GINO IAFRANCESCO V.
Localidad de Tunjuelito,
Santafé de Bogotá D.C., Colombia.
Septiembre 11 de 1993.
NUESTRO TRASFONDO HISTORICO
Panorama profético-histórico.
Para esbozar el TRASFONDO histórico de la visión de la iglesia en Colombia, la restauración de la Iglesia de parte del Señor conforme a los parámetros bíblicos, fijamos nuestra atención en el capítulo 18 de Apocalipsis. En el versículo 20 dice : "Alégrate sobre ella, cielo, y vosotros, santos, apóstoles y profetas; porque Dios os ha hecho justicia en ella".
Este versículo nos dice algo que nos revela que a lo largo de la historia de la Iglesia ha habido un conflicto entre la vertiente del Espíritu y la Iglesia, en su sentido apropiado y verdadero, con la religión falsa, que pretende sentarse como reina y ser la verdadera. Y el Señor al fin de los tiempos zanja este pleito por medio de su juicio sobre Babilonia.
En Apocalipsis 18 se describe el misterio de Babilonia, que en el capítulo 17 es la gran ramera, que es Roma, y que es madre de otras rameras; o sea, sistemas religiosos que salieron de Roma, pero que también son llamados rameras; y parte del pueblo del Señor está en Babilonia; el Señor reconoce parte de su pueblo en el sistema babilónico; por eso dice : "Pueblo mío, salid de ella, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas" (v.4).
En el sistema religioso falso hay hijos legítimos de Dios que están engañados y mezclados allí, y el Señor los llama a salir del sistema, de Babilonia, la gran ramera que reina sobre los reyes de la tierra. En tiempos del Apóstol Juan, esa mujer, esa ciudad que reinaba, era Roma. Siempre Roma ha pretendido ser ella la legítima. Dice : "Yo estoy sentada como reina, yo soy la que tengo la autoridad, yo la que tengo la legitimidad, todos los que no vienen de mí, que no salen de mí, no son auténticos, son unos herejes". Aunque en los últimos tiempos ya no les llaman herejes; ya suavizaron la acusación y la persecución la escondieron un poco; ahora les llaman "hermanos separados", pero siempre han ser legítimos con su sistema. Esa es la historia de Roma.
Pero Apocalipsis 17:5 dice que esa gran ramera es madre; quiere decir que del sistema de Roma se desprendieron hijas, o sea, otros sistemas religiosos, pero que también son llamados rameras. Dice : Y en su frente un nombre escrito, un misterio: Babilonia la grande, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra".
El Señor reconoce que hay pueblo suyo allí mezclado. Por eso en Apocalipsis 18:4 dice : "...salid de ella, pueblo mío..."; o sea, de ese sistema religioso falso mezclado con el paganismo, con cosas (prácticas y doctrinales) fuera de la Palabra; por eso se les llama rameras; porque en vez de ser fieles a su marido, que es Cristo, ellos reciben la simiente de los hombres y no de la Palabra del Señor.
"Salid de ella, pueblo mío, para que no participes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas". El Señor sí reconoce pueblo suyo en esos sistemas, pero les pide salir, para que no participen del pecado del sistema, para que tampoco reciban las plagas que vendrán sobre el sistema. Ahora, que ese sistema pretenda ser el verdadero, que dice : "Yo estoy sentada como reina, no soy viuda y no veré llanto", nos muestra que ella pretende tener la legitimidad y los otros ser falsos.
Pero el Señor la corrige a ella. En Apocalipsis 19 dice que nos gocemos y nos alegremos, porque el Señor ha juzgado a la gran ramera. Aparece la esposa del Cordero fuera de Babilonia. Dice que nos gocemos y nos alegremos porque las Bodas del Cordero se han acercado y Su esposa se ha preparado. Eso significa que la esposa del Cordero está fuera de Roma, porque Roma (la gran ramera) y el sistema babilónico es juzgado.
Ha habido un conflicto entre los fieles al Señor y la religión falsa, y ese conflicto es zanjado por el Señor cuando el Señor juzga a la gran Babilonia. Apocalipsis 18:20 dice : "Alégrate sobre ella cielo, y vosotros, santos, apóstoles y profetas, porque Dios os ha hecho justicia en ella". Ese falso sistema comete injusticia contra los santos verdaderos de Dios que no estaban en él; contra los apóstoles que no pertenecían a ese sistema, contra los profetas que estaban fuera de ese sistema; pero el sistema los acosaba, pero cuando el Señor castiga a Babilonia, entonces El le dice a los santos, a los apóstoles y a los profetas de la época cuando Babilonia es castigada, que se alegren de ver que hace justicia castigando a Babilonia.
Eso nos muestra que a lo largo de la historia de la Iglesia, como el Señor mismo lo dijo en una parábola, que El iba a sembrar en el campo del mundo la buena semilla (simiente) que son los hijos del reino, pero que el diablo entraría y sembraría los hijos del malo, la cizaña, y crecerían juntos unos y otros hasta la siega, hasta que el Señor juzgue en la siega y ate primero la cizaña en manojos, para quemarla y entonces el trigo es recogido en el alfolí. Esa parábola nos muestra que en la historia de la Iglesia ha habido como un conflicto entre el verdadero trigo y la cizaña que está metida entre el trigo; todos pretendiendo ser los legítimos; los que son hijos del malo causando tropiezo en el reino de Dios, haciéndose pasar por lo que no son realmente.
El peor conflicto del Señor no fue con los romanos, fue con los fariseos. Los peores conflictos de Pablo no fueron tampoco con Nerón, fueron con los fariseos, con los judaizantes, con los gnósticos. En el aspecto religioso siempre ha habido ese problema. Eso nos ayuda a comprender un poco la historia de la Iglesia. La historia de la Iglesia es como un parto de la Iglesia, creciendo en el conocimiento de Dios, creciendo en la verdad, recuperando las cosas que aquel gusanito de Satanás ha ido destruyendo.
Hay en el libro de Joel dos pasajes que son muy dicientes y que nos pueden ayudar a entender ese proceso. Joel 1:3: "De esto contaréis a vuestros hijos, y vuestros hijos a sus hijos, y sus hijos a la otra generación". En el Antiguo Testamento, el pueblo del Señor sufrió un deterioro; y también, por la gracia de Dios, una restauración. Y en figura, el mismo pueblo de Dios en el Nuevo Testamento también recibió un depósito al principio de la historia de la Iglesia, que se fue deteriorando en el curso de la historia y que se fue recuperando también con la historia. Ese es el proceso de decadencia y de restauración, tanto en Israel como en la Iglesia, que está prefigurado aquí en esta plantita; dice así (v.4): "Lo que quedó de la oruga comió el saltón; lo que quedó del saltón comió el revoltón; y la langosta comió lo que del revoltón había quedado".
Hay una planta que es la viña del Señor. En el verso 7 habla de la vid y de la higuera del Señor, que representan al pueblo del Señor. En el Antiguo Testamento el pueblo del Señor es Israel; en el Nuevo Testamento es la Iglesia. La vid del Señor fue plantada y por eso el Señor dice :"Yo soy la vid, vosotros sois los pámpanos". Y fue establecida al principio, la Iglesia primitiva. Si vemos en la Biblia la Iglesia como era primitivamente, en el Nuevo Testamento, la vemos en un nivel muy precioso, muy florido, lleno de frutos y flores, muy hermosa la Iglesia. Pero, así como en Israel comenzó el gusanito a comer y vino la división con Roboam y Jeroboam a la muerte de Salomón, y se fueron apartando de la Palabra del Señor, y se fueron dividiendo y fueron edificando lugares altos, y cada vez fueron cayendo en más ruina, y fueron a parar cautivos en Babilonia; y así después el Señor empezó a moverse, y entre los que estaban en Babilonia despertó el espíritu y empezó a sacarlos de Babilonia, a regresarlos a Jerusalén, a reconstruir la casa de Dios, todo aquello era en figura; porque la Babilonia del Antiguo Testamento era figura de otra Babilonia misteriosa del Nuevo Testamento y de otra casa de Dios del Nuevo Testamento. La casa de Dios del Nuevo Testamento es la Iglesia; pero también en el Nuevo Testamento, además de la Iglesia, existe una Babilonia, pero misteriosa, la formada por la religión falsa. Es el sistema religioso que se aparta del Espíritu del Señor y de la Palabra del Señor.
