber hermanos muy queridos y muy buenos, pero la administración de Dios es la que está en la Palabra. Y la iglesia, para ser iglesia debe acoger a todos los hermanos, pero manteniendo la verdad y la disciplina, en la conducta y en la doctrina. La inclusividad del cuerpo, la jefatura de la Cabeza, el límite de la localidad en la jurisdicción.

  • NUESTRO TRASFONDO HISTÓRICO

    GINO IAFRANCESCO V.
    Localidad de Tunjuelito,
    Santafé de Bogotá D.C., Colombia.
    Septiembre 11 de 1993.

    NUESTRO TRASFONDO HISTORICO

    Panorama profético-histórico.
    Para esbozar el TRASFONDO histórico de la visión de la iglesia en Colombia, la restauración de la Iglesia de parte del Señor conforme a los parámetros bíblicos, fijamos nuestra atención en el capítulo 18 de Apocalipsis. En el versículo 20 dice : "Alégrate sobre ella, cielo, y vosotros, santos, apóstoles y profetas; porque Dios os ha hecho justicia en ella".
    Este versículo nos dice algo que nos revela que a lo largo de la historia de la Iglesia ha habido un conflicto entre la vertiente del Espíritu y la Iglesia, en su sentido apropiado y verdadero, con la religión falsa, que pretende sentarse como reina y ser la verdadera. Y el Señor al fin de los tiempos zanja este pleito por medio de su juicio sobre Babilonia.
    En Apocalipsis 18 se describe el misterio de Babilonia, que en el capítulo 17 es la gran ramera, que es Roma, y que es madre de otras rameras; o sea, sistemas religiosos que salieron de Roma, pero que también son llamados rameras; y parte del pueblo del Señor está en Babilonia; el Señor reconoce parte de su pueblo en el sistema babilónico; por eso dice : "Pueblo mío, salid de ella, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas" (v.4).
    En el sistema religioso falso hay hijos legítimos de Dios que están engañados y mezclados allí, y el Señor los llama a salir del sistema, de Babilonia, la gran ramera que reina sobre los reyes de la tierra. En tiempos del Apóstol Juan, esa mujer, esa ciudad que reinaba, era Roma. Siempre Roma ha pretendido ser ella la legítima. Dice : "Yo estoy sentada como reina, yo soy la que tengo la autoridad, yo la que tengo la legitimidad, todos los que no vienen de mí, que no salen de mí, no son auténticos, son unos herejes". Aunque en los últimos tiempos ya no les llaman herejes; ya suavizaron la acusación y la persecución la escondieron un poco; ahora les llaman "hermanos separados", pero siempre han ser legítimos con su sistema. Esa es la historia de Roma.
    Pero Apocalipsis 17:5 dice que esa gran ramera es madre; quiere decir que del sistema de Roma se desprendieron hijas, o sea, otros sistemas religiosos, pero que también son llamados rameras. Dice : “Y en su frente un nombre escrito, un misterio: Babilonia la grande, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra".
    El Señor reconoce que hay pueblo suyo allí mezclado. Por eso en Apocalipsis 18:4 dice : "...salid de ella, pueblo mío..."; o sea, de ese sistema religioso falso mezclado con el paganismo, con cosas (prácticas y doctrinales) fuera de la Palabra; por eso se les llama rameras; porque en vez de ser fieles a su marido, que es Cristo, ellos reciben la simiente de los hombres y no de la Palabra del Señor.
    "Salid de ella, pueblo mío, para que no participes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas". El Señor sí reconoce pueblo suyo en esos sistemas, pero les pide salir, para que no participen del pecado del sistema, para que tampoco reciban las plagas que vendrán sobre el sistema. Ahora, que ese sistema pretenda ser el verdadero, que dice : "Yo estoy sentada como reina, no soy viuda y no veré llanto", nos muestra que ella pretende tener la legitimidad y los otros ser falsos.
    Pero el Señor la corrige a ella. En Apocalipsis 19 dice que nos gocemos y nos alegremos, porque el Señor ha juzgado a la gran ramera. Aparece la esposa del Cordero fuera de Babilonia. Dice que nos gocemos y nos alegremos porque las Bodas del Cordero se han acercado y Su esposa se ha preparado. Eso significa que la esposa del Cordero está fuera de Roma, porque Roma (la gran ramera) y el sistema babilónico es juzgado.

    Ha habido un conflicto entre los fieles al Señor y la religión falsa, y ese conflicto es zanjado por el Señor cuando el Señor juzga a la gran Babilonia. Apocalipsis 18:20 dice : "Alégrate sobre ella cielo, y vosotros, santos, apóstoles y profetas, porque Dios os ha hecho justicia en ella". Ese falso sistema comete injusticia contra los santos verdaderos de Dios que no estaban en él; contra los apóstoles que no pertenecían a ese sistema, contra los profetas que estaban fuera de ese sistema; pero el sistema los acosaba, pero cuando el Señor castiga a Babilonia, entonces El le dice a los santos, a los apóstoles y a los profetas de la época cuando Babilonia es castigada, que se alegren de ver que hace justicia castigando a Babilonia.
    Eso nos muestra que a lo largo de la historia de la Iglesia, como el Señor mismo lo dijo en una parábola, que El iba a sembrar en el campo del mundo la buena semilla (simiente) que son los hijos del reino, pero que el diablo entraría y sembraría los hijos del malo, la cizaña, y crecerían juntos unos y otros hasta la siega, hasta que el Señor juzgue en la siega y ate primero la cizaña en manojos, para quemarla y entonces el trigo es recogido en el alfolí. Esa parábola nos muestra que en la historia de la Iglesia ha habido como un conflicto entre el verdadero trigo y la cizaña que está metida entre el trigo; todos pretendiendo ser los legítimos; los que son hijos del malo causando tropiezo en el reino de Dios, haciéndose pasar por lo que no son realmente.
    El peor conflicto del Señor no fue con los romanos, fue con los fariseos. Los peores conflictos de Pablo no fueron tampoco con Nerón, fueron con los fariseos, con los judaizantes, con los gnósticos. En el aspecto religioso siempre ha habido ese problema. Eso nos ayuda a comprender un poco la historia de la Iglesia. La historia de la Iglesia es como un parto de la Iglesia, creciendo en el conocimiento de Dios, creciendo en la verdad, recuperando las cosas que aquel gusanito de Satanás ha ido destruyendo.
    Hay en el libro de Joel dos pasajes que son muy dicientes y que nos pueden ayudar a entender ese proceso. Joel 1:3: "De esto contaréis a vuestros hijos, y vuestros hijos a sus hijos, y sus hijos a la otra generación". En el Antiguo Testamento, el pueblo del Señor sufrió un deterioro; y también, por la gracia de Dios, una restauración. Y en figura, el mismo pueblo de Dios en el Nuevo Testamento también recibió un depósito al principio de la historia de la Iglesia, que se fue deteriorando en el curso de la historia y que se fue recuperando también con la historia. Ese es el proceso de decadencia y de restauración, tanto en Israel como en la Iglesia, que está prefigurado aquí en esta plantita; dice así (v.4): "Lo que quedó de la oruga comió el saltón; lo que quedó del saltón comió el revoltón; y la langosta comió lo que del revoltón había quedado".
    Hay una planta que es la viña del Señor. En el verso 7 habla de la vid y de la higuera del Señor, que representan al pueblo del Señor. En el Antiguo Testamento el pueblo del Señor es Israel; en el Nuevo Testamento es la Iglesia. La vid del Señor fue plantada y por eso el Señor dice :"Yo soy la vid, vosotros sois los pámpanos". Y fue establecida al principio, la Iglesia primitiva. Si vemos en la Biblia la Iglesia como era primitivamente, en el Nuevo Testamento, la vemos en un nivel muy precioso, muy florido, lleno de frutos y flores, muy hermosa la Iglesia. Pero, así como en Israel comenzó el gusanito a comer y vino la división con Roboam y Jeroboam a la muerte de Salomón, y se fueron apartando de la Palabra del Señor, y se fueron dividiendo y fueron edificando lugares altos, y cada vez fueron cayendo en más ruina, y fueron a parar cautivos en Babilonia; y así después el Señor empezó a moverse, y entre los que estaban en Babilonia despertó el espíritu y empezó a sacarlos de Babilonia, a regresarlos a Jerusalén, a reconstruir la casa de Dios, todo aquello era en figura; porque la Babilonia del Antiguo Testamento era figura de otra Babilonia misteriosa del Nuevo Testamento y de otra casa de Dios del Nuevo Testamento. La casa de Dios del Nuevo Testamento es la Iglesia; pero también en el Nuevo Testamento, además de la Iglesia, existe una Babilonia, pero misteriosa, la formada por la religión falsa. Es el sistema religioso que se aparta del Espíritu del Señor y de la Palabra del Señor.
    En Joel 2:25 dice: "Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra nosotros". El Señor permitió que pasara eso en la Iglesia, pero ahora dice : "Os restituiré". Nuestro Dios es el Dios que corrige las divisiones, que corrige el pecado de la Iglesia, pero también es el Dios que restaura a la Iglesia.
    En los capítulos 2 y 3 de Apocalipsis, vemos en profecía el mensaje a 7 iglesias. La Iglesia universal, a grandes rasgos, ha pasado por 7 períodos que coinciden con esas 7 iglesias.