En Joel 2:25 dice: "Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra nosotros". El Señor permitió que pasara eso en la Iglesia, pero ahora dice : "Os restituiré". Nuestro Dios es el Dios que corrige las divisiones, que corrige el pecado de la Iglesia, pero también es el Dios que restaura a la Iglesia.
En los capítulos 2 y 3 de Apocalipsis, vemos en profecía el mensaje a 7 iglesias. La Iglesia universal, a grandes rasgos, ha pasado por 7 períodos que coinciden con esas 7 iglesias.
Primer Período: EFESO
A la muerte de los apóstoles, ocurrió lo que podríamos llamar el período subapostólico, cuando el nivel apostólico, una vez muertos los primeros apóstoles, comenzó a deslizarse. Vemos en Hechos 20, que el Apóstol Pablo llamó a los ancianos de la Iglesia en EFESO y les dijo: "Yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces que no perdonarán el rebaño, y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos". Comenzaría un proceso de comején; la oruga comiéndose la planta del Señor; y justamente la primera iglesia que es mencionada es Efeso. ¿Y qué es lo que el Señor le dice a Efeso? "Has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y has las primeras obras..." Efeso significa aflojado o descansado, y vemos al Señor tratando de llevar a la Iglesia a su posición original. Eso significa que a partir de Efeso comenzó una degradación: la pérdida del primer amor y los hechos de los nicolaitas; desplazar la dependencia de Cristo por el clericalismo.
Segundo Período: ESMIRNA
Epoca de los mártires, cuando los emperadores romanos comenzaron a perseguir a los cristianos y hubo diez grandes persecuciones. Eso fue hasta el tiempo de Constantino. El emperador Nerón comenzó, y siguieron Vespaciano, Diocleciano, Decio, Domiciano, Marco Aurelio y otros emperadores; trataron de arrasar al cristianismo, matarlo, quemando las Biblias, a los hermanos echándolos a los leones. Trago amargo. Todo ese período de amargura, de sufrimiento, fue el período de los mártires y está tipificado por la iglesia en Esmirna. Esmirna significa la Iglesia en amargura. "Tendrás tribulación por diez días. Ahí están las diez grandes persecuciones.
Tercer Período: PERGAMO
Cuando pasó el período de las persecuciones, el diablo usó otra táctica. Vino el emperador Constantino en el año 312 d.C. y le dio tolerancia al Cristianismo y empezó a mezclar a los obispos en las cosas de la política imperial, y el imperio empezó a manipular la iglesia y llega el período de Pérgamo, que significa muy casado. Ahí la iglesia se empezó a mezclar con el estado.
Cuarto Período: TIATIRA
Vino la Edad Media, período del absolutismo papal, cuando inclusive mandaban sobre los estados; y es el período de Tiatira, que significa mujer dominante. Ahí es donde aparece la profetiza Jezabel enseñando a fornicar, enseñando la idolatría y siendo tolerada por los cristianos.
Quinto Período: SARDIS
La palabra Sardis significa escapados. Después del período papal dominante, surge la reforma protestante. Los protestantes se escaparon del sistema de Tiatira de Jezabel, del sistema del Absolutismo (Nicolaismo) de la Edad Media y comenzó la época de la Reforma. La época de Sardis representa el Protestantismo Clásico. De allí surgió el denominacionalismo: ...tienes nombre de que vives.
Sexto Período: FILADELFIA
A esta Iglesia el Señor no la reprende. El Señor dice que a ella le va a poner una puerta abierta. El nombre de Filadelfia está compuesto de φιλεo = amor, y αδελΦoς = Hermano. Filadelfia es el amor fraternal, la comunión del Cuerpo de Cristo, ya no denominacionalmente. Y lo que al Señor le gustó de Filadelfia es que fue fiel a la Palabra del Señor, a su paciencia, y guardó su Nombre. En cambio Sardis era denominacional y se ponía nombres. Por eso dice a Sardis: "Tengo contra ti que tienes nombre de que vives, pero estás muerto". Eso es lo que ha pasado con el protestantismo, que se pone nombres. En cambio a Filadelfia dice: "Has guardado mi Nombre", no te estás poniendo nombres. La comunión del Cuerpo de Cristo alrededor del nombre de Cristo y en obediencia a la Palabra de Dios, soportando con paciencia las pruebas. Esa es la Iglesia de Filadelfia, que representa el mover del salir del denominacionalismo y comenzar la comunión del Cuerpo de Cristo fuera de lo denominacional, alrededor del Señor.
Séptimo Período: LAODICEA
La última de las Iglesias mencionadas, o sea, la Iglesia final, es Laodicea; significa etimológicamente derechos de los pueblos; de λαoς= Laico, pueblo, y δικησις (de donde viene dicea) = derecho, justicia; Ej: Teodicea significa derecho divino; Laodicea quiere decir derechos humanos. Vivimos en la época en donde más se habla de derechos humanos. Es la época en que en la iglesia más se habla de prosperidad, de tener dinero en abundancia, y el Señor le dice a Laodicea (v.17) : "Tú dices : Yo soy rico y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo". La Iglesia moderna, al final, los que no permanezcan como vencedores en el nivel de Filadelfia, sino que se deslicen, será una iglesia llena de anarquía, llena de prosperidad exterior, que habla de su prosperidad, aunque espiritualmente es pobre; no se compromete, no paga el precio; por eso se le dice (v.18) : "...yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego... y vestiduras blancas para vestirte". Comprar significa pagar el precio. Una iglesia que no paga el precio, que lo que quiere es plata, riqueza, derechos humanos, es decir, anarquía; esa es Laodicea. El Señor tiene contra ella su tibieza, que no paga el precio.
No sólo los católicos están tipificados en Tiatira, lo tridentino (del Concilio de Trento), la Contrarreforma, con toda la persecución anterior del absolutismo papal. También el denominacionalismo protestante está representado en Sardis. Pero el mover que comenzó el Señor después de Sardis, para sacar a los santos y volverlos a la visión de la Iglesia, a la comunión del Cuerpo de Cristo, es Filadelfia, las únicas Iglesias, con Esmirna, a la que el Señor no reprende. En ningún momento la reprende. "Porque aunque tienes poca fuerza (eres una minoría) yo he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar". Ahí comenzó el período del testimonio, el período misionero de la iglesia, especialmente con Los Hermanos.
Basados en esto, puédese explicar la historia de la Iglesia, primero proféticamente y luego mencionar los puntos claves sobre el fondo de la profecía y luego ver cómo entroncamos y qué cuidados debemos tener.
El pueblo de Señor en parte ha estado en Babilonia, que es la gran ramera, pero ella es madre de hijas, que son también sistemas religiosos como la madre. Esos otros sistemas religiosos ya no son Roma, pero salieron de Roma y también son llamados rameras. También son identificados como infieles al Señor. El pueblo del Señor está metido en el sistema y el Señor dice : "Salid de Babilonia, pueblo mío, para que no participéis de sus pecados y no recibáis parte de sus plagas". O sea, que si hay profecía en la Biblia acerca de Israel, que se está cumpliendo, acerca de las naciones que se está cumpliendo, acerca de la globalización de la economía, de la globalización de la política, preparando la marca de la bestia y otras profecías que se están cumpliendo, ¿cómo no se deben estar cumpliendo también las profecías acerca de la Iglesia?
¿Qué dice la Biblia acerca de la Iglesia? Por una parte, que el sistema de Tiatira estaría presente, porque a Tiatira se menciona la venida del Señor y la tribulación; o sea, que habrá personas en la cristiandad que seguirán en el estado de Tiatira, en el estado tridentino o católico romano hasta que el Señor venga.
Cuando observamos la mención del galardón y la venida del Señor, cambia el orden desde Tiatira. Primero les habla a las iglesias; en Apocalipsis 2:7 leemos : "El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere...", luego viene la recompensa. Así habla a las tres primeras, pero a partir de Tiatira el orden cambia. Aparece primero mencionada la recompensa y luego les habla de el que oiga. Al final de Sardis también dice : "...el que venciere será..." y el versículo 6: "el que tiene oído...".
A partir de Tiatira se cambia el orden y se menciona el galardón primero. En las tres primeras edades de la Iglesia, representadas por la iglesia primitiva, patrística, la iglesia de las persecuciones y la iglesia constantiniana y posconstantiniana, la llamada católica antigua, antes del medioevo, el Señor no les menciona el galardón primero, sino que les menciona que tienen que oír lo que dice el Espíritu, y lo del galardón se los pone después. No se nota la inminencia como se nota cuando desde Tiatira se menciona el galardón primero.
Además, a partir de Tiatira, les menciona la venida de Cristo. Por ejemplo, a Tiatira le dice así (v.22) : "He aquí, yo la arrojo en cama, y en tribulación". Esto significa que habrá personas en la cristiandad en el estado de Tiatira, estado católico romano típico, todo lo que se heredó desde la época del absolutismo papal, serán halladas así en la gran tribulación.
A Sardis (escapados) le dice también el Señor en el v.3: "Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete . Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti". Significa que algunos cristianos que son protestantes, que no son vencedores, son hallados en el estado de Sardis, en lo que el Señor tiene en contra de la condición de Sardis; serán hallados así en la venida del Señor.
A Filadelfia también le menciona su venida. Le dice (v.10): "Por cuanto has guardado la Palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra". Ahí menciona también el fin.
A Laodicea también se lo menciona (v.20) "He aquí yo estoy a la puerta y llamo..." Quiere decir que algunos cristianos, cuando el Señor venga, serán hallados en la situación de Tiatira, otros en la situación de Sardis, otros en la situación de Filadelfia y otros en la situación de Laodicea. Pero de todas esas situaciones, la única que aprueba el Señor y a la que el Señor le hace una promesa, es a la de Filadelfia.
El Señor cuando describe las distintas situaciones de la Iglesia, a la única que aprueba es a Filadelfia; amor fraternal, la comunión normal del Cuerpo de Cristo, la que no se pone nombre, porque el nombre es el del Hijo de Dios. Has guardado mi nombre y mi Palabra. En cambio las demás (excepto Filadelfia y Esmirna) no han guardado la Palabra, y el Señor les dice : "Tengo contra ti esto...". Pero Esmirna sufrió la terrible persecución en la época de los Césares romanos y pertenece al pasado. Aunque siempre habrá persecución en la Iglesia y lo que el Espíritu dice a Esmirna, lo dice a cualquier Iglesia en situación de persecución.
Entonces vemos que hay profecías para la iglesia también. Además, de todo el panorama histórico de la iglesia, está también la palabra que habla de que el pueblo de Dios estaría saliendo de Babilonia; habla también de un falso profeta. Otras profecías para el tiempo final son que la esposa del Cordero se prepara, y que los santos, apóstoles, y profetas del tiempo del fin deben alegrarse con el cielo por el juicio sobre Babilonia, y que habría un pleito entre el sistema falso con los santos verdaderos; y Roma diría : Nosotros somos reina y somos los que mandamos y si ustedes no dependen de nosotros...haremos justicia contra ustedes".
Volviendo a Joel, vemos que la oruga se comió una parte. Tiatira, las profundidades de Satanás, el animalito se fue comiendo el árbol; pero empezó una recuperación con la reforma. En esas edades y etapas del protestantismo se han ido recuperando cositas.
En el panorama de la historia de la Iglesia, vemos cuál es la vertiente que debemos seguir; qué es lo que el Señor aprueba de la Iglesia; qué es lo que el Señor tiene en contra de la Iglesia. Conocer en qué época estamos viviendo y cómo entroncamos en esa vertiente de la Iglesia hasta llegar a ser nosotros un eslabón más en la historia de la Iglesia, que si el Señor no viene en nuestra generación, ya tenemos hijos grandes, vemos cómo encajamos en la historia y cómo debemos seguir, y qué debemos cuidar para no resultar en la situación, ni de Tiatira, ni de Sardis, ni de Laodicea, sino en la de Filadelfia, la que el Señor aprueba.
El último de los 12 apóstoles en sobrevivir fue San Juan. Aparte de los doce apóstoles hay otros, edificadores del Cuerpo de Cristo a lo largo de toda la historia. Aun en el tiempo de la caída de Babilonia, la palabra habla de apóstoles, profetas y santos que deben alegrarse porque es castigada Babilonia. Existen 12 apóstoles del Cordero, cuya lista aparece cuatro veces en el Nuevo Testamento (Mateo, Marcos, Lucas y Hechos); y además existen apóstoles edificadores del Cuerpo hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y a la estatura de la plenitud de Cristo.
Cuando el apóstol Juan murió, hubo personas que fueron muy cercanas a él y que mantuvieron cierta tradición y la enseñanza apostólica. Pablo estuvo en Efeso largo tiempo; más tarde Pablo dijo: "Me abandonaron los que están en Asia..." y ahí en Asia quedó Juan.
Período Patrístico.
Después de la muerte de Juan, otros cercanos a él quedaron transmitiendo algo, como Policarpo de Esmirna, Papías de Hierápolis, que alcanzó a conocer a Juan y retener la Palabra; a través de Papías sabemos quién escribió a Mateo (el evangelio), a Marcos y otras cosas.
Cuando en Esmirna, en Asia Menor, quedó Policarpo, uno de los apóstoles que continuó haciendo el trabajo que hacía Juan, a los pies de Policarpo había un joven llamado Ireneo (de Lyon), que conoció toda la tradición juanina. Conoció también las iglesias de Oriente y luego se trasladó a Occidente, a las Galias, a Lyon. Somos deudores más de lo que nos imaginamos a este joven, que llegó a ser uno de los grandes del siglo II. De todo el siglo II, a quien más le debemos es a Ireneo. Ireneo fue el campeón contra el gnosticismo.
El peor enemigo que se levantó en la iglesia primitiva contra el cristianismo, fue el gnosticismo; con Marción, con Valentín, con Bardesano, y otros gnósticos; y el que realmente los conoció y los refutó y salvó a la iglesia de las garras del gnosticismo, fue Ireneo. La línea fue: Juan, Policarpo e Ireneo. Todo eso fue antes del Concilio de Nicea.
Después de Ireneo siguieron otros grandes hombres de Dios como Hipólito, como Tertuliano, como Orígenes etc. Más tarde se levantó el arrianismo (de Arrio); atacando la divinidad de Cristo, negando que Cristo es Dios. Hasta hoy los herederos de la doctrina y del espíritu arriano son los que hoy se llaman a sí mismos Testigos de Jehová.
Hubo otra vertiente donde un gran líder fue Sabelio, que negaba la distinción de personas en la Trinidad; es necesario que la Iglesia sepa que esas herejías ya fueron combatidas en la historia de la Iglesia. Así como Ireneo fue el hombre clave antes del Concilio de Nicea, donde se reunieron para tratar de ver cuál era el asunto, Si Cristo es Dios o no es Dios, así también el hombre clave antiarriano, a quien somos deudores, fue Atanasio de Alejandría, a quien tuvieron que desterrar cinco veces. Hubo veces en que todo el mundo, hasta el emperador, estaba en contra de Atanasio. Le decían : "Atanasio, el mundo entero está contra ti". El respondía : "Pues, Atanasio contra el mundo". Y luchaba manteniendo la confesión de la divinidad de Cristo. Gracias al trabajo de Atanasio, el resto de la iglesia comenzó a ver que todas esas veces que se había levantado confusión, realmente a la luz de la interpretación bíblica, quien tenía la razón era Atanasio; y fue quien defendió para la Iglesia, la confesión de la divinidad de Cristo.
Así como Atanasio hizo ese trabajo en oriente, en Alejandría (Egipto), en el occidente, en las Galias (hoy Francia), en la ciudad de Poitiers, Hilario de Poitiers, trabajó en defensa de la divinidad de Cristo y de la Trinidad. El primer conflicto en la historia de la Iglesia consistió en ataques en contra de la Trinidad y en contra de la divinidad de Cristo.
Más tarde surgen tres hombres claves a quienes la iglesia les debe haber profundizado grandemente en el asunto de la Trinidad, que son los tres Capadocios (pertenecían a las iglesias de Capadocia, región al norte de Cilicia, en Asia Menor); son Basilio Magno, Gregorio de Niza y Gregorio de Nacianzo o Nacianceno.