    Primer Período: EFESO

    A la muerte de los apóstoles, ocurrió lo que podríamos llamar el período subapostólico, cuando el nivel apostólico, una vez muertos los primeros apóstoles, comenzó a deslizarse. Vemos en Hechos 20, que el Apóstol Pablo llamó a los ancianos de la Iglesia en EFESO y les dijo: "Yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces que no perdonarán el rebaño, y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos". Comenzaría un proceso de comején; la oruga comiéndose la planta del Señor; y justamente la primera iglesia que es mencionada es Efeso. ¿Y qué es lo que el Señor le dice a Efeso? "Has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y has las primeras obras..." Efeso significa aflojado o descansado, y vemos al Señor tratando de llevar a la Iglesia a su posición original. Eso significa que a partir de Efeso comenzó una degradación: la pérdida del primer amor y los hechos de los nicolaitas; desplazar la dependencia de Cristo por el clericalismo.

    Segundo Período: ESMIRNA
    Epoca de los mártires, cuando los emperadores romanos comenzaron a perseguir a los cristianos y hubo diez grandes persecuciones. Eso fue hasta el tiempo de Constantino. El emperador Nerón comenzó, y siguieron Vespaciano, Diocleciano, Decio, Domiciano, Marco Aurelio y otros emperadores; trataron de arrasar al cristianismo, matarlo, quemando las Biblias, a los hermanos echándolos a los leones. Trago amargo. Todo ese período de amargura, de sufrimiento, fue el período de los mártires y está tipificado por la iglesia en Esmirna. Esmirna significa la Iglesia en amargura. "Tendrás tribulación por diez días”. Ahí están las diez grandes persecuciones.

    Tercer Período: PERGAMO
    Cuando pasó el período de las persecuciones, el diablo usó otra táctica. Vino el emperador Constantino en el año 312 d.C. y le dio tolerancia al Cristianismo y empezó a mezclar a los obispos en las cosas de la política imperial, y el imperio empezó a manipular la iglesia y llega el período de Pérgamo, que significa muy casado. Ahí la iglesia se empezó a mezclar con el estado.

    Cuarto Período: TIATIRA
    Vino la Edad Media, período del absolutismo papal, cuando inclusive mandaban sobre los estados; y es el período de Tiatira, que significa mujer dominante. Ahí es donde aparece la profetiza Jezabel enseñando a fornicar, enseñando la idolatría y siendo tolerada por los cristianos.

    Quinto Período: SARDIS
    La palabra Sardis significa escapados. Después del período papal dominante, surge la reforma protestante. Los protestantes se escaparon del sistema de Tiatira de Jezabel, del sistema del Absolutismo (Nicolaismo) de la Edad Media y comenzó la época de la Reforma. La época de Sardis representa el Protestantismo Clásico. De allí surgió el denominacionalismo: “...tienes nombre de que vives”.

    Sexto Período: FILADELFIA
    A esta Iglesia el Señor no la reprende. El Señor dice que a ella le va a poner una puerta abierta. El nombre de Filadelfia está compuesto de φιλεo = amor, y αδελΦoς = Hermano. Filadelfia es el amor fraternal, la comunión del Cuerpo de Cristo, ya no denominacionalmente. Y lo que al Señor le gustó de Filadelfia es que fue fiel a la Palabra del Señor, a su paciencia, y guardó su Nombre. En cambio Sardis era denominacional y se ponía nombres. Por eso dice a Sardis: "Tengo contra ti que tienes nombre de que vives, pero estás muerto". Eso es lo que ha pasado con el protestantismo, que se pone nombres. En cambio a Filadelfia dice: "Has guardado mi Nombre", no te estás poniendo nombres. La comunión del Cuerpo de Cristo alrededor del nombre de Cristo y en obediencia a la Palabra de Dios, soportando con paciencia las pruebas. Esa es la Iglesia de Filadelfia, que representa el mover del salir del denominacionalismo y comenzar la comunión del Cuerpo de Cristo fuera de lo denominacional, alrededor del Señor.

    Séptimo Período: LAODICEA

    La última de las Iglesias mencionadas, o sea, la Iglesia final, es Laodicea; significa etimológicamente derechos de los pueblos; de λαoς= Laico, pueblo, y δικησις (de donde viene dicea) = derecho, justicia; Ej: Teodicea significa derecho divino; Laodicea quiere decir derechos humanos. Vivimos en la época en donde más se habla de derechos humanos. Es la época en que en la iglesia más se habla de prosperidad, de tener dinero en abundancia, y el Señor le dice a Laodicea (v.17) : "Tú dices : Yo soy rico y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo". La Iglesia moderna, al final, los que no permanezcan como vencedores en el nivel de Filadelfia, sino que se deslicen, será una iglesia llena de anarquía, llena de prosperidad exterior, que habla de su prosperidad, aunque espiritualmente es pobre; no se compromete, no paga el precio; por eso se le dice (v.18) : "...yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego... y vestiduras blancas para vestirte". Comprar significa pagar el precio. Una iglesia que no paga el precio, que lo que quiere es plata, riqueza, derechos humanos, es decir, anarquía; esa es Laodicea. El Señor tiene contra ella su tibieza, que no paga el precio.
    No sólo los católicos están tipificados en Tiatira, lo tridentino (del Concilio de Trento), la Contrarreforma, con toda la persecución anterior del absolutismo papal. También el denominacionalismo protestante está representado en Sardis. Pero el mover que comenzó el Señor después de Sardis, para sacar a los santos y volverlos a la visión de la Iglesia, a la comunión del Cuerpo de Cristo, es Filadelfia, las únicas Iglesias, con Esmirna, a la que el Señor no reprende. En ningún momento la reprende. "Porque aunque tienes poca fuerza (eres una minoría) yo he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar". Ahí comenzó el período del testimonio, el período misionero de la iglesia, especialmente con Los Hermanos.
    Basados en esto, puédese explicar la historia de la Iglesia, primero proféticamente y luego mencionar los puntos claves sobre el fondo de la profecía y luego ver cómo entroncamos y qué cuidados debemos tener.
    El pueblo de Señor en parte ha estado en Babilonia, que es la gran ramera, pero ella es madre de hijas, que son también sistemas religiosos como la madre. Esos otros sistemas religiosos ya no son Roma, pero salieron de Roma y también son llamados rameras. También son identificados como infieles al Señor. El pueblo del Señor está metido en el sistema y el Señor dice : "Salid de Babilonia, pueblo mío, para que no participéis de sus pecados y no recibáis parte de sus plagas". O sea, que si hay profecía en la Biblia acerca de Israel, que se está cumpliendo, acerca de las naciones que se está cumpliendo, acerca de la globalización de la economía, de la globalización de la política, preparando la marca de la bestia y otras profecías que se están cumpliendo, ¿cómo no se deben estar cumpliendo también las profecías acerca de la Iglesia?
    ¿Qué dice la Biblia acerca de la Iglesia? Por una parte, que el sistema de Tiatira estaría presente, porque a Tiatira se menciona la venida del Señor y la tribulación; o sea, que habrá personas en la cristiandad que seguirán en el estado de Tiatira, en el estado tridentino o católico romano hasta que el Señor venga.
    Cuando observamos la mención del galardón y la venida del Señor, cambia el orden desde Tiatira. Primero les habla a las iglesias; en Apocalipsis 2:7 leemos : "El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere...", luego viene la recompensa. Así habla a las tres primeras, pero a partir de Tiatira el orden cambia. Aparece primero mencionada la recompensa y luego les habla de el que oiga. Al final de Sardis también dice : "...el que venciere será..." y el versículo 6: "el que tiene oído...".
    A partir de Tiatira se cambia el orden y se menciona el galardón primero. En las tres primeras edades de la Iglesia, representadas por la iglesia primitiva, patrística, la iglesia de las persecuciones y la iglesia constantiniana y posconstantiniana, la llamada católica antigua, antes del medioevo, el Señor no les menciona el galardón primero, sino que les menciona que tienen que oír lo que dice el Espíritu, y lo del galardón se los pone después. No se nota la inminencia como se nota cuando desde Tiatira se menciona el galardón primero.
    Además, a partir de Tiatira, les menciona la venida de Cristo. Por ejemplo, a Tiatira le dice así (v.22) : "He aquí, yo la arrojo en cama, y en tribulación". Esto significa que habrá personas en la cristiandad en el estado de Tiatira, estado católico romano típico, todo lo que se heredó desde la época del absolutismo papal, serán halladas así en la gran tribulación.
    A Sardis (escapados) le dice también el Señor en el v.3: "Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete . Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti". Significa que algunos cristianos que son protestantes, que no son vencedores, son hallados en el estado de Sardis, en lo que el Señor tiene en contra de la condición de Sardis; serán hallados así en la venida del Señor.
    A Filadelfia también le menciona su venida. Le dice (v.10): "Por cuanto has guardado la Palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra". Ahí menciona también el fin.

    A Laodicea también se lo menciona (v.20) "He aquí yo estoy a la puerta y llamo..." Quiere decir que algunos cristianos, cuando el Señor venga, serán hallados en la situación de Tiatira, otros en la situación de Sardis, otros en la situación de Filadelfia y otros en la situación de Laodicea. Pero de todas esas situaciones, la única que aprueba el Señor y a la que el Señor le hace una promesa, es a la de Filadelfia.
    El Señor cuando describe las distintas situaciones de la Iglesia, a la única que aprueba es a Filadelfia; amor fraternal, la comunión normal del Cuerpo de Cristo, la que no se pone nombre, porque el nombre es el del Hijo de Dios. “Has guardado mi nombre y mi Palabra”. En cambio las demás (excepto Filadelfia y Esmirna) no han guardado la Palabra, y el Señor les dice : "Tengo contra ti esto...". Pero Esmirna sufrió la terrible persecución en la época de los Césares romanos y pertenece al pasado. Aunque siempre habrá persecución en la Iglesia y lo que el Espíritu dice a Esmirna, lo dice a cualquier Iglesia en situación de persecución.
    Entonces vemos que hay profecías para la iglesia también. Además, de todo el panorama histórico de la iglesia, está también la palabra que habla de que el pueblo de Dios estaría saliendo de Babilonia; habla también de un falso profeta. Otras profecías para el tiempo final son que la esposa del Cordero se prepara, y que los santos, apóstoles, y profetas del tiempo del fin deben alegrarse con el cielo por el juicio sobre Babilonia, y que habría un pleito entre el sistema falso con los santos verdaderos; y Roma diría : Nosotros somos reina y somos los que mandamos y si ustedes no dependen de nosotros...haremos justicia contra ustedes".
    Volviendo a Joel, vemos que la oruga se comió una parte. Tiatira, las profundidades de Satanás, el animalito se fue comiendo el árbol; pero empezó una recuperación con la reforma. En esas edades y etapas del protestantismo se han ido recuperando cositas.
    En el panorama de la historia de la Iglesia, vemos cuál es la vertiente que debemos seguir; qué es lo que el Señor aprueba de la Iglesia; qué es lo que el Señor tiene en contra de la Iglesia. Conocer en qué época estamos viviendo y cómo entroncamos en esa vertiente de la Iglesia hasta llegar a ser nosotros un eslabón más en la historia de la Iglesia, que si el Señor no viene en nuestra generación, ya tenemos hijos grandes, vemos cómo encajamos en la historia y cómo debemos seguir, y qué debemos cuidar para no resultar en la situación, ni de Tiatira, ni de Sardis, ni de Laodicea, sino en la de Filadelfia, la que el Señor aprueba.
    El último de los 12 apóstoles en sobrevivir fue San Juan. Aparte de los doce apóstoles hay otros, edificadores del Cuerpo de Cristo a lo largo de toda la historia. Aun en el tiempo de la caída de Babilonia, la palabra habla de apóstoles, profetas y santos que deben alegrarse porque es castigada Babilonia. Existen 12 apóstoles del Cordero, cuya lista aparece cuatro veces en el Nuevo Testamento (Mateo, Marcos, Lucas y Hechos); y además existen apóstoles edificadores del Cuerpo hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y a la estatura de la plenitud de Cristo.
    Cuando el apóstol Juan murió, hubo personas que fueron muy cercanas a él y que mantuvieron cierta tradición y la enseñanza apostólica. Pablo estuvo en Efeso largo tiempo; más tarde Pablo dijo: "Me abandonaron los que están en Asia..." y ahí en Asia quedó Juan.

    Período Patrístico.
    Después de la muerte de Juan, otros cercanos a él quedaron transmitiendo algo, como Policarpo de Esmirna, Papías de Hierápolis, que alcanzó a conocer a Juan y retener la Palabra; a través de Papías sabemos quién escribió a Mateo (el evangelio), a Marcos y otras cosas.
    Cuando en Esmirna, en Asia Menor, quedó Policarpo, uno de los apóstoles que continuó haciendo el trabajo que hacía Juan, a los pies de Policarpo había un joven llamado Ireneo (de Lyon), que conoció toda la tradición juanina. Conoció también las iglesias de Oriente y luego se trasladó a Occidente, a las Galias, a Lyon. Somos deudores más de lo que nos imaginamos a este joven, que llegó a ser uno de los grandes del siglo II. De todo el siglo II, a quien más le debemos es a Ireneo. Ireneo fue el campeón contra el gnosticismo.
    El peor enemigo que se levantó en la iglesia primitiva contra el cristianismo, fue el gnosticismo; con Marción, con Valentín, con Bardesano, y otros gnósticos; y el que realmente los conoció y los refutó y salvó a la iglesia de las garras del gnosticismo, fue Ireneo. La línea fue: Juan, Policarpo e Ireneo. Todo eso fue antes del Concilio de Nicea.
    Después de Ireneo siguieron otros grandes hombres de Dios como Hipólito, como Tertuliano, como Orígenes etc. Más tarde se levantó el arrianismo (de Arrio); atacando la divinidad de Cristo, negando que Cristo es Dios. Hasta hoy los herederos de la doctrina y del espíritu arriano son los que hoy se llaman a sí mismos “Testigos de Jehová”.