Como en el tiempo de Constantino algunos se fueron hacia el extremo de mezclarse profundamente en la política, y el paganismo empezó a mezclarse con el cristianismo, y comenzó a surgir el catolicismo paganizado, entonces vino la reacción de algunos hermanos, como Antonio, que se fueron a los desiertos, al otro extremo, y surgieron los llamados eremitas o ermitaños (vivían en ermitas); algunos se colocaron a vivir en columnas que terminaban en una plancha los estilitas. Entre esos hombres surgieron también hombres que comenzaron a ser ermitaños ya no solitarios sino en pequeñas comunidades de monjes, apartados en los desiertos, en los montes; y lo hicieron porque reaccionaron contra aquellos obispos que se empezaron a codear con Constantino, a mezclar la política con la religión y a ser usados y manipulados por el estado, y mezclar paganismo con el cristianismo.
También fueron importantes teológicamente las escuelas de Alejandría y de Antioquía. Grandes hombres de la escuela de Alejandría fueron Panteno, su fundador, Clemente de Alejandría y Orígenes; luego Dios trajo a Orígenes a Cesarea y trajo allí a Gregorio Taumaturgo del Ponto, y quien recibió todo ese aporte de Orígenes y fue el gran apóstol del Ponto, incluso antes de los tres Capadocios.
Los aportes de las escuelas de Alejandría y de Antioquía, junto con otros aportes, fueron sintetizados por un gran genio del cristianismo que fue Agustín de Hipona (ciudad del Africa del Norte). Agustín no se fue al extremo de mezclarse totalmente con el estado, ni tampoco al extremo total de una separación aislada, sino que mantuvo una especie de intermedio y realmente fue uno de los grandes hombres de Dios, aunque también tuvo algunos errores, como le sucedió a Orígenes. Pero la provisión que Dios le concedió a Agustín llegó a ser tan influyente que la influencia de Agustín fue la predominante en todo el occidente. Algunos hasta le llamaban el padre de la civilización occidental cristiana; su influencia fue la mayor durante mil años. Cada vez que el cristianismo se enfrentaba a una situación, se acordaban que eso lo había tratado Agustín en alguna parte. A la luz de la Palabra, él fue un gran exégeta, un filósofo, teólogo, y trató otras cuestiones históricas, hermenéuticas, etc. Incluso cuando llegó la época de la Reforma, muchos reformadores citaban constantemente a Agustín, como el estudio de la epístola a los Gálatas que había hecho. Calvino mencionaba constantemente a Agustín.
La Edad Media
Luego la Iglesia entró en la Edad Media. Empezaron las cosas a cambiar; llegó la época de Tiatira, la iglesia institucional, la que se alió con el estado y lo manipilaba; en esaépoca surgió también la escolástica, aquellos grandes sistemas teológicos y filosóficos como los de Tomás de Aquino, Alberto Magno y Buenaventura. A la vez comenzó a existir una reacción contra las exageración de la jerarquía romana, que se había engrandecido, se había vuelto feudal, había explotado al pueblo, se había empezado a convertir en señora, con todas sus vestiduras al estilo gran ramera, que continúan hasta hoy; había empezado a presionar sobre los estados. El gobierno del catolicismo de la Edad Media fue terrible. Los últimos historiadores católicos modernos han sido más honestos que los anteriores y reconocen aun en las historias de la iglesia escritas por ellos, los excesos a que se llegó. Dignas de leerse son las obras: Centurias de Magdeburgo de Flacio Ilírico, y los Anales de Baronio.
Prerreformadores
Sin embargo hubo reacciones. Algunas de esas reacciones surgieron en contra del enriquecimiento de la iglesia y en contra del poder pontificio y las empezaron a tener algunos dentro del mismo cristianismo católico como Francisco de Asís. Otros en cambio se salieron del catolicismo, incluso antes de Francisco de Asís, y mantuvieron una posición separados de Roma y fueron perseguidos incluso con cruzadas.
Inocencio III que es prácticamente la cumbre del papado en su máxima expresión en la Edad Media, ordenó una cruzada contra los Albigenses. En pleno auge de la Gran Ramera hubo prerreformadores que se mantuvieron en secreto, clandestinamente. Algunos fueron quemados vivos, torturados.
Eso sucedía en plena época de Tiatira, de absolutismo papal, de Cesaro-papismo, donde estaban casados la religión y el estado, cuando la iglesia era la señora con los reyes de la tierra; ella era la que coronaba los reyes. En ese momento de la historia de la iglesia, la langosta no había dejado casi nada. Sin embargo, allá en la raíz, ocultos por los montes, en los pueblitos había hombres como Arnaldo de Brescia, Pierre de Bruis, Enrique de Lausana, Pedro Valdo, (de donde vienen los Valdenses), que fueron como los evangélicos anteriores a la Reforma Protestante); ellos fueron los que mantuvieron toda esa tradición antirromana tratando de mantener la fidelidad a la Escritura y recuperar algunas cositas; comenzaron las primeras protestas contra la riqueza del papa, contra algunas de las exageraciones de la idolatría, y fueron perseguidos atrozmente; algunos se fueron y se escondieron en los valles del Piamonte. Algunos otros grupos que no eran cristianos, pero eran antirromanos, como los Cátaros, fueron también perseguidos. Cátaros cristianos, que significan puros, provenían también de la línea de Novaciano (a su vez dicípulo de Hipólito, que lo fue de Ireneo). Como resultado de las alianzas antiromanas, muchos Albigenses y Valdenses no fueron considerados fieles a raíz de sus cercanías antoromanas con los cátaros. Eso lo aprovechaba el papado para tratar de herejes a todos los que estuvieran contra Roma. Contra Roma estaban los ghettos judaicos, los cátaros gnósticos y los prerreformadores evangélicos, los cuales coincidían en el antiromanismo pero no en la religión. Pero eran tratados como herejes de la misma calaña por ser igualmente antoromanos. Posteriormente también los masones antiromanos quisieron valerse del protestantismo antiromano contra la corte papal, pero eso no quiere decir que protestantes y masones coincidieran en su punrto de vista religioso. Roma comenzó a quemar gente, a los que leían por sí mismos la Biblia y a quemar a la gente, a los que leían la Biblia y a las mismas Biblias.
Esa época preparó el ambiente, desde el subterráneo, para la Reforma. Con la Reforma llegó la época de Sardis, pero la Reforma en serio realmente tuvo auge porque encontró un terreno preparado en la clandestinidad por los Prerreformadores. Cuando Lutero comenzó a proclamar las Tesis en Wittenberg contra las indulgencias y otras cosas, ya el terreno estaba abonado. Antes de Martín Lutero estuvieron Wicleff, Juan Huss, quien fue quemado vivo por condenación del Concilio de Constanza; Jerónimo de Praga, amigo de Juan Huss, también fue torturado y le hicieron firmar algo contra Juan, y luego también lo quemaron vivo y lo primero que metió al fuego fueron sus manos, diciendo: "Por haber firmado".
La Reforma
La iglesia ha experimentado horrible sufrimiento. Ya desde esa época cuando comenzó la Reforma, algunos de los Valdenses empezaron a juntarse con los reformadores. Vino toda esa pléyade: Lutero, Zwinglio, Melanchton, Calvino, Juan Knox, Farel y otros grandes siervos de Dios; Mennon Simon, de donde surgen los Menonitas; y comenzó la recuperación en la iglesia de muchas cosas perdidas. "...Os restituiré". Se comenzó de nuevo a leer la Biblia, cosa que antes era prohibido. Pero tener la Biblia en el idioma vernáculo no quiere decir entenderla, pero por lo menos se recuperó el derecho de tener directamente la Biblia en el propio idioma. Se empezó a entender, a recuperar que la salvación es por la fe, no por misas, ni indulgencias.
Después del Protestantismo se han ido recuperando otras cosas. Los Anabautistas recuperaron el bautismo, por inmersión, por eso los llaman Bautistas. Anabautista significa rebautizador; y aun los mismos reformadores estaban en contra de las doctrinas Anabautistas. Entonces recuperaron el bautismo, la Biblia y la justificación por la fe; empezaron a atacar a Roma como la gran ramera, al papa como el anticristo, como el falso profeta.
Comienzos de Filadelfia
Luego Dios comenzó a moverse también dentro del protestantismo e incluso en algunos dentro del catolicismo, como los franciscanos, como los hermanos de la vida interior, que empezaron como a apartarse de ese sistema religioso y a vivir una vida más profunda; como Luis de Molina, Madame Guyon, Fenelón, Lawrence. Todas esas líneas de pensamiento y de vida se fueron uniendo, viviendo la vida interior; también William Law, y en los siglos XVII y XVIII; donde comenzó a entroncarse con el protestantismo la línea de la vida interior. Posteriormente comenzó un mover del Espíritu que se conoció como el mover de los Hermanos.
Ahí comenzó a tomar perfil Filadelfia, saliendo de Sardis. Personas que estaban metidas en denominaciones como John Nelson Darby, un arzobispo anglicano. La iglesia anglicana tiene por cabeza a la reina de Inglaterra (es una de las hijas de la gran ramera). Darby comenzó a salir del sistema y dieron los primeros pasos, a reunirse ya como Hermanos. Antes de Darby, en el tiempo de la Reforma, hubo un hermano llamado el Conde Nicolau R. Zizendorf, a quien le debemos mucho, porque él, siendo un conde (seguía en el sistema feudal), en su feudo comenzó a reunir a los cristianos que eran perseguidos aun por los de la Reforma; y comenzaron a tener una vida de iglesia más parecida a la primitiva; o sea, ahí comenzó a tener la iglesia una pequeña recuperación, y se reunían ya como hermanos y los llamaron los Hermanos Moravos, no como una denominación, sino porque vivían en Moravia. De ahí se plegaron a ellos algunos de los Valdenses, algunos de los reformados que salían del nuevo sistema pero que no se querían comprometer con el estado. Se habían salido del yugo de Roma pero sucedió lo siguiente:
"Iglesias" Nacionales
Todavía en la época de la Reforma la iglesia estaba mezclada con el estado, porque Roma había hecho una mezcla tal desde Constantino (312 d.C), que salir de ella de golpe era difícil; entonces los príncipes que estaban del bando de Lutero, instituyeron la religión Luterana en sus países, convirtiéndose así en la religión del príncipe, no algo personal. Si nacías en Inglaterra eras Anglicano; si nacías en España eras Católico; si nacías en Holanda eras Calvinista, si nacías en Suecia o Dinamarca, eras Luterano, porque estos príncipes se declararon luteranos; entonces todos los nacionales era luteranos, pero no por nuevo nacimiento. Así se formaron las grandes iglesias nacionales. Eso dio origen a las religiones nacionales; ya no era la religión del Imperio Romano, sino de las naciones. Ahí empezó en parte la recuperación, pero no fue del todo.
Denominaciones
Solamente cuando ya comenzó el movimiento de los Menonitas, de un anabautista llamado Mennon Simons, establecieron la completa separación entre la iglesia y el estado. Ellos enfatizaron esa separación, y por eso hasta el día de hoy los Menonitas enfatizan tanto el no juramento, la objeción de conciencia al servicio militar, porque todo eso lo trajeron de herencia. Fueron recuperaciones que se fueron haciendo, pero algunas de esas recuperaciones se organizaron y se denominacionalizaron, y por eso hay Menonitas, Bautistas, Calvinistas, Presbiterianos, Wesleyanos, etc.
Los Hermanos
En los siglos XVIII y XIX comenzó el Señor ese mover al interior de los mismos Hermanos. Ya traían esa línea de los Moravos, del Conde Zinzendorf; comenzaron a salir del denominacionalismo, de la iglesia llamada nacional, de los sistemas, y comenzaron ya a reunirse como hermanos; fue restaurada la mutualidad de las reuniones de los santos, la pluralidad del presbiterio de ancianos; todo eso comenzó a ser restaurado con los llamados (que les llamaban) "Hermanos"; como ellos no se cobijaban bajo ningún nombre denominacional, cuando les preguntaban a qué congregación pertenecían, ellos respondían que a ninguna denominación, que simplemente ellos eran hermanos; y así los llamaban, hermanos o los Brethren. Se fortalecieron en una ciudad llamada Plymouth.
Dios comenzó a perfilar el estado de la Iglesia de Filadelfia, ese período histórico-profético; comenzó a pasarse de Sardis a Filadelfia. De entre estos hermanos comenzaron a surgir tremendos hombres de Dios. John Nelson Darby hizo un gran aporte, escribió alrededor de cuarenta libros. Se fundaron varias asambleas, pero todavía no se había recuperado lo de una iglesia en cada localidad, como era al principio; pero por lo menos los creyentes comenzaron a salir de las denominaciones y a verse como el Cuerpo de Cristo y a reunirse como hermanos. Juan Wesley tuvo contacto con los hermanos y con los Moravos, y Wesley comenzó a destemplizar la religión. Fue otro gran hombre de Dios, y su hermano Carlos Wesley, quien compuso miles de himnos cristianos. Wesley se salió de los templos y comenzó a predicar por las plazas, en las calles, a caballo, y a los que andaban con Wesley les llamaban Metodistas, o sea, que se llegaron a denominar, debido a que la visión clara de la iglesia en Efeso, la iglesia en Jerusalén, la iglesia en Corinto, no se había visto, porque eso ha sido un proceso, una gestación de siglos.
Más tarde comenzó ese mover de los Hermanos; comenzó el mover misionero y enviaron misioneros a la India, como Carey, otros a la China como Hudson Taylor; otros al Africa, y empezaron a surgir grandes hombres de Dios, a vivir por fe grandes misiones. Uno de los grandes hombres de Dios del siglo pasado fue Charles Mckintosh, a quien el Señor le empezó a dar luz sobre la tipología; empezó a ver toda la tipología en la Biblia. El escribió una obra que hasta hoy mantiene su frescura, a pesar de tener ya más de cien años, que es los Comentarios del Pentateuco. Es una exégesis sobre Génesis, Exodo, Levítico, Números y Deuteronomio, con una visión espiritual muy rica. Moody, que fue un gran hombre de Dios, dijo que si toda su biblioteca, aparte de la Biblia, se le quemara y él solamente pudiera llevarse una obra, sólo pudiera rescatar aparte de la Biblia una obra, él rescataría los Estudios sobre el Pentateuco de Mackintosh.
La Recuperación en la China
Después, el cristianismo en una etapa más libre, comenzó a multiplicarse ya fuera de Europa; llegó a América del Norte, a América del Sur, a Australia, a Nueva Zelandia, a Borneo; Holanda llevó la Palabra al Africa; se abrió esa puerta misionera. Fueron grupos de los hermanos que comenzaron a salir de las denominaciones. Con esa línea fue que llegó el evangelio a la China. De esa línea fue que el hermano Watchman Nee heredó el depósito; línea que había comenzado a entrar en la situación de Filadelfia, superando el denominacionalismo protestante. Pero el hermano Nee To-Seng tiene este privilegio que le dio el Señor, que él fue un hombre muy espiritual y muy erudito. Y lo mejor de todas las líneas (tendencias, escuelas), la línea de los Hermanos, la línea de la Vida Interior, la que había tomado Madame Guyon, Fenelón, el Hermano Lawrence, William Law, Andrew Murray, Jessie Penn-Lewis, lo tomó Nee; y lo mejor de la línea de los reformadores también lo tomó Nee; y lo mejor de la línea de aquello con Darby también lo tomó Nee. En él se sintetizó lo mejor de ese trabajo; es como la vanguardia de los más adelantados en el siglo XX en esa recuperación, en esa restitución. Las obras de Nee, frente a las de todos esos autores, tienen un nivel mucho más avanzado.
Dios usó a Nee para restaurar la visión de la Iglesia, restaurar el apostolado, restaurar la vida en el espíritu y otros aspectos fundamentales centrados en Cristo y su eterno propósito; trabajo que continuó el equipo (de obreros) que Dios asoció a él. Comenzaron a fundar iglesias locales en la China, una por ciudad según el Nuevo Testamento. La primera iglesia local restaurada otra vez, como al principio, fue la iglesia de Foochow, su ciudad natal. Aunque el Señor había venido restaurando otras cosas antes de Nee. Con Lutero restauró algunas cosas, con Calvino otras, con Wesley otras, con Darby otras, con Mckintosh otras, y con el Hermano Nee restauró el apostolado, la visión de la iglesia en su aspecto universal y en su aspecto local, la centralidad de Cristo, la vida del Espíritu. Y ya a principios de este siglo, como en el año 1922, se reunieron un grupo de hermanos, como unos doce, en el pueblo de Nee To-Seng, Foochow. Ahí fue donde por primera vez, reunidos como Iglesia, ya no eran una sucursal ni metodista, ni de ninguna otra denominación, ni siquiera era una asamblea de hermanos libres, sino que eran la iglesia en Foochow, como el primer brote de recuperación que hubo.