    Hubo otra vertiente donde un gran líder fue Sabelio, que negaba la distinción de personas en la Trinidad; es necesario que la Iglesia sepa que esas herejías ya fueron combatidas en la historia de la Iglesia. Así como Ireneo fue el hombre clave antes del Concilio de Nicea, donde se reunieron para tratar de ver cuál era el asunto, Si Cristo es Dios o no es Dios, así también el hombre clave antiarriano, a quien somos deudores, fue Atanasio de Alejandría, a quien tuvieron que desterrar cinco veces. Hubo veces en que todo el mundo, hasta el emperador, estaba en contra de Atanasio. Le decían : "Atanasio, el mundo entero está contra ti". El respondía : "Pues, Atanasio contra el mundo". Y luchaba manteniendo la confesión de la divinidad de Cristo. Gracias al trabajo de Atanasio, el resto de la iglesia comenzó a ver que todas esas veces que se había levantado confusión, realmente a la luz de la interpretación bíblica, quien tenía la razón era Atanasio; y fue quien defendió para la Iglesia, la confesión de la divinidad de Cristo.
    Así como Atanasio hizo ese trabajo en oriente, en Alejandría (Egipto), en el occidente, en las Galias (hoy Francia), en la ciudad de Poitiers, Hilario de Poitiers, trabajó en defensa de la divinidad de Cristo y de la Trinidad. El primer conflicto en la historia de la Iglesia consistió en ataques en contra de la Trinidad y en contra de la divinidad de Cristo.
    Más tarde surgen tres hombres claves a quienes la iglesia les debe haber profundizado grandemente en el asunto de la Trinidad, que son los tres Capadocios (pertenecían a las iglesias de Capadocia, región al norte de Cilicia, en Asia Menor); son Basilio Magno, Gregorio de Niza y Gregorio de Nacianzo o Nacianceno.
    Como en el tiempo de Constantino algunos se fueron hacia el extremo de mezclarse profundamente en la política, y el paganismo empezó a mezclarse con el cristianismo, y comenzó a surgir el catolicismo paganizado, entonces vino la reacción de algunos hermanos, como Antonio, que se fueron a los desiertos, al otro extremo, y surgieron los llamados eremitas o ermitaños (vivían en ermitas); algunos se colocaron a vivir en columnas que terminaban en una plancha los estilitas. Entre esos hombres surgieron también hombres que comenzaron a ser ermitaños ya no solitarios sino en pequeñas comunidades de monjes, apartados en los desiertos, en los montes; y lo hicieron porque reaccionaron contra aquellos obispos que se empezaron a codear con Constantino, a mezclar la política con la religión y a ser usados y manipulados por el estado, y mezclar paganismo con el cristianismo.
    También fueron importantes teológicamente las escuelas de Alejandría y de Antioquía. Grandes hombres de la escuela de Alejandría fueron Panteno, su fundador, Clemente de Alejandría y Orígenes; luego Dios trajo a Orígenes a Cesarea y trajo allí a Gregorio Taumaturgo del Ponto, y quien recibió todo ese aporte de Orígenes y fue el gran apóstol del Ponto, incluso antes de los tres Capadocios.
    Los aportes de las escuelas de Alejandría y de Antioquía, junto con otros aportes, fueron sintetizados por un gran genio del cristianismo que fue Agustín de Hipona (ciudad del Africa del Norte). Agustín no se fue al extremo de mezclarse totalmente con el estado, ni tampoco al extremo total de una separación aislada, sino que mantuvo una especie de intermedio y realmente fue uno de los grandes hombres de Dios, aunque también tuvo algunos errores, como le sucedió a Orígenes. Pero la provisión que Dios le concedió a Agustín llegó a ser tan influyente que la influencia de Agustín fue la predominante en todo el occidente. Algunos hasta le llamaban el padre de la civilización occidental cristiana; su influencia fue la mayor durante mil años. Cada vez que el cristianismo se enfrentaba a una situación, se acordaban que eso lo había tratado Agustín en alguna parte. A la luz de la Palabra, él fue un gran exégeta, un filósofo, teólogo, y trató otras cuestiones históricas, hermenéuticas, etc. Incluso cuando llegó la época de la Reforma, muchos reformadores citaban constantemente a Agustín, como el estudio de la epístola a los Gálatas que había hecho. Calvino mencionaba constantemente a Agustín.

    La Edad Media
    Luego la Iglesia entró en la Edad Media. Empezaron las cosas a cambiar; llegó la época de Tiatira, la iglesia institucional, la que se alió con el estado y lo manipilaba; en esaépoca surgió también la escolástica, aquellos grandes sistemas teológicos y filosóficos como los de Tomás de Aquino, Alberto Magno y Buenaventura. A la vez comenzó a existir una reacción contra las exageración de la jerarquía romana, que se había engrandecido, se había vuelto feudal, había explotado al pueblo, se había empezado a convertir en señora, con todas sus vestiduras al estilo gran ramera, que continúan hasta hoy; había empezado a presionar sobre los estados. El gobierno del catolicismo de la Edad Media fue terrible. Los últimos historiadores católicos modernos han sido más honestos que los anteriores y reconocen aun en las historias de la iglesia escritas por ellos, los excesos a que se llegó. Dignas de leerse son las obras: “Centurias de Magdeburgo” de Flacio Ilírico, y los “Anales” de Baronio.

    Prerreformadores
    Sin embargo hubo reacciones. Algunas de esas reacciones surgieron en contra del enriquecimiento de la iglesia y en contra del poder pontificio y las empezaron a tener algunos dentro del mismo cristianismo católico como Francisco de Asís. Otros en cambio se salieron del catolicismo, incluso antes de Francisco de Asís, y mantuvieron una posición separados de Roma y fueron perseguidos incluso con cruzadas.
    Inocencio III que es prácticamente la cumbre del papado en su máxima expresión en la Edad Media, ordenó una cruzada contra los Albigenses. En pleno auge de la Gran Ramera hubo prerreformadores que se mantuvieron en secreto, clandestinamente. Algunos fueron quemados vivos, torturados.
    Eso sucedía en plena época de Tiatira, de absolutismo papal, de Cesaro-papismo, donde estaban casados la religión y el estado, cuando la iglesia era la señora con los reyes de la tierra; ella era la que coronaba los reyes. En ese momento de la historia de la iglesia, la langosta no había dejado casi nada. Sin embargo, allá en la raíz, ocultos por los montes, en los pueblitos había hombres como Arnaldo de Brescia, Pierre de Bruis, Enrique de Lausana, Pedro Valdo, (de donde vienen los Valdenses), que fueron como los evangélicos anteriores a la Reforma Protestante); ellos fueron los que mantuvieron toda esa tradición antirromana tratando de mantener la fidelidad a la Escritura y recuperar algunas cositas; comenzaron las primeras protestas contra la riqueza del papa, contra algunas de las exageraciones de la idolatría, y fueron perseguidos atrozmente; algunos se fueron y se escondieron en los valles del Piamonte. Algunos otros grupos que no eran cristianos, pero eran antirromanos, como los Cátaros, fueron también perseguidos. Cátaros cristianos, que significan puros, provenían también de la línea de Novaciano (a su vez dicípulo de Hipólito, que lo fue de Ireneo). Como resultado de las alianzas antiromanas, muchos Albigenses y Valdenses no fueron considerados fieles a raíz de sus cercanías antoromanas con los cátaros. Eso lo aprovechaba el papado para tratar de herejes a todos los que estuvieran contra Roma. Contra Roma estaban los ghettos judaicos, los cátaros gnósticos y los prerreformadores evangélicos, los cuales coincidían en el antiromanismo pero no en la religión. Pero eran tratados como herejes de la misma calaña por ser igualmente antoromanos. Posteriormente también los masones antiromanos quisieron valerse del protestantismo antiromano contra la corte papal, pero eso no quiere decir que protestantes y masones coincidieran en su punrto de vista religioso. Roma comenzó a quemar gente, a los que leían por sí mismos la Biblia y a quemar a la gente, a los que leían la Biblia y a las mismas Biblias.
    Esa época preparó el ambiente, desde el subterráneo, para la Reforma. Con la Reforma llegó la época de Sardis, pero la Reforma en serio realmente tuvo auge porque encontró un terreno preparado en la clandestinidad por los Prerreformadores. Cuando Lutero comenzó a proclamar las Tesis en Wittenberg contra las indulgencias y otras cosas, ya el terreno estaba abonado. Antes de Martín Lutero estuvieron Wicleff, Juan Huss, quien fue quemado vivo por condenación del Concilio de Constanza; Jerónimo de Praga, amigo de Juan Huss, también fue torturado y le hicieron firmar algo contra Juan, y luego también lo quemaron vivo y lo primero que metió al fuego fueron sus manos, diciendo: "Por haber firmado".

    La Reforma
    La iglesia ha experimentado horrible sufrimiento. Ya desde esa época cuando comenzó la Reforma, algunos de los Valdenses empezaron a juntarse con los reformadores. Vino toda esa pléyade: Lutero, Zwinglio, Melanchton, Calvino, Juan Knox, Farel y otros grandes siervos de Dios; Mennon Simon, de donde surgen los Menonitas; y comenzó la recuperación en la iglesia de muchas cosas perdidas. "...Os restituiré". Se comenzó de nuevo a leer la Biblia, cosa que antes era prohibido. Pero tener la Biblia en el idioma vernáculo no quiere decir entenderla, pero por lo menos se recuperó el derecho de tener directamente la Biblia en el propio idioma. Se empezó a entender, a recuperar que la salvación es por la fe, no por misas, ni indulgencias.
    Después del Protestantismo se han ido recuperando otras cosas. Los Anabautistas recuperaron el bautismo, por inmersión, por eso los llaman Bautistas. Anabautista significa rebautizador; y aun los mismos reformadores estaban en contra de las doctrinas Anabautistas. Entonces recuperaron el bautismo, la Biblia y la justificación por la fe; empezaron a atacar a Roma como la gran ramera, al papa como el anticristo, como el falso profeta.