Con esta recuperación, comenzó un proceso doble en la China. El hermano tenía contactos con los hermanos de Inglaterra, de los Estados Unidos, de Dinamarca, pero realmente la vanguardia de ese fluir del Espíritu a lo largo de la historia de la Iglesia, donde iba más avanzado, era a través del grupo del Hermano Nee y de otros hermanos en la China.
Todos tenían grandes aportes y el hermano Nee estaba en vinculación con muchos. Simultáneamente se iba desarrollando el trabajo de otros hermanos como el de los Brethren; aparecieron otros ministerios muy ungidos como el de Martín Lloyd-Jones, en este siglo, con visión de Iglesia en occidente. Pero en la China comenzaron a surgir dos movimientos: por una parte la recuperación de la iglesia, de la vida del Espíritu. Realmente la recuperación de la vida en el Espíritu comenzó con los Hermanos de la Vida Interior, pero fue desarrollado y perfeccionado por el Hermano Nee y su equipo. También comenzó a desarrollarse en la China el Comunismo.
Primeramente el Señor comenzó a restaurar las cosas hacia la costa de la China. Dios permitió que Japón tuviera una guerra con China y la invadiera, y eso obligó a los hermanos que moraban en el litoral a que se trasladaran al interior de la China. El Señor forzó la emigración de la población China del litoral al interior. Eso dio lugar a que evangelizaran por el interior de China y fundaran iglesias. Cuando eso estaba en cierta sazón de Dios, el Señor levantó desde el interior de la China el comunismo ateo; comenzaron a perseguir la iglesia y eso obligó a muchos hermanos a salir de China; irse a Taiwán, a Hong Kong, a Singapur, a Indochina, a Indonesia; y eso le permitió al Señor que la Palabra comenzara a salir y a difundirse la restauración que había germinado en China.
Algo que Dios ha usado mucho desde que apareció ese invento, es la imprenta. El Señor permitió que se inventara la imprenta justamente durante la Reforma protestante. Viene de Gutemberg, y lo primero que se imprimió fue la Biblia y los escritos de Lutero. Fue algo providencial, como si el Señor dijere : "Quiero que usen la imprenta". El Hermano Nee entendió eso. Ellos tenían tres imprentas: Una en Shanghai, que la dirigía Watchtman Nee; otra en Taipei, Formosa (China Nacionalista), dirigida por Li Shang-Chou (Witnes Lee), uno de los compañeros del equipo de Nee, y otra en Hong-Kong, que la dirigía el Hermano Kwang Hsi Weigh, otro de los colaboradores del equipo. Con eso inundaron el Lejano Oriente: Japón, Indonesia, Indochina, China; también Lee con otros se fueron a Mongolia.
Cuando el gobierno Chino comenzó a encarcelar a los hermanos, la iglesia sufrió mucho. Por ejemplo, a Nee lo condenaron a 15 años y duró 20; lo torturaron, tuberculoso, sufrió muchísimo y allí murió en los campos de concentración comunistas; pero la obra que el Señor hizo con él fue extraordinaria.
De la persecución se ha dichoque solamente sobrevivió un tercio de la obra escrita del Hermano Nee, o de las notas que tomaban o grababan. Pero ese tercio suma unos 200 volúmenes. Recientemente la Editorial Living Stream Ministry publicó las obras completas de Watchman Nee en 60 tomos. Veamos un ejemplo : Nee fue a Dinamarca y allí compartió sobre la vida cristiana normal, y de ahí se formaron los libros "La Vida Cristiana Normal" "La Cruz en la Vida Cristiana Normal". En otra ocasión se reunió con un grupo de obreros en el monte Kuling y de ahí surgió el libro "La Iglesia Normal", que el mismo Nee con una hermana tradujeron en inglés en Londres; y en esa forma se iba recopilando, organizando y ordenándo, el material que se iba imprimiendo, multiplicando, vendiendo y creando inquietudes en todas partes. Publicaron varias revistas, usando la imprenta y asi todo se iba esparciendo y haciendose conocer y multiplicando el recobro de la Iglesia.
Hoy hay millones de cristianos subterráneos en Oriente, a pesar del comunismo, a pesar de haberse torturado y encarcelado a muchos. El trabajo más fuerte en la restauración de la Iglesia fue el del Hermano Nee. Es bueno leer el testimonio del Hermano Nee, compilado por Weigh; las biografías de Nee escrita por Lee y por Kinnear; "La Historia de la Iglesia y de las Iglesias Locales; por Lee; "Contra viento y Marea", por Leslie T. Lyall. En todos esos libros y en pasajes aislados de las obras de Nee y de Lee, y en correspondencia con el Hermano Weigh y con el Hermano Ju y otros compañeros, se pueden obtener muchos datos para tener una visión más completa de la historia reciente de la Iglesia, en uno de sus avances más grandes, y en su llegada, en la historia de la Iglesia, a la posición de Filadelfia, que es lo clave, porque no lo había habido en otras épocas sino hasta el siglo pasado y el presente siglo. Del conde Zinzendorf, los hermanos Moravos, Mackintosh, los Brethren, Darby y muchos otros, todos ellos hasta llegar al hermano Nee, el cual tomó su posición eclesiológica recuperada tal como era al principio. Eso no fue de un día para otro; eso fue un proceso, un parto de la Iglesia.
Después de todo eso, las obras de Nee comenzaron a traducirse a muchos idiomas: al danés, al inglés, al francés, al alemán, al español y comenzaron a inundar a Occidente y Watchman Nee comenzó a ser conocido en occidente; aunque él estaba preso en la cárcel en su país natal, sus obras circulaban por muchas naciones y esas obras y las de otros, comenzaron a producir avivamiento en Occidente también.
En América Latina
Un apóstol inglés llamado Geofredo Rawling, que tenía los escritos de Nee traídos de China por Stephen Kaung, emigró a la Argentina. Le debemos a este hermano el haber apreciado el ministerio del Hermano Watchman Nee y el comenzar a publicar sus obras en español; las primeras obras las empezó a publicar con una editorial llamada Ediciones Hebrón. Aparecieron obras como La Vida Cristiana Normal; La Cruz en la vida Cristiana Normal, Sentaos, Andad, Estad Firmes, No améis al Mundo, ¿Qué haré Señor? Transformados en su semejanza Una Mesa en el Desierto y otras. Yo conocí al Hermano Geofredo Rawling personalmente en Argentina, y comencé a conocer las obras del hermano Nee, gracias al trabajo de Geofredo Rawling. Ese medio lo usó Dios para que ese fluir de la corriente del Espíritu empezara a llegarnos a nosotros.
Estamos agradecidos a las publicaciones en español que Rawling hizo de las obras de Nee traídas de la China por Stephen Kaung y otros. Este último escribió un sobresaliente libro, llamado "Los Cánticos Graduales" (publicado también por Ediciones Hebrón). El hermano Kaung vino de la China a los Estados Unidos, a Pensilvania, y promovió la traducción del chino al inglés de las obras del Hermano Nee; y del inglés se traducían al español. Eso motivó nuevos avivamientos y movimiento de renovación, tanto en los Estados Unidos, donde estaba el Hermano Kaung, como en Argentina donde se encontraba el hermano Geofredo Rawling. Comenzó lo que se llamó el movimiento de Renovación en Argentina, pero realmente entre las ascuas estaba Watchman Nee.
Otro hermano llamado Miller, que había estado en Indonesia (donde había habido un avivamiento relatado por Mel Tari en el libro "Como un Viento Recio"), también se vino a la Argentina, y con los hermanos Jack Sachisler, Keith Benson, Orwille Swindoll, el Hermano Rawling, Augusto Ericson, Angel Negro, Jorge Himitian, Juan Carlos Ortíz y otros, comenzó a haber ese avivamiento en Argentina. Al leerse de Juan Carlos Ortíz su libro "Discípulo" y otros, se empieza a conocer la historia reciente de cómo se inició esa influencia en Suramérica. Simultáneamente en Norte América fueron levantados hombres de Dios como Charles Simpson, Derek Prince, Dom Basham, Bob Mumford con un mensaje de avanzada en el reino de Dios; ambos equipos, el de Argentina y Estados Unidos se vincularon en comunión, y entre los cuales Watchman Nee segue influyendo. Realmente la obra que Dios ha hecho con el Hermano Nee y con su equipo, es notoria.
El Señor me llevó a Argentina, quiso tratar conmigo, y me llevó directamente al ojo del avivamiento, y allí me permitió conocer a los hermanos, vivir el ambiente, desaprobar el denominacionalismo, comenzar a tener la visión de Iglesia en Unidad, comenzar la vida en el espíritu, disfrutar muchas de las cosas restauradas y comenzar a leer a Watchman Nee.
En 1962, cuando comenzó el avivamiento y la visión de Iglesia en los Estados Unidos y más tardecito en Argentina, el hermano Witness Lee, uno de los compañeros de Nee, se vino de Taipei, Taiwán, y llegó a donde el hermano Stephen Kaung. Más tarde entre ellos hubo una pequeña diferencia en la manera de encarar algunas cosas. El hermano Kaung le dijo a Lee que algunas de las cosas que Lee decía, a los occidentales les parecería como si fuera sabelianismo, sin serlo. Les podía parecer, porque el hermano Kaung ya conocía un poco más el ambiente de occidente; pero el hermano Lee decía que él tenía que decir las cosas como él las veía; y luego, para evitar choques con el hermano Kaung, Lee se trasladó al occidente de los Estados Unidos, a los Angeles, y allí comenzó un trabajo en el año 1962, y luego pasó a Anaheim, California, en donde establecieron una imprenta, la Living Stream Ministry, donde empezaron a publicar obras de Nee y de Lee; a partir de 1962 empezaron a conocerse esas obras, más las de Nee que las de Lee, y algunos las trajeron a Argentina, en donde comenzaron a ser traducidas.
A mediados de los años 60 (alrededor de 1965) hubo ese despertar, ese avivamiento, en la época de Miller; comenzaron a profundizar en la alabanza y adoración, en la vida en el espíritu con el hermano Schisller. Otros, como el hermano Juan Carlos Ortíz, comenzaron a enfatizar la unidad de la Iglesia; Jorge Himitián enfatizaba el señorío de Cristo; Iván Baker enfatizaba las coyunturas y el dicipulado; y con ellos uno de los grandes apóstoles, Keid Benson; todos ellos han sido pilares de ese trabajo en Argentina; de manera que había un trabajo en el hemisferio norte y otro en el sur.
Un poco antes del tiempo que comenzó a darse lo de Argentina, un hermano de la China que no había conocido directamente al hermano Nee, sino que había sido un gran empresario budista; Dong Yu Lang, se convirtió y llegó a ser un íntimo colaborador de Witness Lee; se vino para el Brasil con otros, donde comenzaron a predicar y publicar providencialmente algunas obras; una de ellas de Nee: "Pláticas Adicionales sobre la vida de la Iglesia". El Señor usó también esa obra para darme luz sobre la vida de la Iglesia.
La razón por la cual tuve contacto con éstos apóstoles de suramérica, fue la siguiente: Yo estaba estudiando Psicología en la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá; era ateo, profesaba el ateísmo, el nietscheanismo, la línea de Sartre, de Freud; mi pensamiento era anticristiano, pero a través de la música de Juan Sebastián Bach, el Señor la usó para indicarme que había algo sublime, que había que buscar, algo más allá de lo puramente material; y Dios permitió que tuviera unas experiencias con hongos alucinógenos, cosas que la psicología no me pudo explicar; y se despertó en mí un deseo de lo místico, de buscar las cosas de Dios; pero empecé por las cosas orientales, porque como era nietscheano, sartreano y freudiano, o sea anticristiano, por eso comencé a buscar la mística por el lado de los alucinógenos y del Khrisna, el yoga; pero así el Señor permitió que Jesús viniera a ocupar un lugar entre los muchos gurúes fundadores de religiones; un gurú más. Pero poco a poco el Señor me hizo ir leyendo la Biblia. Mi conversión no fue porque alguien me predicara a Cristo, sino a través de una lectura progresiva, hasta que decidí dejar la psicología y salir a buscar a Dios por el mundo, dejando mi casa y todo, según la Palabra de Dios; dejé mi familia, la carrera. Lo único que me llevé fue la Biblia.
Salí a andar por las carreteras del Perú, las playas, los montes; visité Machu-Pichu, buscando a Dios, leyendo la Biblia, solo. En ese período de 1971 (había comenzado a leer la Biblia en 1970), el Señor me fue esclareciendo la salvación a través de la lectura de la Biblia. Me esclareció el perdón de mis pecados; me esclareció que yo era parte de un Cuerpo, entendiendo que el Cuerpo de que se hablaba en la Biblia debía estar en algún lado; pero me enfrentaba con que había una serie de organizaciones: Iglesia Metodista Libre, Iglesia Bautista, Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días, y no entendía todo ese enredo y me decía : "Pero todo esto no es como está aquí en la Biblia".
El Señor me iba encaminando hacia el Sur, porque lo más parecido a lo que había en la Biblia era el movimiento de renovación en Argentina, y para allá me llevó el Señor. En Paraguay había un hermano que estaba vinculado estrechamente con el hermano Juan Carlos Ortíz, que era uno de los apóstoles que trabajaban en la renovación de la Iglesia en Argentina. Ellos tenían vinculación con Paraguay. Pedro Wareishuck era un hermano argentino, que era como la punta de lanza del movimiento de renovación en Paraguay; y cuando los hermanos de Argentina, por ejemplo Jorge Himitián, o Keid Benson, o Juan Carlos Ortíz, iban al Paraguay, ellos se hospedaban en la casa de Pedro Wareishuck. Justamente el Señor me llevó a encontrarme con Pedro Wareishuck, a vivir en su casa, y cuando llegaban Benson, Angel Negro, o cualquiera de los apóstoles de Argentina, yo, que era un nuevito en todo lo del Señor, aprendía y crecía viviendo en ese ambiente con ellos. Pude así ver que donde estaba el ojo del avivamiento era en Buenos Aires, pues allí era donde estaba el equipo de los apóstoles y decidí regresar del Paraguay para Argentina.
En Argentina estuve viviendo en ese ambiente. Como ya había conocido en Paraguay a Angel Negro, un apóstol del equipo, un gran hombre de Dios (ha venido a Colombia), él me recibió en Buenos Aires como dicípulo; pude hacer mis primeros añitos de vida cristiana en un ambiente no denominacional. En Argentina me recibió pues Angel Negro, con mucho gusto, como un discípulo; allí viví mi discipulado durante el año 1972. Allí viví muchas impresiones de Dios recibidas a través de ellos.
Durante mi viaje desde Colombia hacia el Sur en 1971, antes de entroncar con los hermanos de Argentina, cuando estaba en el proceso de conversión, solo, yo había evangelizado, a mi manera, en Chile, en el Norte de Argentina. Entonces, una vez pasado mi primer año de discipulado en Argentina, decidí volver a aquellos que había evangelizado en mi peregrinar. Hablé con Angel, que era para mí como la autoridad más cercana, que me llevaba a algunas de sus correrías en la formación del ministerio. Viajé a Salta, población al Norte de Argentina; allí contacté a unos hippies a quienes les había predicado en Chile y con ellos comenzamos la iglesia en Salta, que fue la primera iglesia que Dios me permitió fundar en mi vida. Eso fue a fines del 72 y comienzos del 73. A los que se habían convertido se les unieron sus familias. Guardo recuerdos bellísimos de esas reuniones de Iglesia; con libertad, mutualidad, comiendo juntos, orando, con profecías.
El hermano Angel me escribió una carta para que le preparara el terreno para venir a visitarnos desde Buenos Aires. Me dio los nombres de otras personas que hasta cierto punto tenían visión de iglesia, para contactarles. La iglesia se reunía en casa de uno de los hippies que se habían convertido en Chile, y luego se agruparon con los otros hermanos en Salta. Teníamos reuniones cinco noches a la semana.