    Comienzos de Filadelfia

    Luego Dios comenzó a moverse también dentro del protestantismo e incluso en algunos dentro del catolicismo, como los franciscanos, como los hermanos de la vida interior, que empezaron como a apartarse de ese sistema religioso y a vivir una vida más profunda; como Luis de Molina, Madame Guyon, Fenelón, Lawrence. Todas esas líneas de pensamiento y de vida se fueron uniendo, viviendo la vida interior; también William Law, y en los siglos XVII y XVIII; donde comenzó a entroncarse con el protestantismo la línea de la vida interior. Posteriormente comenzó un mover del Espíritu que se conoció como el mover de los Hermanos.
    Ahí comenzó a tomar perfil Filadelfia, saliendo de Sardis. Personas que estaban metidas en denominaciones como John Nelson Darby, un arzobispo anglicano. La iglesia anglicana tiene por cabeza a la reina de Inglaterra (es una de las hijas de la gran ramera). Darby comenzó a salir del sistema y dieron los primeros pasos, a reunirse ya como Hermanos. Antes de Darby, en el tiempo de la Reforma, hubo un hermano llamado el Conde Nicolau R. Zizendorf, a quien le debemos mucho, porque él, siendo un conde (seguía en el sistema feudal), en su feudo comenzó a reunir a los cristianos que eran perseguidos aun por los de la Reforma; y comenzaron a tener una vida de iglesia más parecida a la primitiva; o sea, ahí comenzó a tener la iglesia una pequeña recuperación, y se reunían ya como hermanos y los llamaron los Hermanos Moravos, no como una denominación, sino porque vivían en Moravia. De ahí se plegaron a ellos algunos de los Valdenses, algunos de los reformados que salían del nuevo sistema pero que no se querían comprometer con el estado. Se habían salido del yugo de Roma pero sucedió lo siguiente:

    "Iglesias" Nacionales
    Todavía en la época de la Reforma la iglesia estaba mezclada con el estado, porque Roma había hecho una mezcla tal desde Constantino (312 d.C), que salir de ella de golpe era difícil; entonces los príncipes que estaban del bando de Lutero, instituyeron la religión Luterana en sus países, convirtiéndose así en la religión del príncipe, no algo personal. Si nacías en Inglaterra eras Anglicano; si nacías en España eras Católico; si nacías en Holanda eras Calvinista, si nacías en Suecia o Dinamarca, eras Luterano, porque estos príncipes se declararon luteranos; entonces todos los nacionales era luteranos, pero no por nuevo nacimiento. Así se formaron las grandes “iglesias” nacionales. Eso dio origen a las religiones nacionales; ya no era la religión del Imperio Romano, sino de las naciones. Ahí empezó en parte la recuperación, pero no fue del todo.

    Denominaciones
    Solamente cuando ya comenzó el movimiento de los Menonitas, de un anabautista llamado Mennon Simons, establecieron la completa separación entre la iglesia y el estado. Ellos enfatizaron esa separación, y por eso hasta el día de hoy los Menonitas enfatizan tanto el no juramento, la objeción de conciencia al servicio militar, porque todo eso lo trajeron de herencia. Fueron recuperaciones que se fueron haciendo, pero algunas de esas recuperaciones se organizaron y se denominacionalizaron, y por eso hay Menonitas, Bautistas, Calvinistas, Presbiterianos, Wesleyanos, etc.

    Los Hermanos
    En los siglos XVIII y XIX comenzó el Señor ese mover al interior de los mismos Hermanos. Ya traían esa línea de los Moravos, del Conde Zinzendorf; comenzaron a salir del denominacionalismo, de la iglesia llamada nacional, de los sistemas, y comenzaron ya a reunirse como hermanos; fue restaurada la mutualidad de las reuniones de los santos, la pluralidad del presbiterio de ancianos; todo eso comenzó a ser restaurado con los llamados (que les llamaban) "Hermanos"; como ellos no se cobijaban bajo ningún nombre denominacional, cuando les preguntaban a qué congregación pertenecían, ellos respondían que a ninguna denominación, que simplemente ellos eran hermanos; y así los llamaban, hermanos o los Brethren. Se fortalecieron en una ciudad llamada Plymouth.
    Dios comenzó a perfilar el estado de la Iglesia de Filadelfia, ese período histórico-profético; comenzó a pasarse de Sardis a Filadelfia. De entre estos hermanos comenzaron a surgir tremendos hombres de Dios. John Nelson Darby hizo un gran aporte, escribió alrededor de cuarenta libros. Se fundaron varias asambleas, pero todavía no se había recuperado lo de una iglesia en cada localidad, como era al principio; pero por lo menos los creyentes comenzaron a salir de las denominaciones y a verse como el Cuerpo de Cristo y a reunirse como hermanos. Juan Wesley tuvo contacto con los hermanos y con los Moravos, y Wesley comenzó a destemplizar la religión. Fue otro gran hombre de Dios, y su hermano Carlos Wesley, quien compuso miles de himnos cristianos. Wesley se salió de los templos y comenzó a predicar por las plazas, en las calles, a caballo, y a los que andaban con Wesley les llamaban Metodistas, o sea, que se llegaron a denominar, debido a que la visión clara de la iglesia en Efeso, la iglesia en Jerusalén, la iglesia en Corinto, no se había visto, porque eso ha sido un proceso, una gestación de siglos.

    Más tarde comenzó ese mover de los Hermanos; comenzó el mover misionero y enviaron misioneros a la India, como Carey, otros a la China como Hudson Taylor; otros al Africa, y empezaron a surgir grandes hombres de Dios, a vivir por fe grandes misiones. Uno de los grandes hombres de Dios del siglo pasado fue Charles Mckintosh, a quien el Señor le empezó a dar luz sobre la tipología; empezó a ver toda la tipología en la Biblia. El escribió una obra que hasta hoy mantiene su frescura, a pesar de tener ya más de cien años, que es los Comentarios del Pentateuco. Es una exégesis sobre Génesis, Exodo, Levítico, Números y Deuteronomio, con una visión espiritual muy rica. Moody, que fue un gran hombre de Dios, dijo que si toda su biblioteca, aparte de la Biblia, se le quemara y él solamente pudiera llevarse una obra, sólo pudiera rescatar aparte de la Biblia una obra, él rescataría los Estudios sobre el Pentateuco de Mackintosh.

    La Recuperación en la China
    Después, el cristianismo en una etapa más libre, comenzó a multiplicarse ya fuera de Europa; llegó a América del Norte, a América del Sur, a Australia, a Nueva Zelandia, a Borneo; Holanda llevó la Palabra al Africa; se abrió esa puerta misionera. Fueron grupos de los hermanos que comenzaron a salir de las denominaciones. Con esa línea fue que llegó el evangelio a la China. De esa línea fue que el hermano Watchman Nee heredó el depósito; línea que había comenzado a entrar en la situación de Filadelfia, superando el denominacionalismo protestante. Pero el hermano Nee To-Seng tiene este privilegio que le dio el Señor, que él fue un hombre muy espiritual y muy erudito. Y lo mejor de todas las líneas (tendencias, escuelas), la línea de los Hermanos, la línea de la Vida Interior, la que había tomado Madame Guyon, Fenelón, el Hermano Lawrence, William Law, Andrew Murray, Jessie Penn-Lewis, lo tomó Nee; y lo mejor de la línea de los reformadores también lo tomó Nee; y lo mejor de la línea de aquello con Darby también lo tomó Nee. En él se sintetizó lo mejor de ese trabajo; es como la vanguardia de los más adelantados en el siglo XX en esa recuperación, en esa restitución. Las obras de Nee, frente a las de todos esos autores, tienen un nivel mucho más avanzado.
    Dios usó a Nee para restaurar la visión de la Iglesia, restaurar el apostolado, restaurar la vida en el espíritu y otros aspectos fundamentales centrados en Cristo y su eterno propósito; trabajo que continuó el equipo (de obreros) que Dios asoció a él. Comenzaron a fundar iglesias locales en la China, una por ciudad según el Nuevo Testamento. La primera iglesia local restaurada otra vez, como al principio, fue la iglesia de Foochow, su ciudad natal. Aunque el Señor había venido restaurando otras cosas antes de Nee. Con Lutero restauró algunas cosas, con Calvino otras, con Wesley otras, con Darby otras, con Mckintosh otras, y con el Hermano Nee restauró el apostolado, la visión de la iglesia en su aspecto universal y en su aspecto local, la centralidad de Cristo, la vida del Espíritu. Y ya a principios de este siglo, como en el año 1922, se reunieron un grupo de hermanos, como unos doce, en el pueblo de Nee To-Seng, Foochow. Ahí fue donde por primera vez, reunidos como Iglesia, ya no eran una sucursal ni metodista, ni de ninguna otra denominación, ni siquiera era una asamblea de hermanos libres, sino que eran la iglesia en Foochow, como el primer brote de recuperación que hubo.
    Con esta recuperación, comenzó un proceso doble en la China. El hermano tenía contactos con los hermanos de Inglaterra, de los Estados Unidos, de Dinamarca, pero realmente la vanguardia de ese fluir del Espíritu a lo largo de la historia de la Iglesia, donde iba más avanzado, era a través del grupo del Hermano Nee y de otros hermanos en la China.
    Todos tenían grandes aportes y el hermano Nee estaba en vinculación con muchos. Simultáneamente se iba desarrollando el trabajo de otros hermanos como el de los Brethren; aparecieron otros ministerios muy ungidos como el de Martín Lloyd-Jones, en este siglo, con visión de Iglesia en occidente. Pero en la China comenzaron a surgir dos movimientos: por una parte la recuperación de la iglesia, de la vida del Espíritu. Realmente la recuperación de la vida en el Espíritu comenzó con los Hermanos de la Vida Interior, pero fue desarrollado y perfeccionado por el Hermano Nee y su equipo. También comenzó a desarrollarse en la China el Comunismo.
    Primeramente el Señor comenzó a restaurar las cosas hacia la costa de la China. Dios permitió que Japón tuviera una guerra con China y la invadiera, y eso obligó a los hermanos que moraban en el litoral a que se trasladaran al interior de la China. El Señor forzó la emigración de la población China del litoral al interior. Eso dio lugar a que evangelizaran por el interior de China y fundaran iglesias. Cuando eso estaba en cierta sazón de Dios, el Señor levantó desde el interior de la China el comunismo ateo; comenzaron a perseguir la iglesia y eso obligó a muchos hermanos a salir de China; irse a Taiwán, a Hong Kong, a Singapur, a Indochina, a Indonesia; y eso le permitió al Señor que la Palabra comenzara a salir y a difundirse la restauración que había germinado en China.

    Algo que Dios ha usado mucho desde que apareció ese invento, es la imprenta. El Señor permitió que se inventara la imprenta justamente durante la Reforma protestante. Viene de Gutemberg, y lo primero que se imprimió fue la Biblia y los escritos de Lutero. Fue algo providencial, como si el Señor dijere : "Quiero que usen la imprenta". El Hermano Nee entendió eso. Ellos tenían tres imprentas: Una en Shanghai, que la dirigía Watchtman Nee; otra en Taipei, Formosa (China Nacionalista), dirigida por Li Shang-Chou (Witnes Lee), uno de los compañeros del equipo de Nee, y otra en Hong-Kong, que la dirigía el Hermano Kwang Hsi Weigh, otro de los colaboradores del equipo. Con eso inundaron el Lejano Oriente: Japón, Indonesia, Indochina, China; también Lee con otros se fueron a Mongolia.
    Cuando el gobierno Chino comenzó a encarcelar a los hermanos, la iglesia sufrió mucho. Por ejemplo, a Nee lo condenaron a 15 años y duró 20; lo torturaron, tuberculoso, sufrió muchísimo y allí murió en los campos de concentración comunistas; pero la obra que el Señor hizo con él fue extraordinaria.
    De la persecución se ha dichoque solamente sobrevivió un tercio de la obra escrita del Hermano Nee, o de las notas que tomaban o grababan. Pero ese tercio suma unos 200 volúmenes. Recientemente la Editorial Living Stream Ministry publicó las obras completas de Watchman Nee en 60 tomos. Veamos un ejemplo : Nee fue a Dinamarca y allí compartió sobre la vida cristiana normal, y de ahí se formaron los libros "La Vida Cristiana Normal" "La Cruz en la Vida Cristiana Normal". En otra ocasión se reunió con un grupo de obreros en el monte Kuling y de ahí surgió el libro "La Iglesia Normal", que el mismo Nee con una hermana tradujeron en inglés en Londres; y en esa forma se iba recopilando, organizando y ordenándo, el material que se iba imprimiendo, multiplicando, vendiendo y creando inquietudes en todas partes. Publicaron varias revistas, usando la imprenta y asi todo se iba esparciendo y haciendose conocer y multiplicando el recobro de la Iglesia.
    Hoy hay millones de cristianos subterráneos en Oriente, a pesar del comunismo, a pesar de haberse torturado y encarcelado a muchos. El trabajo más fuerte en la restauración de la Iglesia fue el del Hermano Nee. Es bueno leer el testimonio del Hermano Nee, compilado por Weigh; las biografías de Nee escrita por Lee y por Kinnear; "La Historia de la Iglesia y de las Iglesias Locales; por Lee; "Contra viento y Marea", por Leslie T. Lyall. En todos esos libros y en pasajes aislados de las obras de Nee y de Lee, y en correspondencia con el Hermano Weigh y con el Hermano Ju y otros compañeros, se pueden obtener muchos datos para tener una visión más completa de la historia reciente de la Iglesia, en uno de sus avances más grandes, y en su llegada, en la historia de la Iglesia, a la posición de Filadelfia, que es lo clave, porque no lo había habido en otras épocas sino hasta el siglo pasado y el presente siglo. Del conde Zinzendorf, los hermanos Moravos, Mackintosh, los Brethren, Darby y muchos otros, todos ellos hasta llegar al hermano Nee, el cual tomó su posición eclesiológica recuperada tal como era al principio. Eso no fue de un día para otro; eso fue un proceso, un parto de la Iglesia.
    Después de todo eso, las obras de Nee comenzaron a traducirse a muchos idiomas: al danés, al inglés, al francés, al alemán, al español y comenzaron a inundar a Occidente y Watchman Nee comenzó a ser conocido en occidente; aunque él estaba preso en la cárcel en su país natal, sus obras circulaban por muchas naciones y esas obras y las de otros, comenzaron a producir avivamiento en Occidente también.

    En América Latina
    Un apóstol inglés llamado Geofredo Rawling, que tenía los escritos de Nee traídos de China por Stephen Kaung, emigró a la Argentina. Le debemos a este hermano el haber apreciado el ministerio del Hermano Watchman Nee y el comenzar a publicar sus obras en español; las primeras obras las empezó a publicar con una editorial llamada Ediciones Hebrón. Aparecieron obras como “La Vida Cristiana Normal”; “La Cruz en la vida Cristiana Normal”, “Sentaos, Andad, Estad Firmes”, “No améis al Mundo”, “¿Qué haré Señor?” “Transformados en su semejanza” “Una Mesa en el Desierto” y otras. Yo conocí al Hermano Geofredo Rawling personalmente en Argentina, y comencé a conocer las obras del hermano Nee, gracias al trabajo de Geofredo Rawling. Ese medio lo usó Dios para que ese fluir de la corriente del Espíritu empezara a llegarnos a nosotros.
    Estamos agradecidos a las publicaciones en español que Rawling hizo de las obras de Nee traídas de la China por Stephen Kaung y otros. Este último escribió un sobresaliente libro, llamado "Los Cánticos Graduales" (publicado también por Ediciones Hebrón). El hermano Kaung vino de la China a los Estados Unidos, a Pensilvania, y promovió la traducción del chino al inglés de las obras del Hermano Nee; y del inglés se traducían al español. Eso motivó nuevos avivamientos y movimiento de renovación, tanto en los Estados Unidos, donde estaba el Hermano Kaung, como en Argentina donde se encontraba el hermano Geofredo Rawling. Comenzó lo que se llamó el movimiento de Renovación en Argentina, pero realmente entre las ascuas estaba Watchman Nee.