Angel Negro vino, nos visitó y se estuvo un tiempo con nosotros en Salta compartiendo la Palabra; pero Angel siguió en una gira por Argentina y me pidió que lo acompañara. En Salta quedaron algunos hermanos a cargo de la Iglesia; el hermano Salica, el hermano Gutiérrez, el hermano Franco. Con Angel fuimos desde Salta por algunos lugares (Jujuy, Tucumán, La Falda - Córdoba) y luego regresamos a Buenos Aires; pero fue en Salta donde empecé a leer a Watchman Nee. Unos hermanos me prestaron dos libros de Nee, que fueron los que revolucionaron completamente mi vida: "La liberación del espíritu" y "La Iglesia Normal". El primero me revolucionó en cuanto a la vida personal, y el otro en cuanto a la visión de Iglesia. Luego en Buenos Aires seguí leyendo otros libros de Nee, y allí seguí viviendo bajo aquel equipo. Teníamos una comunidad de hippis convertidos a Cristo.
Estando en Buenos Aires, una vez me habló el Señor en la carretera de circunvalación de esa gran ciudad, que separa el Buenos Aires capital del gran Buenos Aires. Allí debajo de un puente me habló el Señor. Me dijo una frase que me ha repetido cuatro veces en mi vida: "Ve por los caminos y por los vallados y fuérzalos a entrar". Por eso es que mi ministerio nunca ha sido en un solo lugar, sino movilizándose, por causa de aquella palabra.
A partir de tal comisión, dejé Buenos Aires y salí a predicar por Argentina, solo y sin nada, predicando`por carreteras, pueblos y ciudades. Si me subía a un camión le predicaba al chofer, etc. Eso fue durante el año de 1973. En esa correría fui llegando hasta el Paraguay en ese mismo año y contacté a los hermanos que ya había conocido antes con el hermano Pedro Wareischuck. Cuando llegué me vinculé con ellos; me apreciaron y me dieron lugar para compartir la Palabra. Allí había visión del Cuerpo de Cristo; el punto de vista de que el Cuerpo de Cristo es uno solo; pero no todavía en el aspecto de que la Iglesia es una sola en la localidad administrativamente también; no sólo una la Iglesia Universal, sino una la Iglesia Local.
Hubo un período cuando comencé a compartir con los hermanos en Asunción y en algunos pueblitos; un día estando en la colonia Walter Infranz del Paraguay, el Señor me volvió a decir: "Ve por los caminos y por los vallados y fuérzalos a entrar". Entonces yo le dije: "Sí, Señor, pero yo necesito entrar primero; y El me dijo : "¿No te envío yo?.
Desde ese momento comencé un recorrido por el Paraguay. Como el Paraguay queda en el corazón de América del Sur, y es fácil trasladarse a Argentina, Bolivia, Brasil, yo comencé predicando en Paraguay; luego iba a Argentina, volvía al Paraguay; fui a Bolivia y volví al Paraguay; fui al Brasil y volví al Paraguay.
Hubo un período en que me llegaron unos folletos de William Marrion Branham. Dios usó unas confusiones terribles después de que leí aquellos folletos, porque no había quién me asesorara y yo todavía no estaba lo suficientemente maduro. La educación que me tuvo que dar el Señor en doctrina, fue permitiéndome una confusión con ese grupo y luego saliendo de esa telaraña por mí mismo, para entender la Trinidad y otras doctrinas que hoy juzgo importantes, que de otra forma no hubiera entendido su importancia. Eso fue en los años 1974 y 1975. Hube de parir a solas en la lucha contra esa herejía y de ahí surgió un libro que se llama "Encarando Aspectos Branhamitas", que escribí a raíz de haber salido, con confusiones y dolores pero aprendiendo doctrina como un parto. Un método sui géneris que usó el Señor para enseñarme doctrina. A raíz de eso tuve que retractarme donde había enseñado inadvertidamente y había repetido neciamente cosas equivocadas. Hube pues de retractarme y decirle a los hermanos a quienes había enseñado equivocadamente que me perdonaran en el nombre del Señor. Algunos aceptaron la retractación, pero otros no. Todo eso comenzó a acontecer en 1976.
Todo lo que había aprendido antes en las lecturas del hermano Nee y en las convivencias con los hermanos en Argentina sobrevivió a esos años de enredo, y prevaleció ahora a manera de revelación clara. El Señor permitió que me casara, en Febrero de 1976. Comencé a trabajar junto con mi esposa, rescatados de ese paso, como de un túnel; fue un proceso de entrenamiento del Señor para aprender a ser misericordioso con los hermanos equivocados, y para aprender la doctrina por parto personal; entonces le pedí al Señor, diciéndole: "Señor, necesito que con toda nitidez me clarifiques el asunto de la Iglesia". Cuando uno está con los hermanos sin enredarse en herejías y en doctrinas raras, es más fácil hablar de Iglesia, pero luego de esos enredos se queda uno sin saber dónde están los límites. Como a la semana de aquella oración hice un viaje a la Argentina y en una librería Bautista conseguí un libro titulado ¿Qué es la Iglesia? de Martyn Lloyd - Jones, un hermano de Inglaterra, en donde el autor empieza a aclarar lo que es la Iglesia frente a las denominaciones; que la Iglesia no son denominaciones, las cuales son organizaciones, que la Iglesia son personas, y no cualquier tipo de personas, sino personas redimidas; y clarifica todo eso, lo cual comenzó el Señor a usarlo para darme más claridad. Más tarde un hermano me regaló el libro "Pláticas Adicionales sobre la vida de la Iglesia", de Nee.
Una vez que tuve claro lo de la visión de la Iglesia, a todos aquellos grupos de hermanos en el Paraguay, reanudamos a visitarlos con la clara visión de Iglesia; se comenzaron a fundar las Iglesias del Paraguay, por localidades y comenzó el Seño a formar equipos. Nos unió el Señor a tres de una manera muy estrecha para trabajar como equipo y emprendimos a visitar las diferentes localidades y empezó el movimiento a crecer hasta llegar a sumar como quinientos hermanos en el Paraguay. El Señor había hecho lo mismo en Brasil con otros hermanos: Aniceto Mario Franco y Jair Faria dos Santos a la cabeza, y otros hermanos que les colaboraban; ya habían empezado a tener visión de Iglesia. El Señor hizo que nos conociéramos los equipos del Brasil y Paraguay. Se nos abrieron las puertas de un grupo de Iglesias en Brasil y lo mismo ocurrió con los obreros del Brasil en Paraguay; había intercambio. Las Iglesias del Paraguay entraron en contacto con dos grupos de Iglesias locales de Brasil.
Una vez al hermano Alberto Mendoza, uno de los ancianos de la Iglesia en Asunción, le sucedió lo siguiente : Eduardo Kaladadjián, otro de los apóstoles que había sido muy cercano de Jorge Himitián en Argentina, se había venido para Resistencia, una ciudad al Norte de Argentina, a unas 4 o 5 horas del Paraguay. La esposa de Alberto Mendoza quería ir a Resistencia a comprar unos hilos para coser. Esos hilos los había mejores y más baratos en Paraguay, pero a ella se le ocurrió ir a Resistencia. Alberto la acompañó y cuando caminaban por una calle en Resistencia, entraron en una librería cristiana, en donde vieron el libro "Pláticas Adicionales sobre la Vida de la Iglesia", de Nee; como es un libro que no se consigue en librerías muy fácilmente, les causó curiosidad cómo vino a parar ese libro en aquella librería. Pero al indagar se percataron de que habían dado con la Iglesia en Resistencia, que no nos conocíamos; y ahí Alberto se conoció con el hermano Eduardo Kaladadjián, quien al hablar con el hermano Alberto, se maravilló que en Paraguay también hubiera Iglesias locales normales y le comentó que hacía tiempo ellos habían venido orando para que el Señor estableciera la visión de la Iglesia en Paraguay. O sea, que el Señor no los llevó a encontrar los hilos físicos sino los hilos divinos.
Como resultado de lo anterior, el hermano Eduardo Kaladadjián nos visitó en Paraguay, y luego Eduardo le llevó la noticia a otro de los apóstoles en Argentina, el hermano Oscar Calles. [