    Otro hermano llamado Miller, que había estado en Indonesia (donde había habido un avivamiento relatado por Mel Tari en el libro "Como un Viento Recio"), también se vino a la Argentina, y con los hermanos Jack Sachisler, Keith Benson, Orwille Swindoll, el Hermano Rawling, Augusto Ericson, Angel Negro, Jorge Himitian, Juan Carlos Ortíz y otros, comenzó a haber ese avivamiento en Argentina. Al leerse de Juan Carlos Ortíz su libro "Discípulo" y otros, se empieza a conocer la historia reciente de cómo se inició esa influencia en Suramérica. Simultáneamente en Norte América fueron levantados hombres de Dios como Charles Simpson, Derek Prince, Dom Basham, Bob Mumford con un mensaje de avanzada en el reino de Dios; ambos equipos, el de Argentina y Estados Unidos se vincularon en comunión, y entre los cuales Watchman Nee segue influyendo. Realmente la obra que Dios ha hecho con el Hermano Nee y con su equipo, es notoria.
    El Señor me llevó a Argentina, quiso tratar conmigo, y me llevó directamente al ojo del avivamiento, y allí me permitió conocer a los hermanos, vivir el ambiente, desaprobar el denominacionalismo, comenzar a tener la visión de Iglesia en Unidad, comenzar la vida en el espíritu, disfrutar muchas de las cosas restauradas y comenzar a leer a Watchman Nee.
    En 1962, cuando comenzó el avivamiento y la visión de Iglesia en los Estados Unidos y más tardecito en Argentina, el hermano Witness Lee, uno de los compañeros de Nee, se vino de Taipei, Taiwán, y llegó a donde el hermano Stephen Kaung. Más tarde entre ellos hubo una pequeña diferencia en la manera de encarar algunas cosas. El hermano Kaung le dijo a Lee que algunas de las cosas que Lee decía, a los occidentales les parecería como si fuera sabelianismo, sin serlo. Les podía parecer, porque el hermano Kaung ya conocía un poco más el ambiente de occidente; pero el hermano Lee decía que él tenía que decir las cosas como él las veía; y luego, para evitar choques con el hermano Kaung, Lee se trasladó al occidente de los Estados Unidos, a los Angeles, y allí comenzó un trabajo en el año 1962, y luego pasó a Anaheim, California, en donde establecieron una imprenta, la Living Stream Ministry, donde empezaron a publicar obras de Nee y de Lee; a partir de 1962 empezaron a conocerse esas obras, más las de Nee que las de Lee, y algunos las trajeron a Argentina, en donde comenzaron a ser traducidas.
    A mediados de los años 60 (alrededor de 1965) hubo ese despertar, ese avivamiento, en la época de Miller; comenzaron a profundizar en la alabanza y adoración, en la vida en el espíritu con el hermano Schisller. Otros, como el hermano Juan Carlos Ortíz, comenzaron a enfatizar la unidad de la Iglesia; Jorge Himitián enfatizaba el señorío de Cristo; Iván Baker enfatizaba las coyunturas y el dicipulado; y con ellos uno de los grandes apóstoles, Keid Benson; todos ellos han sido pilares de ese trabajo en Argentina; de manera que había un trabajo en el hemisferio norte y otro en el sur.
    Un poco antes del tiempo que comenzó a darse lo de Argentina, un hermano de la China que no había conocido directamente al hermano Nee, sino que había sido un gran empresario budista; Dong Yu Lang, se convirtió y llegó a ser un íntimo colaborador de Witness Lee; se vino para el Brasil con otros, donde comenzaron a predicar y publicar providencialmente algunas obras; una de ellas de Nee: "Pláticas Adicionales sobre la vida de la Iglesia". El Señor usó también esa obra para darme luz sobre la vida de la Iglesia.
    La razón por la cual tuve contacto con éstos apóstoles de suramérica, fue la siguiente: Yo estaba estudiando Psicología en la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá; era ateo, profesaba el ateísmo, el nietscheanismo, la línea de Sartre, de Freud; mi pensamiento era anticristiano, pero a través de la música de Juan Sebastián Bach, el Señor la usó para indicarme que había algo sublime, que había que buscar, algo más allá de lo puramente material; y Dios permitió que tuviera unas experiencias con hongos alucinógenos, cosas que la psicología no me pudo explicar; y se despertó en mí un deseo de lo místico, de buscar las cosas de Dios; pero empecé por las cosas orientales, porque como era nietscheano, sartreano y freudiano, o sea anticristiano, por eso comencé a buscar la mística por el lado de los alucinógenos y del Khrisna, el yoga; pero así el Señor permitió que Jesús viniera a ocupar un lugar entre los muchos gurúes fundadores de religiones; un gurú más. Pero poco a poco el Señor me hizo ir leyendo la Biblia. Mi conversión no fue porque alguien me predicara a Cristo, sino a través de una lectura progresiva, hasta que decidí dejar la psicología y salir a buscar a Dios por el mundo, dejando mi casa y todo, según la Palabra de Dios; dejé mi familia, la carrera. Lo único que me llevé fue la Biblia.
    Salí a andar por las carreteras del Perú, las playas, los montes; visité Machu-Pichu, buscando a Dios, leyendo la Biblia, solo. En ese período de 1971 (había comenzado a leer la Biblia en 1970), el Señor me fue esclareciendo la salvación a través de la lectura de la Biblia. Me esclareció el perdón de mis pecados; me esclareció que yo era parte de un Cuerpo, entendiendo que el Cuerpo de que se hablaba en la Biblia debía estar en algún lado; pero me enfrentaba con que había una serie de organizaciones: Iglesia Metodista Libre, Iglesia Bautista, Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días, y no entendía todo ese enredo y me decía : "Pero todo esto no es como está aquí en la Biblia".

    El Señor me iba encaminando hacia el Sur, porque lo más parecido a lo que había en la Biblia era el movimiento de renovación en Argentina, y para allá me llevó el Señor. En Paraguay había un hermano que estaba vinculado estrechamente con el hermano Juan Carlos Ortíz, que era uno de los apóstoles que trabajaban en la renovación de la Iglesia en Argentina. Ellos tenían vinculación con Paraguay. Pedro Wareishuck era un hermano argentino, que era como la punta de lanza del movimiento de renovación en Paraguay; y cuando los hermanos de Argentina, por ejemplo Jorge Himitián, o Keid Benson, o Juan Carlos Ortíz, iban al Paraguay, ellos se hospedaban en la casa de Pedro Wareishuck. Justamente el Señor me llevó a encontrarme con Pedro Wareishuck, a vivir en su casa, y cuando llegaban Benson, Angel Negro, o cualquiera de los apóstoles de Argentina, yo, que era un nuevito en todo lo del Señor, aprendía y crecía viviendo en ese ambiente con ellos. Pude así ver que donde estaba el ojo del avivamiento era en Buenos Aires, pues allí era donde estaba el equipo de los apóstoles y decidí regresar del Paraguay para Argentina.
    En Argentina estuve viviendo en ese ambiente. Como ya había conocido en Paraguay a Angel Negro, un apóstol del equipo, un gran hombre de Dios (ha venido a Colombia), él me recibió en Buenos Aires como dicípulo; pude hacer mis primeros añitos de vida cristiana en un ambiente no denominacional. En Argentina me recibió pues Angel Negro, con mucho gusto, como un discípulo; allí viví mi discipulado durante el año 1972. Allí viví muchas impresiones de Dios recibidas a través de ellos.
    Durante mi viaje desde Colombia hacia el Sur en 1971, antes de entroncar con los hermanos de Argentina, cuando estaba en el proceso de conversión, solo, yo había evangelizado, a mi manera, en Chile, en el Norte de Argentina. Entonces, una vez pasado mi primer año de discipulado en Argentina, decidí volver a aquellos que había evangelizado en mi peregrinar. Hablé con Angel, que era para mí como la autoridad más cercana, que me llevaba a algunas de sus correrías en la formación del ministerio. Viajé a Salta, población al Norte de Argentina; allí contacté a unos hippies a quienes les había predicado en Chile y con ellos comenzamos la iglesia en Salta, que fue la primera iglesia que Dios me permitió fundar en mi vida. Eso fue a fines del 72 y comienzos del 73. A los que se habían convertido se les unieron sus familias. Guardo recuerdos bellísimos de esas reuniones de Iglesia; con libertad, mutualidad, comiendo juntos, orando, con profecías.
    El hermano Angel me escribió una carta para que le preparara el terreno para venir a visitarnos desde Buenos Aires. Me dio los nombres de otras personas que hasta cierto punto tenían visión de iglesia, para contactarles. La iglesia se reunía en casa de uno de los hippies que se habían convertido en Chile, y luego se agruparon con los otros hermanos en Salta. Teníamos reuniones cinco noches a la semana.
    Angel Negro vino, nos visitó y se estuvo un tiempo con nosotros en Salta compartiendo la Palabra; pero Angel siguió en una gira por Argentina y me pidió que lo acompañara. En Salta quedaron algunos hermanos a cargo de la Iglesia; el hermano Salica, el hermano Gutiérrez, el hermano Franco. Con Angel fuimos desde Salta por algunos lugares (Jujuy, Tucumán, La Falda - Córdoba) y luego regresamos a Buenos Aires; pero fue en Salta donde empecé a leer a Watchman Nee. Unos hermanos me prestaron dos libros de Nee, que fueron los que revolucionaron completamente mi vida: "La liberación del espíritu" y "La Iglesia Normal". El primero me revolucionó en cuanto a la vida personal, y el otro en cuanto a la visión de Iglesia. Luego en Buenos Aires seguí leyendo otros libros de Nee, y allí seguí viviendo bajo aquel equipo. Teníamos una comunidad de hippis convertidos a Cristo.
    Estando en Buenos Aires, una vez me habló el Señor en la carretera de circunvalación de esa gran ciudad, que separa el Buenos Aires capital del gran Buenos Aires. Allí debajo de un puente me habló el Señor. Me dijo una frase que me ha repetido cuatro veces en mi vida: "Ve por los caminos y por los vallados y fuérzalos a entrar". Por eso es que mi ministerio nunca ha sido en un solo lugar, sino movilizándose, por causa de aquella palabra.
    A partir de tal comisión, dejé Buenos Aires y salí a predicar por Argentina, solo y sin nada, predicando`por carreteras, pueblos y ciudades. Si me subía a un camión le predicaba al chofer, etc. Eso fue durante el año de 1973. En esa correría fui llegando hasta el Paraguay en ese mismo año y contacté a los hermanos que ya había conocido antes con el hermano Pedro Wareischuck. Cuando llegué me vinculé con ellos; me apreciaron y me dieron lugar para compartir la Palabra. Allí había visión del Cuerpo de Cristo; el punto de vista de que el Cuerpo de Cristo es uno solo; pero no todavía en el aspecto de que la Iglesia es una sola en la localidad administrativamente también; no sólo una la Iglesia Universal, sino una la Iglesia Local.
    Hubo un período cuando comencé a compartir con los hermanos en Asunción y en algunos pueblitos; un día estando en la colonia Walter Infranz del Paraguay, el Señor me volvió a decir: "Ve por los caminos y por los vallados y fuérzalos a entrar". Entonces yo le dije: "Sí, Señor, pero yo necesito entrar primero”; y El me dijo : "¿No te envío yo?”.
    Desde ese momento comencé un recorrido por el Paraguay. Como el Paraguay queda en el corazón de América del Sur, y es fácil trasladarse a Argentina, Bolivia, Brasil, yo comencé predicando en Paraguay; luego iba a Argentina, volvía al Paraguay; fui a Bolivia y volví al Paraguay; fui al Brasil y volví al Paraguay.

    Hubo un período en que me llegaron unos folletos de William Marrion Branham. Dios usó unas confusiones terribles después de que leí aquellos folletos, porque no había quién me asesorara y yo todavía no estaba lo suficientemente maduro. La educación que me tuvo que dar el Señor en doctrina, fue permitiéndome una confusión con ese grupo y luego saliendo de esa telaraña por mí mismo, para entender la Trinidad y otras doctrinas que hoy juzgo importantes, que de otra forma no hubiera entendido su importancia. Eso fue en los años 1974 y 1975. Hube de parir a solas en la lucha contra esa herejía y de ahí surgió un libro que se llama "Encarando Aspectos Branhamitas", que escribí a raíz de haber salido, con confusiones y dolores pero aprendiendo doctrina como un parto. Un método sui géneris que usó el Señor para enseñarme doctrina. A raíz de eso tuve que retractarme donde había enseñado inadvertidamente y había repetido neciamente cosas equivocadas. Hube pues de retractarme y decirle a los hermanos a quienes había enseñado equivocadamente que me perdonaran en el nombre del Señor. Algunos aceptaron la retractación, pero otros no. Todo eso comenzó a acontecer en 1976.
    Todo lo que había aprendido antes en las lecturas del hermano Nee y en las convivencias con los hermanos en Argentina sobrevivió a esos años de enredo, y prevaleció ahora a manera de revelación clara. El Señor permitió que me casara, en Febrero de 1976. Comencé a trabajar junto con mi esposa, rescatados de ese paso, como de un túnel; fue un proceso de entrenamiento del Señor para aprender a ser misericordioso con los hermanos equivocados, y para aprender la doctrina por parto personal; entonces le pedí al Señor, diciéndole: "Señor, necesito que con toda nitidez me clarifiques el asunto de la Iglesia". Cuando uno está con los hermanos sin enredarse en herejías y en doctrinas raras, es más fácil hablar de Iglesia, pero luego de esos enredos se queda uno sin saber dónde están los límites. Como a la semana de aquella oración hice un viaje a la Argentina y en una librería Bautista conseguí un libro titulado “¿Qué es la Iglesia?” de Martyn Lloyd - Jones, un hermano de Inglaterra, en donde el autor empieza a aclarar lo que es la Iglesia frente a las denominaciones; que la Iglesia no son denominaciones, las cuales son organizaciones, que la Iglesia son personas, y no cualquier tipo de personas, sino personas redimidas; y clarifica todo eso, lo cual comenzó el Señor a usarlo para darme más claridad. Más tarde un hermano me regaló el libro "Pláticas Adicionales sobre la vida de la Iglesia", de Nee.
    Una vez que tuve claro lo de la visión de la Iglesia, a todos aquellos grupos de hermanos en el Paraguay, reanudamos a visitarlos con la clara visión de Iglesia; se comenzaron a fundar las Iglesias del Paraguay, por localidades y comenzó el Seño a formar equipos. Nos unió el Señor a tres de una manera muy estrecha para trabajar como equipo y emprendimos a visitar las diferentes localidades y empezó el movimiento a crecer hasta llegar a sumar como quinientos hermanos en el Paraguay. El Señor había hecho lo mismo en Brasil con otros hermanos: Aniceto Mario Franco y Jair Faria dos Santos a la cabeza, y otros hermanos que les colaboraban; ya habían empezado a tener visión de Iglesia. El Señor hizo que nos conociéramos los equipos del Brasil y Paraguay. Se nos abrieron las puertas de un grupo de Iglesias en Brasil y lo mismo ocurrió con los obreros del Brasil en Paraguay; había intercambio. Las Iglesias del Paraguay entraron en contacto con dos grupos de Iglesias locales de Brasil.
    Una vez al hermano Alberto Mendoza, uno de los ancianos de la Iglesia en Asunción, le sucedió lo siguiente : Eduardo Kaladadjián, otro de los apóstoles que había sido muy cercano de Jorge Himitián en Argentina, se había venido para Resistencia, una ciudad al Norte de Argentina, a unas 4 o 5 horas del Paraguay. La esposa de Alberto Mendoza quería ir a Resistencia a comprar unos hilos para coser. Esos hilos los había mejores y más baratos en Paraguay, pero a ella se le ocurrió ir a Resistencia. Alberto la acompañó y cuando caminaban por una calle en Resistencia, entraron en una librería cristiana, en donde vieron el libro "Pláticas Adicionales sobre la Vida de la Iglesia", de Nee; como es un libro que no se consigue en librerías muy fácilmente, les causó curiosidad cómo vino a parar ese libro en aquella librería. Pero al indagar se percataron de que habían dado con la Iglesia en Resistencia, que no nos conocíamos; y ahí Alberto se conoció con el hermano Eduardo Kaladadjián, quien al hablar con el hermano Alberto, se maravilló que en Paraguay también hubiera Iglesias locales normales y le comentó que hacía tiempo ellos habían venido orando para que el Señor estableciera la visión de la Iglesia en Paraguay. O sea, que el Señor no los llevó a encontrar los hilos físicos sino los hilos divinos.
    Como resultado de lo anterior, el hermano Eduardo Kaladadjián nos visitó en Paraguay, y luego Eduardo le llevó la noticia a otro de los apóstoles en Argentina, el hermano Oscar Calles. [

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